• Nicolas Cage interpretará a Spider-Man Noir en una serie de Prime Video que llegará en primavera, con Jack Huston como Sandman y Brendan Gleeson como Silvermane completando un reparto de villanos que promete.
• La serie mantendrá el tono noir del personaje con tramas de crimen organizado y estará disponible tanto en blanco y negro como en color.
• Ver a Cage dar vida en acción real a un personaje que ya interpretó en animación es emocionante, y ese enfoque en zonas morales grises puede marcar la diferencia.
Cuando Nicolas Cage puso voz a Spider-Man Noir en Spider-Man: Un nuevo universo, todos supimos que habíamos encontrado al actor perfecto para ese detective arácnido de los años 30. Su tono grave, ese aire de tipo duro con corazón, esa forma de decir «¿En serio?» que te hace sonreír incluso en medio de una batalla dimensional… Todo encajaba.
Y ahora, por fin, vamos a verle dar el salto a la acción real en una serie que promete ser tan oscura y estilizada como el propio personaje merece.
Prime Video acaba de confirmar detalles jugosos sobre Spider-Noir, y las noticias son buenas: no solo tenemos a Cage de vuelta, sino que el reparto de villanos que le acompañará sugiere que alguien en producción tiene las ideas claras. Aunque ya veremos si la ejecución está a la altura.
Un Spider-Man diferente en un mundo diferente
Spider-Man Noir es Ben Reilly, un Spider-Man de una realidad alternativa ambientada en la Gran Depresión de los años 30. Todo lo que conoces del trepamuros, pero filtrado a través de una estética de cine negro: gabardinas, sombras alargadas, corrupción hasta las cejas y villanos que representan sistemas enteros de poder podrido.
La serie, que estrenará en primavera tanto en Prime Video como en MGM+, estará disponible en dos versiones: blanco y negro y color. Personalmente, creo que la versión en blanco y negro será la definitiva, aunque entiendo que no todo el mundo quiera algo tan radical.
Villanos con potencial
Jack Huston interpretará a Flint Marko, más conocido como Sandman. Este casting llevaba tiempo rumorándose, y ahora es oficial.
Sandman es uno de esos villanos clásicos de Spider-Man que siempre ha tenido capas (nunca mejor dicho, tratándose de arena). No es un psicópata desquiciado; es un tipo que tomó malas decisiones y acabó convertido en algo que ya no puede controlar del todo. En un contexto noir, con toda esa ambigüedad moral, puede ser fascinante si lo escriben bien.
Pero el casting más interesante es Brendan Gleeson como Silvermane. Para los que no lo ubiquéis, Silvermane es un capo de la mafia que apareció por primera vez en The Amazing Spider-Man #73 allá por 1969. Es un señor del crimen de la vieja escuela, de esos que mueven los hilos desde las sombras.
En la serie, Silvermane será objeto de repetidos intentos de asesinato, lo que sugiere una conspiración más grande. Y si hay algo que funciona en el género noir, es precisamente eso: capas y capas de traición, con nadie siendo realmente quien dice ser.
El toque femme fatale
Li Jun Li interpretará a Cat Hardy, una cantante de club nocturno que arrastrará al Spider-Man de Cage hacia la conspiración del hampa.
Ese apellido, Hardy, y ese apodo, Cat. ¿Os suena? Exacto: Felicia Hardy, también conocida como Black Cat, la ladrona que siempre ha tenido una relación complicadísima con Peter Parker.
No sabemos si Cat Hardy será literalmente una versión noir de Black Cat o simplemente un guiño, pero en cualquier caso es el tipo de personaje perfecto para este universo. Una mujer misteriosa, peligrosa, que puede ser aliada o enemiga dependiendo del momento… Es el arquetipo noir por excelencia.
¿Por qué esto tiene posibilidades?
Tengo que admitir que cuando Sony anunció que iba a expandir su universo Spider-Man con series y películas derivadas, mi reacción fue escéptica. Ya sabéis, después de Morbius y algunas decisiones cuestionables, una aprende a no emocionarse demasiado pronto.
Pero Spider-Noir tiene algo que muchos otros proyectos no tienen: una visión clara y diferenciada. No están intentando hacer «otro Spider-Man más». Están creando algo con identidad propia, con un tono específico.
Steve Lightfoot y Oren Uziel como showrunners tampoco son nombres al azar; tienen experiencia en series con peso dramático. Y lo más importante: están respetando lo que hizo especial al personaje en Un nuevo universo en lugar de intentar reinventarlo desde cero.
Eso no garantiza que vaya a funcionar, claro. Pero al menos sugiere que hay un plan coherente detrás.
Hay algo satisfactorio en ver cómo un personaje que nació como una variante experimental en los cómics se ha convertido en algo con entidad propia y suficiente potencial como para sostener una serie en solitario. Es la prueba de que cuando respetas el material original y le das espacio para respirar, las historias pueden crecer de formas inesperadas.
Estoy con ganas de ver a Nicolas Cage con gabardina persiguiendo criminales por callejones oscuros. Ese reparto de villanos promete mucho más que simples peleas. Y sobre todo, me gusta que por una vez parece que alguien ha entendido que no todos los superhéroes tienen que salvarnos del fin del mundo: a veces basta con que nos salven de nosotros mismos, una decisión corrupta cada vez.
Nos vemos en primavera, preferiblemente en blanco y negro.

