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Según The Wall Street Journal, el presupuesto de la película de Elden Ring se acerca a los 200 millones de dólares, lo que la convertiría en la producción más cara de A24.
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Eso supone casi el triple de lo que costó Marty Supreme, su anterior récord, que rondó los 70 millones y recaudó 191 millones en todo el mundo.
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Con una inversión así, la película necesitará un gran resultado en taquilla y no solo el aplauso de los fans que llevan cientos de horas jugando.
Mi opinión: la apuesta tiene todo el sentido del mundo sobre el papel, pero el reto está en convertir las Tierras Intermedias en una historia que funcione también para quien nunca ha tocado un mando.
Cifras de una apuesta sin precedentes
A24 ha construido su reputación con películas independientes de presupuesto contenido, así que ver una cifra cercana a los 200 millones de dólares dice mucho de la confianza que tiene en este proyecto.
Para ponerlo en contexto, Marty Supreme, protagonizada por Timothée Chalamet, fue hasta ahora su producción más ambiciosa. Con unos 70 millones de coste y 191 millones de recaudación mundial, el estudio ya demostró que podía jugar en otra liga. Elden Ring sería casi tres veces esa inversión.
El músculo financiero detrás de A24
Este salto no se entiende sin mirar las finanzas de la compañía. En 2022 logró 225 millones de dólares de financiación, y en 2024 una nueva ronda liderada por Thrive Capital, de Josh Kushner, elevó su valoración a 3.500 millones de dólares.
Más recientemente, Google invirtió unos 75 millones de dólares en A24 a través de un acuerdo relacionado con herramientas de IA para la producción de cine. Con ese respaldo, el estudio puede permitirse proyectos que hace unos años habrían sido impensables.

Por qué el presupuesto no es un capricho
Quien haya pasado por Elden Ring sabe que su mundo pide a gritos una producción enorme: castillos imponentes, monstruos aterradores, dragones, semidioses en guerra y el gigantesco Erdtree dominándolo todo.
Trasladar todo eso a imagen real exige recursos serios, sobre todo si Alex Garland quiere capturar la escala y la atmósfera que hicieron tan memorable el juego. Además, la película cuenta con nombres de peso: George R.R. Martin ayudó a desarrollar la mitología junto al director de FromSoftware, Hidetaka Miyazaki, y ahora figura como productor. Que el lore esté tan cuidado es una buena señal.
El riesgo de adaptar un videojuego
Tener una base de fans fiel ayuda, pero no garantiza nada. Una película así tiene que atraer también a espectadores que jamás han visto una hoguera ni han muerto contra un jefe.
A24 ya ha probado la fantasía en otras ocasiones sin llegar a dominar la taquilla. The Green Knight, de David Lowery, ofreció una lectura muy personal de la leyenda artúrica, y Death of a Unicorn, de Alex Scharfman, mezcló criaturas míticas con una historia sobre la codicia corporativa. Ninguna se convirtió en un gran éxito en salas, aunque ambas encontraron público en plataformas de streaming. Esa estrategia funciona con producciones modestas, pero un proyecto de 200 millones necesita un rendimiento en cines mucho mayor para justificar su coste.
Lo que espero de Garland
Me entusiasma ver qué hace Garland con este material. Tiene un estilo visual muy reconocible, y me gustaría que entregara una historia que capture el tono, la misteriosa melancolía y el espíritu del juego.
No necesito una película que se limite a recrear jefes conocidos. Quiero que las Tierras Intermedias se sientan como un lugar real, peligroso y fascinante. Con cerca de 200 millones sobre la mesa, los recursos no deberían ser el problema. El verdadero desafío será convertir ese mundo y su mitología en una gran historia de cine.
Y tú, ¿qué opinas de que A24 apueste 200 millones por una película de Elden Ring? ¿Tienes ganas de ver lo que hace Garland con este universo?




