Harbour advierte: Alexei y Yelena corren peligro real en Doomsday

David Harbour adelanta que Doomsday va a sacudir de forma significativa la relación entre Alexei y Yelena. Los Nuevos Vengadores y los originales tendrán filosofías muy distintas. Nadie en el MCU está a salvo.

✍🏻 Por Clara Domenech

agosto 12, 2026
  • David Harbour ha adelantado que Avengers: Doomsday va a sacudir de forma significativa la relación entre Alexei (Red Guardian) y Yelena Belova.

  • Los Nuevos Vengadores y los Vengadores originales tendrán filosofías y enfoques muy distintos, lo que promete conflicto interno además del externo.

  • La película llega a los cines el 18 de diciembre de 2026 y está dirigida por los hermanos Russo.

  • Mi opinión: El vínculo entre Alexei y Yelena es de lo más auténtico y emotivo que ha dado el MCU en los últimos años, y que esté en peligro me genera una mezcla de entusiasmo y angustia que solo Marvel sabe provocar de esta manera.

David Harbour, actor que interpreta a Alexei Shostakov (Red Guardian) en el UCM, en una alfombra roja


Hay algo que Marvel sabe hacer especialmente bien cuando se lo propone: cogerte por los sentimientos justo cuando menos te lo esperas. Puedes estar preparada para la acción, para los efectos visuales, para los guiños a los cómics… y entonces aparece ese momento entre dos personajes que te rompe un poco por dentro. Y si hay una relación en el MCU reciente que ha logrado eso con una naturalidad aplastante, esa es la de Alexei Shostakov y Yelena Belova.

Desde que David Harbour y Florence Pugh compartieron pantalla en Black Widow y luego profundizaron ese vínculo en Thunderbolts*, su dinámica se ha convertido en uno de esos tesoros del MCU que no todo el mundo sabe apreciar como merece. Así que cuando Harbour abre la boca para hablar de lo que nos espera en Avengers: Doomsday, yo presto atención. Mucha atención.

Y os confieso una cosa: yo llegué a estos dos por el papel, no por la pantalla. Recuerdo perfectamente descubrir a Alexei como Guardián Rojo en los cómics —ese «Capitán América soviético» con más orgullo que sentido común— y pensar que jamás funcionaría en el cine sin caer en la parodia. Me equivoqué de lleno, y me encanta haberme equivocado.


Harbour hizo estas declaraciones mientras promocionaba su nueva serie DTF St. Louis, en una entrevista con Deadline. Como buen actor que sabe jugar con el misterio, no entró en detalles concretos. Pero sí fue lo suficientemente claro como para ponernos en alerta:

«Sabes que Yelena Belova y Red Guardian tienen una conexión. Si viste Thunderbolts*, sabes cuánto se quieren y cuánto intentan ayudarse el uno al otro. Y Doomsday va a afectar esa relación.»

Vamos, que no nos está prometiendo un reencuentro cálido con abrazo incluido. Nos está avisando de que algo va a pasar, y ese algo no pinta especialmente bien.


Lo que hace que esta declaración duela un poco más es precisamente lo que Thunderbolts* se tomó la molestia de construir. Alexei no es un padre perfecto —y quién lo es, en los cómics o fuera de ellos—, pero en esa película vimos cómo estos dos personajes, con toda su historia complicada y sus roces, consiguen encontrarse de verdad.

Hay amor ahí, aunque esté envuelto en torpeza y en decisiones cuestionables por parte de Alexei. Y esa es la magia: no es una relación idealizada, es una relación que se pelea consigo misma para seguir existiendo.

Yelena, por su parte, es uno de los personajes más completos que tiene el MCU ahora mismo. Florence Pugh le da una profundidad brutal, y la relación con Alexei es parte fundamental de quién es ella como personaje. Así que cuando nos dicen que eso va a verse sacudido… es difícil no ponerse un poco nerviosa.


Pero Harbour no solo habló de la dinámica personal entre ambos. En sus recientes apariciones promocionales también adelantó que los Nuevos Vengadores van a chocar con los Vengadores originales. Y no parece que sea solo un choque de egos.

Un pequeño apunte para quien no siga cada movimiento del fandom: los Nuevos Vengadores son, básicamente, el equipo surgido de Thunderbolts*, un grupo de antihéroes y figuras más grises (Yelena, Red Guardian, Bucky y compañía) frente a los rostros más clásicos y «luminosos» que asociamos históricamente a los Vengadores. Esa diferencia de origen ya lo dice todo sobre por qué iban a chocar.

«Hay problemas, seguro. Definitivamente nos aproximamos a las cosas de forma diferente a ellos, y tenemos ideas distintas sobre cómo hacer las cosas.»

Esto me parece fascinante, porque en los cómics los conflictos más interesantes dentro del universo Marvel rara vez son los del héroe contra el villano. Son los que ocurren entre héroes con visiones distintas del mundo.

Civil War es el ejemplo más obvio, pero hay decenas de arcos en los que la diferencia de valores es lo que genera la tensión real. Y eso, bien ejecutado, es oro puro.


¿Podría ser que parte del conflicto entre Alexei y Yelena tenga que ver con la dinámica de liderazgo dentro de los Nuevos Vengadores? Si Yelena acaba liderando el equipo —algo que tiene todo el sentido del mundo, dicho sea de paso—, eso podría crear fricciones con Alexei, que siempre ha tenido un ego tan grande como su traje de Red Guardian.

Es exactamente la clase de conflicto que el MCU maneja bien cuando se lo propone: no dramatismo forzado, sino tensión que nace de años de historia entre personajes y de objetivos que chocan sin que nadie sea el malo de la película. Eso es lo que quiero ver más en las grandes películas de evento de Marvel, y aquí parece que lo tenemos.


Lo mejor de estas declaraciones es que confirman algo que llevábamos esperando desde que los hermanos Russo volvieron al proyecto: Avengers: Doomsday no va a ser solo un festival de efectos especiales y referencias cruzadas. Va a intentar tener peso emocional real. Y para eso necesitas relaciones que importen de verdad. La de Alexei y Yelena importa. Mucho.

El 18 de diciembre de 2026 está todavía lejos, pero declaraciones como esta consiguen que la espera sea bastante más difícil de sobrellevar. Porque una cosa es saber que viene una batalla épica entre facciones de héroes —que de por sí ya promete muchísimo—, y otra muy distinta es saber que los vínculos que más nos importan estarán en el centro del conflicto.

Si los Russo consiguen hacer eso sin sacrificar la emoción en favor del espectáculo, puede que tengamos una de las entradas más poderosas de toda la franquicia. Y si no lo consiguen, ya sabéis dónde encontrarme para hablar de ello.


Crecí con los cómics de Marvel y me enamoré del MCU desde el primer “I am Iron Man”. Me encanta seguir teorías, analizar tramas y perderme en cada nuevo estreno, pero también sé cuándo algo no está a la altura. Disfruto del hype, pero escribo con criterio. Porque si no le exigimos al cine que mejore, ¿entonces para qué estamos aquí?

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