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She-Hulk ganaría a Hulk en pelea directa. Los cómics lo respaldan

Tatiana Maslany no duda: Jennifer Walters ganaría a Bruce Banner en un combate directo. Tanto la serie como los cómics le dan argumentos para defenderlo. She-Hulk controla su fuerza. Hulk no.

  • Tatiana Maslany, la actriz que da vida a She-Hulk en el MCU, responde sin dudar que Jennifer Walters ganaría a Bruce Banner en un combate directo, y tanto la serie como los cómics le dan argumentos para defenderlo.

  • En She-Hulk: Attorney at Law Jennifer domina en semanas lo que a Hulk le costó años, y en las viñetas de Marvel sus enfrentamientos han acabado en empate más de una vez, así que la pregunta es más seria de lo que parece.

  • Mi opinión: She-Hulk es un personaje con un potencial enorme que el fandom no supo valorar del todo, y su ausencia del MCU tras una serie que funcionó me parece un desaprovechamiento que Marvel debería corregir cuanto antes.


Hay preguntas del universo Marvel que llevan décadas circulando entre fans: ¿Thor o Iron Man? ¿Doctor Strange o Scarlet Witch? ¿Wanda en su mejor momento contra prácticamente cualquiera? Son debates eternos que alimentan foros, grupos de WhatsApp y conversaciones de sobremesa que se alargan mucho más de lo previsto. Yo misma he perdido tardes enteras discutiendo estas cosas desde mucho antes de que existiera el MCU, cuando el terreno de juego eran las viñetas y no las salas de cine. Pero hay una pregunta que, siendo completamente honesta, nunca me planteé con la seriedad que merece: ¿quién ganaría en un combate entre Hulk y She-Hulk?

Resulta que Tatiana Maslany, la actriz que interpreta a Jennifer Walters en el MCU, tampoco se lo pensó demasiado cuando se lo preguntaron directamente. Su respuesta llegó rápida y sin titubeos, como un puñetazo verde en plena cara. Y si algo he aprendido leyendo cómics de Marvel durante años, es que cuando alguien responde así de seguro sobre un personaje, merece la pena pararse a escuchar el porqué.


Durante una reciente aparición en el programa We’re Not Kidding with Mehdi Hasan, del canal Zeteo, le plantearon a Maslany la pregunta del millón: ¿She-Hulk o Hulk, quién gana? La respuesta fue inmediata: «She-Hulk». Sin matices, sin «depende del contexto», sin el típico «uf, qué difícil». Directa al grano.

Es evidente que hay un punto de sesgo aquí. Es tu personaje, llevas años metiéndote en su piel, claro que vas a defenderlo. Pero quedarse con eso sería quedarse con la parte más superficial del asunto.

Lo que nos mostró la serie

She-Hulk: Attorney at Law llegó a Disney+ en 2022 y generó opiniones de todo tipo. Hubo quien la adoró desde el primer episodio, y hubo quien la abandonó casi antes de empezar. El tono de comedia legal con ruptura de la cuarta pared incluida claramente no era lo que todo el mundo esperaba de Marvel, y entiendo que eso dividiera al público. A mí me pasó algo parecido con otras apuestas raras del estudio: no todo lo que produce Marvel es oro, y no pasa nada por decirlo.

Pero más allá del debate sobre el tono, la serie dejó establecido algo narrativamente muy relevante: Jennifer Walters aprende a una velocidad brutal.

Las secuencias de entrenamiento entre Bruce y Jennifer lo dejan claro. Hulk tardó años en controlar su transformación, en gestionar la fuerza, en no destruir todo lo que le rodeaba. Jennifer lo asimiló en semanas.

Eso no es un detalle decorativo. Es la serie diciéndonos que, partiendo de la misma base de poder, She-Hulk tiene una curva de aprendizaje exponencialmente superior. Y si trasladamos eso a un combate real, la ventaja a largo plazo es de Jennifer, sin discusión.

Tatiana Maslany como Jennifer Walters / She-Hulk en la serie de Disney+ She-Hulk: Attorney at Law

¿Qué dicen los cómics?

Aquí es donde la cosa se pone interesante de verdad. Porque si hay algo que los cómics de Marvel te enseñan, es que los resultados de las peleas entre personajes son, cuanto menos, variables.

Hulk y She-Hulk se han enfrentado varias veces en viñetas. Y sí, Hulk ha ganado alguno de esos encontronazos. Pero muchos otros han terminado en empate. Y eso ya dice bastante, porque estamos hablando de uno de los seres más poderosos del universo Marvel cuando se desata del todo.

La clave está en el control. Pensad en el Hulk de World War Hulk: un Banner traicionado, desterrado al espacio y devuelto a la Tierra con una rabia acumulada que lo convierte en prácticamente imbatible, porque cuanto más furioso está, más fuerte se vuelve. Ese Hulk arrasa con casi todo. Pero She-Hulk mantiene su consciencia, su inteligencia y su capacidad táctica incluso transformada. En un combate real, eso marca una diferencia enorme. La fuerza bruta es un factor, pero la estrategia es otra historia, y Jennifer siempre ha peleado con la cabeza además de con los puños.

El problema real: She-Hulk ha desaparecido del MCU

Hay algo que me resulta difícil ignorar en todo este debate, y es que Jennifer Walters lleva desaparecida del MCU desde que terminó su serie. Sin cameos, sin confirmaciones, sin nada. Y para un personaje que acababa de romper literalmente la cuarta pared para colarse en las oficinas de Marvel, ese silencio resulta casi irónico.

Maslany ha dejado claro en varias ocasiones que volvería encantada al personaje. La serie funcionó bien en Disney+. Y aun así, She-Hulk sigue en un limbo narrativo que, sinceramente, me parece un desaprovechamiento enorme.

No lo digo por cariño sentimental al personaje, aunque si alguna vez queréis leer cómics de She-Hulk, os recomiendo empezar por la etapa de John Byrne o la de Dan Slott, que son una auténtica maravilla. Lo digo porque Jennifer Walters aporta algo que pocos personajes del MCU ofrecen: una perspectiva irónica y autoconscientemente crítica del propio universo en el que vive. Eso es difícil de sustituir, y precisamente por eso su ausencia pesa tanto en un debate como este: no podemos ver ese combate porque el personaje ni siquiera está sobre el tablero.

El fandom a veces tiene poca paciencia con los personajes que no encajan en el molde tradicional. Y She-Hulk, con su humor y su meta-humor, claramente no encajaba. Pero eso no significa que no valiera la pena.


Al final, la pregunta de quién ganaría entre Hulk y She-Hulk no tiene una respuesta definitiva, ni en papel ni en pantalla. Los cómics no se ponen de acuerdo, el MCU nunca se atrevió a mostrar el combate de verdad, y Maslany solo tiene su instinto como actriz. Pero lo que sí está claro es que el personaje tiene argumentos sólidos para ganar ese hipotético combate, y eso, en el universo Marvel, ya es mucho decir.

Lo que espero, más que una resolución del debate, es que Jennifer Walters vuelva al MCU con algo que hacer, porque sin ella sobre el tablero esta pregunta seguirá siendo pura teoría. Marvel tiene la costumbre de recuperar personajes cuando nadie lo espera, aunque otras veces deja que otros se queden congelados en el limbo: ahí están Shang-Chi, America Chavez, personajes que tardaron en encontrar su momento. Quizás She-Hulk también tiene el suyo guardado en algún cajón de los estudios. Y si ese momento llega, ojalá venga con una buena pelea, con Hulk incluido, y que esta vez sí nos dejen verla de verdad.

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