Star Wars prepara diez proyectos nuevos para 2026 y 2027

Lucasfilm prepara al menos diez proyectos entre series, películas, videojuegos, cómics y novelas para 2026 y 2027. El plato fuerte: Fate of the Old Republic llevará al canon oficial una era hasta ahora solo explorada en los videojuegos.

✍🏻 Por Alex Reyna

junio 18, 2026
  • Tras el estreno de The Mandalorian & Grogu, Lucasfilm prepara al menos diez proyectos —series, películas, videojuegos, cómics y novelas— que entre 2026 y 2027 podrían reescribir el mapa de la franquicia.

  • El plato fuerte es doble: Fate of the Old Republic promete llevar al canon oficial una era ambientada miles de años atrás, mientras Star Wars: Starfighter, con Ryan Gosling, se sitúa en el punto más lejano de la línea temporal hasta la fecha.

  • Opinión: La pregunta más interesante que plantean estos proyectos no es qué pasará en la galaxia muy, muy lejana, sino si Star Wars es por fin capaz de hablar de algo más que de sí misma.


Hay una sensación muy concreta que se produce cuando termina una película de Star Wars. La pantalla se apaga, las luces vuelven lentamente, y el cerebro —en lugar de descansar— empieza a trabajar. No para procesar lo que acaba de ver, sino para imaginar lo que viene.

Me pasa con pocas cosas. Me pasó con Arrival, que llegué a pausar para apuntar frases en una libreta. Me pasó con Her, en la que estuve pensando durante días. Ese espacio entre el presente y el futuro es, quizás, el lugar más fértil de toda la franquicia. Y siempre lo ha sido.

The Mandalorian & Grogu ha vuelto a encender esa llama. Después de años de debate sobre si Lucasfilm sabía hacia dónde iba, la llegada de este largometraje —el primero estrenado en cines desde El Ascenso de Skywalker en 2019— ha reactivado algo importante: la sensación de que hay un plan.

Y lo más fascinante no es el film en sí, sino lo que deja entrever sobre lo que viene después.

El universo que se expande

Star Wars nunca ha sido solo cine. Siempre ha sido un ecosistema: libros, cómics, series, videojuegos, todos alimentando una mitología que crece hacia dentro y hacia fuera al mismo tiempo.

Lo que llega entre 2026 y 2027 es especialmente interesante porque no es simplemente «más contenido». Hay proyectos que apuntan a territorios narrativos completamente nuevos, periodos de la historia galáctica que nunca se habían explorado en el canon oficial.

Y eso, para quien lleva años preguntándose qué puede decir esta franquicia cuando se lo propone de verdad, resulta genuinamente estimulante.

Ahsoka Temporada 2

Prevista para comienzos de 2027, la segunda temporada retoma el viaje de Ahsoka Tano y Sabine Wren en la Era de la Nueva República, con el Gran Almirante Thrawn como amenaza en el horizonte y los dioses de Mortis como telón de fondo.

Ahsoka es un personaje que carga con décadas de historia. Superviviente de la Orden 66, testigo de la caída y del intento de reconstrucción. Colocarla en el centro de algo tan cosmológico como los dioses de Mortis no es un capricho narrativo: es una declaración sobre qué tipo de preguntas quiere hacerse esta serie.

¿Qué pesa más, lo que hemos vivido o lo que decidimos hacer con ello? Pocas cosas en Star Wars tienen ahora mismo tanto potencial para cambiar las reglas del juego.

Star Wars: Starfighter

Shawn Levy en la dirección. Ryan Gosling protagonizando. Y una decisión narrativa de peso: la película se ambienta cinco años después de El Ascenso de Skywalker, lo que la convierte en el punto más lejano de la línea temporal hasta la fecha. Cincuenta años después de la película original.

Ese salto es una declaración de intenciones.

Significa que la historia puede sostenerse sin apoyarse constantemente en los Skywalker, sin guiños al pasado como muletas emocionales. Si lo consigue, será un antes y un después para la franquicia.

Si no, será la prueba de que Star Wars todavía no sabe vivir sin sus propios fantasmas. Y ahí hay algo muy humano: todos arrastramos genealogías de las que cuesta soltarse.

Maul – Shadow Lord Temporada 2

Maul es uno de esos personajes que el universo expandido rescató de entre los muertos y convirtió en algo mucho más complejo de lo que prometía su primera aparición en pantalla.

La segunda temporada explora los Tiempos Oscuros —ese período entre la caída de la República y el auge del Imperio— mientras Maul construye su red de influencia en el submundo criminal. El detalle más interesante: su intención de reclutar a Devon Izara, una Padawan Jedi, como aprendiz.

Un Sith que moldea a un Jedi a su imagen. Esa sola premisa habla más sobre el poder y la identidad que muchas historias mucho más elaboradas.

The Ninth Jedi

Hay algo genuinamente refrescante en una historia de Star Wars que no está atada a ningún linaje conocido, a ninguna guerra familiar, a ninguna herencia directa.

The Ninth Jedi llega en 2026 como serie completa, ambientada siglos después de todo lo que conocemos. Sigue a Kara y a un grupo de nuevos usuarios de la Fuerza que intentan reconstruir la Orden Jedi desde cero.

Es, en esencia, una historia sobre reconstrucción. Sobre qué queda cuando todo lo demás ha desaparecido y hay que empezar de nuevo sin instrucciones.

Y esa pregunta no es exclusiva de la galaxia. Vivimos un momento en el que muchas certezas se han desmoronado y nos toca reconstruir sin manual. The Ninth Jedi resuena precisamente ahí.

Star Wars: Galactic Racer y Zero Company

Dos videojuegos que llegan en 2026 y que apuestan por géneros muy distintos, pero que comparten algo: la voluntad de explorar el universo desde perspectivas que no son las habituales.

Galactic Racer (octubre de 2026) se centra en una nueva generación de pilotos compitiendo en pods, aerodeslizadores y motos de speeder durante la Era de la Nueva República. No todo en Star Wars tiene que ser épica galáctica. A veces el universo se entiende mejor desde sus márgenes, desde las historias aparentemente pequeñas que le dan textura y humanidad.

Zero Company (agosto de 2026) es un juego de estrategia por turnos en solitario ambientado durante las Guerras Clon. Su mayor virtud es su equipo de protagonistas: un Padawan Jedi, un ex soldado clon, un Umbarano y un Mandaloriano. Cuatro perspectivas radicalmente distintas sobre el mismo conflicto.

Y con eso viene una pregunta que siempre ha estado latente en las Guerras Clon: ¿qué significa luchar por una causa que no elegiste? Una pregunta que, fuera de la pantalla, sigue siendo incómodamente actual.

Star Wars: Legacy y The Fall of Kylo Ren

Julio y agosto de 2026 traen dos proyectos que exploran la trilogía de las secuelas desde ángulos distintos.

Star Wars: Legacy es una novela de Madeleine Roux protagonizada por la General Leia y Rey, ambientada entre Los Últimos Jedi y El Ascenso de Skywalker. Las dos viajan al mundo antiguo de Tython, un lugar cargado de historia en el universo expandido.

Lo más atractivo de la premisa es la relación entre ambas: dos mujeres que representan generaciones distintas de la misma lucha. Es una historia sobre el legado y sobre lo que una generación deja a la siguiente, algo que cualquiera que haya intentado heredar el mundo de sus padres entiende perfectamente. En Star Wars, como en la vida, el pasado nunca es realmente pasado.

The Fall of Kylo Ren, el tercer capítulo de la trilogía de cómics de Charles Soule, continúa explorando el interior de Ben Solo antes de El Ascenso de Skywalker. Ben es quizás el personaje más trágico de la saga moderna: un hombre atrapado entre dos fuerzas, destruido por el peso de una identidad que nunca supo cómo cargar.

Soule sabe escribir sobre esa tensión, y en formato cómic, con toda la libertad visual que permite, puede resultar extraordinario.

Fate of the Old Republic

Este es el proyecto que más expectativas genera, y con razón.

La Era de la Antigua República lleva décadas siendo el territorio más solicitado y menos explorado del canon oficial. Ambientado miles de años antes de la saga Skywalker, este videojuego tiene el potencial de traer esas historias —los Jedi y los Sith en sus formas más primitivas, los conflictos que dieron forma a todo lo que vino después— al universo oficial por primera vez.

No es solo un videojuego. Es la posibilidad de expandir la mitología de Star Wars a una escala sin precedentes.

Algo parecido a lo que sentí leyendo a Frank Herbert: descubrir que los textos fundacionales de una tradición que creías conocer de memoria eran mucho más profundos, y que en realidad solo habías leído los últimos capítulos.

Star Wars Jedi 3

Cal Kestis lleva dos entregas intentando sobrevivir en un universo que no quiere que los Jedi existan. Desde Fallen Order hasta Survivor, su arco es el de alguien que se reconstruye a sí mismo sin un modelo claro a seguir, sin un maestro que le diga qué camino tomar.

La tercera entrega no tiene fecha confirmada todavía, pero su llegada parece inevitable. Y lo que más intriga no es la jugabilidad ni los escenarios por explorar, sino la pregunta que subyace al personaje: ¿puede Cal seguir siendo quien es después de todo lo que ha perdido?

En Star Wars, la tentación del lado oscuro nunca ha sido verdaderamente sobre el poder. Es sobre el dolor. Y Cal lleva mucho acumulado. Como en Blade Runner, lo que define a un personaje no es lo que puede hacer, sino lo que decide hacer con su herida.


Lo que define a Star Wars en su mejor versión no es la espectacularidad de sus batallas ni la grandiosidad de sus efectos visuales. Es la capacidad de usar mundos imposibles para hacernos preguntas muy reales: sobre la identidad, el poder, la pérdida, la herencia, la responsabilidad de continuar cuando todo lo que conocías ha desaparecido.

Estos diez proyectos, cada uno desde su formato y su tono, parecen entender eso. No son solo entretenimiento. Son preguntas disfrazadas de entretenimiento.

La galaxia muy, muy lejana nunca ha sido tan grande como ahora. Y eso, lejos de abrumar, resulta esperanzador. Porque significa que hay espacio para voces distintas, para historias que no necesitan apoyarse en la nostalgia para sostenerse.

El mejor Star Wars está, quizás, todavía por llegar.


Sobre Alex Reyna

Mi primer recuerdo de infancia es ver El Imperio Contraataca en VHS. Desde entonces, la ciencia ficción ha sido mi lenguaje. He montado Legos, he visto Interstellar más veces de las que debería, y siempre estoy buscando la próxima historia que me vuele la cabeza. Star Wars, Star Trek, Dune, Nolan… si tiene naves o viajes temporales, cuenta conmigo.

Third Card
{"email":"Email address invalid","url":"Website address invalid","required":"Required field missing"}
>