El MCU tiene 80 años de cómics sin adaptar — y ahí está su futuro

Marvel acumula casi 80 años de cómics que no han pisado la gran pantalla. Civil War y El Soldado de Invierno demostraron que cuando el estudio bebe bien del papel el resultado es extraordinario. El futuro del MCU está en ese archivo.

✍🏻 Por Clara Domenech

agosto 5, 2026
  • Marvel acumula casi 80 años de historias en papel que aún no han pisado la gran pantalla: un material brutalmente rico para el futuro del MCU.
  • Adaptaciones como Capitán América: El Soldado de Invierno o Civil War demuestran que, cuando el estudio bebe bien del cómic original, el resultado puede ser de lo mejor del género.
  • Con los X-Men por fin en manos de Marvel Studios, hay sagas que Fox nunca supo aprovechar —ni a la primera ni a la segunda— esperando una oportunidad real.
  • Opinión de Clara: Como lectora de cómics de toda la vida, me duele cada vez que el MCU ignora material brillantísimo que ya existe. Pero también me emociona pensar en todo lo que todavía queda por llegar.

Hay algo que me sigue haciendo ilusión después de todos estos años siguiendo el MCU: saber que debajo de cada película hay, casi siempre, un cómic esperando ser descubierto. Recuerdo perfectamente la primera vez que leí The Winter Soldier de Ed Brubaker y pensé que aquello no llegaría jamás al cine. Y sin embargo llegó, y llegó bien. Esa sensación de ver algo que amabas en papel cobrar vida en pantalla no tiene precio, aunque luego la película no sea perfecta.

El problema es que Marvel Studios tiene acceso a casi ocho décadas de historias y, a veces, da la sensación de que se conforma con rascar la superficie. Ahora que el universo cinematográfico está en plena reconstrucción, con el horizonte puesto en Secret Wars y la llegada por fin de los X-Men, parece un buen momento para recordar de dónde viene todo esto. Porque el material está ahí, y es extraordinario.


Empecemos por el elefante en la habitación: Spider-Man: Brand New Day, que es como se va a llamar la cuarta película de Tom Holland con el traje. Ese título viene de una etapa muy particular de The Amazing Spider-Man en los cómics, cuando la serie pasó de publicarse mensualmente a salir casi cada semana con equipos creativos rotativos. Fue una decisión editorial polémica —hubo lectores que la odiaron con toda su alma—, pero también produjo algunas historias muy interesantes.

La película no va a ser una adaptación fiel de esa etapa —eso ya lo sabemos—, pero sí recoge algunas ideas y el espíritu de ese momento en la vida de Peter Parker. Y eso, al final, es exactamente cómo funciona la mejor relación entre los cómics y el cine de Marvel.

No hace falta copiar página a página. Hace falta entender qué hace grande a una historia.

Capitán América: Civil War es el ejemplo más claro de que esto puede funcionar de maravilla. La miniserie original enfrenta a Iron Man y Capitán América por el registro de superhéroes, y la película tomó esa premisa, la reconfiguró con lo que el MCU necesitaba narrativamente y entregó una de las mejores cintas de todo el universo. No es un calco, pero el alma está ahí. Y lo bonito es cómo esa fractura entre Tony y Steve sigue resonando fases después: sin ese enfrentamiento no se entiende la soledad de Tony en Infinity War ni el peso que arrastra el Capitán hasta Endgame.

Samara Weaving como Emma Frost en la nueva película de X-Men de Marvel Studios

Igual pasó con El Soldado de Invierno, basada en el arco de Brubaker con dibujos de Steve Epting. Esa historia del regreso de Bucky Barnes como asesino lavado de cerebro al servicio de los soviéticos es uno de los cómics más sólidos de Capitán América en décadas. Y la película lo entendió perfectamente: cambió el tono de toda la saga y convirtió a Steve Rogers en algo mucho más interesante que un icono con escudo.

Lo que tiene ahora el MCU por delante es Avengers: Secret Wars, que bebe del evento de Jonathan Hickman y Esad Ribić de 2015. Si os suenan las «incursiones», esa idea de universos que colisionan entre sí hasta destruirse, viene de ahí. Es una historia enorme, con el Doctor Doom en el centro, y tiene el potencial de ser el punto de inflexión más ambicioso que ha intentado nunca el estudio.

La pregunta es si van a hacerle justicia. Y ahí es donde, siendo honesta, tengo mis dudas. Hickman construyó ese evento con años de preparación en Avengers y New Avengers. Esa narrativa densa y arquitectónica no es fácil de traducir a dos horas de cine para todo tipo de público. Pero si alguien puede intentarlo, espero que sea con respeto al material.

Y luego están los X-Men.

Porque sí, Fox tuvo los derechos de los mutantes durante décadas y los desaprovechó de una manera que todavía me cuesta digerir. El intento fallido de adaptar La Saga de Fénix Oscura no fue uno: fueron dos. Recuerdo salir del cine con X-Men: Fénix Oscura en 2019 con una sensación rarísima de vacío, pensando que habían vuelto a tirar por la borda una de las historias más épicas jamás escritas. Y mira que tiene todo para funcionar: sacrificio, poder desbocado, una relación entre Jean Grey y el equipo que debería romperte el corazón.

Ahora que esas historias vuelven a casa, las posibilidades son enormes. Días del futuro pasado tuvo su versión cinematográfica, sí, pero hay tanto más. E Is for Extinction, de Grant Morrison, reinventó a los X-Men para el siglo XXI y les dio una modernidad que el cine nunca ha capturado. Messiah Complex gira en torno al primer mutante nacido tras un apocalipsis demográfico, un relato coral y desesperado perfecto para una saga larga. Y Age of Apocalypse, bien hecho de verdad, es esa distopía en la que el mundo entero se retuerce bajo el dominio de Apocalipsis: pura épica de universo alternativo.

El MCU tiene ahora mismo algo que muy pocas franquicias poseen: un catálogo de fuente casi inagotable y la posibilidad de reinventarse por completo. La clave está en no tener miedo de mirar atrás para ir hacia adelante.


Lo que más me gusta de todo esto es que la conversación sobre qué cómics merecen llegar al cine no es solo nostálgica. Es una conversación sobre lo que queremos que sea el MCU en los próximos años, sobre qué historias merecen existir en pantalla grande y con qué nivel de ambición.

Porque Marvel tiene el material. Tiene décadas y décadas de historias escritas por personas que pusieron su corazón en ellas. Solo hace falta que el estudio se atreva a confiar en ese material, a tratarlo con el respeto que merece y a recordar que los mejores momentos del MCU, casi siempre, empezaron en papel.


Crecí con los cómics de Marvel y me enamoré del MCU desde el primer “I am Iron Man”. Me encanta seguir teorías, analizar tramas y perderme en cada nuevo estreno, pero también sé cuándo algo no está a la altura. Disfruto del hype, pero escribo con criterio. Porque si no le exigimos al cine que mejore, ¿entonces para qué estamos aquí?

Third Card
{"email":"Email address invalid","url":"Website address invalid","required":"Required field missing"}
>