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Spider-Man: Brand New Day está repleta de Easter eggs sacados directamente de las páginas de Marvel Comics, con la secuencia de apertura recreando viñetas y portadas originales con una precisión sorprendente.
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Entre las referencias destaca el enfrentamiento con Tarantula, calcado de la portada de The Amazing Spider-Man #134, además de guiños que parecen preparar la llegada de los X-Men al MCU en conexión con Avengers: Doomsday (prevista para el 18 de diciembre).
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💬 Como fan de los cómics de toda la vida, ver que Marvel se toma el tiempo de rendir homenaje al material original me genera una mezcla de emoción genuina y escepticismo sano: los guiños están muy bien, pero habrá que ver si tienen sustancia narrativa o si son simplemente nostalgia de escaparate.
Hay dos tipos de personas en una sala de cine durante una película de Marvel. Las que disfrutan, salen contentas y ya está. Y las que durante los créditos finales todavía están procesando ese plano concreto del minuto 23 que claramente era un guiño a un cómic de 1974. Yo, sin ningún tipo de vergüenza, soy de las segundas. Y si lleváis un tiempo siguiendo el MCU con atención, probablemente vosotros también.
Spider-Man: Brand New Day ha llegado cargada de referencias que la mayoría del público va a pasar por alto. No por falta de atención, sino porque hay tantas que resulta casi imposible captarlas todas en un solo visionado. Si pensabais que lo habíais visto todo… no habéis visto nada todavía.
Seamos honestos: Marvel lleva años jugando con dos niveles de espectador. Está el que ve la película, le encanta y se va a casa feliz. Y luego está el que sale del cine con el teléfono ya en la mano, buscando si ese póster de fondo que aparecía durante dos segundos era en realidad la portada de un cómic de los setenta. Para los del segundo grupo, Spider-Man: Brand New Day es una auténtica mina de oro.
La secuencia inicial por la que los fans de los cómics van a flipar
Uno de los momentos más ricos en referencias aparece justo al principio, en el montaje de apertura. Y aquí es donde los que venimos de los cómics notamos algo especial de inmediato: casi todas las imágenes de esa secuencia están sacadas directamente de las páginas de Marvel Comics. No son interpretaciones libres ni adaptaciones aproximadas. Son recreaciones deliberadas y detalladas de viñetas originales.
Es el tipo de detalle que te hace querer dar un abrazo al equipo creativo y al mismo tiempo preguntarte si el público general tiene ni idea de lo que está viendo. Spoiler: probablemente no. Pero eso no lo hace menos especial. Si acaso, lo hace más interesante.
Tarantula y The Amazing Spider-Man #134

Uno de los Easter eggs más llamativos —y más fácil de identificar para quien conozca los cómics— es la escena del enfrentamiento entre Spider-Man y Tarantula. Esta pelea está directamente inspirada en la portada de The Amazing Spider-Man #134, el número que marcó la primera aparición del personaje en papel.
Para los que no lo sepáis: bajo esa máscara está Antón Miguel Rodríguez, un mercenario puertorriqueño reclutado como respuesta gubernamental a la figura de Spider-Man, con esas cuchillas venenosas en las botas que lo hacían tan reconocible. Lleva décadas rondando el universo Marvel en cómic, aunque su presencia en el cine había sido prácticamente inexistente hasta ahora. Ver ese momento recreado con tanto cuidado es uno de esos instantes en los que los años leyendo cómics cobran sentido de una forma muy concreta. Es como cuando un amigo hace una referencia que solo vosotros dos entendéis.
Y esto es solo uno de los muchos ejemplos. La cantidad total de guiños escondidos a lo largo del metraje es tan grande que dudo que exista alma capaz de catalogarlos todos en un único visionado.
Una película que pide segunda vuelta
Este es el tipo de cine que casi exige revisarse. No porque la historia sea confusa, sino porque hay capas de contenido pensadas específicamente para los fans más veteranos del universo Marvel en papel.
Es algo que Marvel ha sabido hacer bien en ciertos momentos del MCU: crear películas que funcionen para todo el mundo pero que tengan ese nivel extra de profundidad para quien viene con los deberes hechos. La clave está en que ese segundo nivel no sea condescendiente ni excluyente, sino que añada valor sin restarle nada a la experiencia general.
Con Brand New Day parece que han apostado fuerte por eso. Y aunque siempre hay que ser cautelosos antes de dar por hecho que todo funciona a la perfección, los Easter eggs por sí solos ya son una declaración de intenciones bastante potente.
Lo que viene después: X-Men y Avengers: Doomsday
Pero los guiños a los cómics no son lo único relevante de Spider-Man: Brand New Day en el contexto más amplio del MCU. La película también parece estar preparando el terreno para algo que llevamos tiempo esperando: la llegada de los X-Men al universo cinematográfico de Marvel.
Ojo, aquí toca poner el freno de mano: hablamos de lecturas e indicios, no de confirmaciones oficiales. Pero si una película de Spider-Man acaba sirviendo como punto de entrada para los mutantes, eso diría mucho sobre cómo Marvel está pensando su estrategia narrativa. Y quienes hayáis seguido cómo se construyeron las fases anteriores del MCU sabéis perfectamente que estos movimientos rara vez son casuales. Pocas cosas pasan por accidente en esta franquicia.
Todo parece apuntar, además, hacia Avengers: Doomsday, que —según lo previsto— llegará a los cines el 18 de diciembre cargada también de sus propios Easter eggs. Y con el rumoreado regreso de Steve Rogers encima de la mesa, algo que por sí solo ya da para otra conversación entera.
El problema de ser tan fan
Os voy a ser completamente sincera: hay algo ligeramente agridulce en catalogar Easter eggs. Por un lado, es una celebración genuina del trabajo que hay detrás y del respeto que se le está dando al material original. Por otro, a veces me pregunto si tanto guiño funciona como sustituto de algo que debería estar en la narrativa por derecho propio.
Dicho esto, ver que alguien en la producción se tomó el tiempo de recrear con precisión la portada de The Amazing Spider-Man #134 es el tipo de cosa que me reconcilia con el MCU cada vez que siento que está perdiendo el hilo. Recuerdo salir del cine en Iron Man en 2008 con esa sensación de que algo grande empezaba; pues bien, estos detalles son los que todavía hoy me devuelven a ese estado de ánimo. Al menos saben de dónde vienen.
Spider-Man: Brand New Day es, entre otras cosas, una carta de amor a décadas de historia en papel. Puede que no todos los espectadores la lean en el mismo idioma, pero está escrita con suficiente cariño como para que los fans de los cómics sintamos que alguien allí dentro sabe exactamente lo que está haciendo. Los Easter eggs no son decoración: son una forma de decir «sabemos de dónde viene esto, y lo respetamos». Y eso, en el MCU de hoy, no es poca cosa.
Si todavía no habéis visto la película con ese ojo crítico y atento que requiere, os animo a hacerlo. Y si ya la habéis visto, quizás ha llegado el momento de darle una segunda oportunidad armados con un poco más de contexto. Porque resulta que Spidey lleva más de cincuenta años acumulando historia en los cómics, y Brand New Day parece decidida a recordárnoslo a todos, uno Easter egg a la vez.

