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Doctor Doom podría ser el verdadero vengador de Avengers: Doomsday y no solo su villano, porque toda su motivación giraría en torno a la pérdida de sus seres queridos en un incidente multiversal.
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Los tráilers sugieren que Doom perdió a su madre, su esposa y su hijo en ese incidente, con Loki posiblemente implicado de alguna forma en la cadena de acontecimientos.
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Si Marvel consigue desarrollar bien esta dualidad moral, podríamos estar ante el antagonista más complejo del MCU desde Thanos, y eso, siendo sincera, me tiene más emocionada que cualquier secuencia de acción sobre fondo verde.
Hay una pregunta que llevo semanas rumiando desde que vi el último tráiler de Avengers: Doomsday: ¿y si el villano no es realmente el villano? Suena a trampa narrativa de manual, lo sé. Pero cuando quien está en el centro del tablero es Doctor Doom, la cosa se complica de una forma genuinamente interesante.
Víctor Von Doom es, en los cómics, uno de los personajes más fascinantes que ha dado Marvel. Y lo digo como alguien que lo conoció en viñetas mucho antes de que se hablara siquiera de traerlo al cine. No es un villano de una sola dimensión: es un hombre con un código de honor férreo, un trauma de origen devastador y una inteligencia que deja en ridículo a la mayoría de los héroes. Así que cuando los tráilers de Doomsday empiezan a insinuar que detrás de todo su plan hay algo más profundo que el simple deseo de conquista, me resulta muy difícil no prestar atención.
La lectura más cómoda de Avengers: Doomsday es la obvia: Doom es el malo, los Vengadores son los buenos y en medio habrá batallas épicas con una banda sonora que te pone los pelos de punta. Y sí, todo eso va a ocurrir. Doom se va a enfrentar a los Vengadores, a los Cuatro Fantásticos y a los X-Men. Prácticamente toda la plantilla del MCU en un mismo bando en su contra.
Pero hay algo en los tráilers que no encaja del todo con ese esquema tan limpio. Y quiero subrayar, antes de seguir, que aquí estoy especulando: monto una teoría a partir de lo poco que Marvel nos ha dejado ver. Que quede claro para no vender humo.
Lo que están insinuando es que Doom no actúa únicamente por ambición o por el placer de dominar el mundo. Su motivación más profunda sería la pérdida de personas muy importantes para él: su madre, su esposa y su hijo. Todos habrían desaparecido en algún tipo de incidente multiversal.
Y aquí viene la pregunta que lo cambia todo: si Doom está actuando para vengar a sus seres queridos, ¿no le convierte eso en el verdadero vengador de la película?
El título no sería solo una referencia al apocalipsis que se avecina. Podría ser también una descripción literal de lo que hace Doom: vengar. Un vengador que opera desde el otro lado de la línea moral, tomando decisiones que los héroes jamás aprobarían, pero que para él tienen una lógica interna perfectamente coherente.
Es el tipo de ambigüedad que, honestamente, Marvel lleva tiempo necesitando.

Y quien haya leído a Doom sabe que el material está ahí. En los cómics, buena parte de su tragedia gira en torno al alma de su madre, atrapada en el infierno, y a su empeño obsesivo por rescatarla. Su rivalidad con Reed Richards no es solo ego: es la herida de sentirse siempre a un paso de la grandeza. Y Latveria, su reino, funciona como esa contradicción andante de un tirano que, en su cabeza, protege a su pueblo. Si el MCU tira aunque sea un poco de ese hilo, tiene oro entre las manos.
Desde la saga del Infinito, el MCU ha tenido problemas para construir antagonistas con peso real. Thanos funcionó precisamente porque tenía una lógica interna que podías debatir durante horas después de salir del cine. Recuerdo perfectamente el silencio en la sala tras el chasquido de Infinity War: nadie aplaudió, todos nos quedamos clavados en la butaca. Eso es lo que consigue un villano bien construido. Después de él, muchos han quedado planos o terriblemente subaprovechados, aunque hubo excepciones que me tocaron la fibra, como Killmonger o la Wanda rota de Multiverse of Madness. Y ahora, con Doom, parece que hay voluntad de recuperar esa complejidad.
Si la historia se cuenta bien, Doom podría funcionar simultáneamente como villano y como protagonista trágico. Alguien que hace cosas horribles pero que parte de un dolor absolutamente real. Eso no lo justifica, claro que no. Pero lo hace infinitamente más interesante que un tipo que quiere destruir el mundo porque sí.
Y luego está la posible implicación de Loki en todo esto.
Los tráilers apuntan a que el incidente multiversal que Doom intenta vengar podría tener algo que ver con él. Lo cual tiene mucho sentido narrativamente: Loki lleva años siendo el gran agitador del multiverso, el personaje cuyas acciones se ramifican en todas las líneas temporales. Sería perfectamente coherente que parte de ese caos haya salpicado directamente a la familia de Doom.
Es el tipo de conexión entre hilos narrativos que, cuando Marvel la ejecuta bien, hace que te quieras levantar del asiento.
Reconozco que tengo un punto de escepticismo sano después de algunas decepciones recientes. He aprendido a no lanzar los aplausos hasta que la película está delante de mí. Pero la premisa de Doom como vengador genuino —como alguien que literalmente encarna el concepto del título mientras se enfrenta a los héroes— es demasiado buena para ignorarla.
Si Avengers: Doomsday consigue desarrollar esta dualidad con honestidad, podría ser la película moralmente más interesante que Marvel haya producido en mucho tiempo. No hace falta que Doom sea simpático. Solo hace falta que sea real. Y un hombre que ha perdido a su familia y que ha decidido que el mundo va a pagar por ello es, sin duda, perfectamente real.
El estreno del 18 de diciembre se me hace largo. Pero por primera vez en bastante tiempo, siento que tengo razones concretas para la ilusión. Doom como el verdadero vengador es una de esas ideas que, bien ejecutada, puede convertirse en uno de los momentos más recordados de toda la saga. Y si no se ejecuta bien… ya sabéis dónde encontrarme para hablarlo con todo el detalle que haga falta.