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Mike Flanagan cree que el mayor error de una adaptación de La Torre Oscura sería meter demasiado universo de Stephen King demasiado pronto.
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Su plan es empezar por la primera novela, El pistolero, y construir la mitología «un ladrillo cada vez», siguiendo el mismo camino que trazó King.
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La película de 2017, con Idris Elba y Matthew McConaughey, intentó condensarlo todo en una sola cinta y terminó decepcionando a crítica, taquilla y fans.
Mi opinión: Creo que Flanagan ha dado con la clave, y no porque sea una idea espectacular, sino porque es casi una obviedad que Hollywood tardó demasiado en aceptar. La Torre Oscura no es una historia que se pueda contar a trompicones.
Un error de fábrica
Hace unos años, Sony intentó llevar la saga a la gran pantalla con una película que pretendía ser adaptación y, al mismo tiempo, una secuela suelta de los libros. El resultado fue un intento de encajar ocho novelas en un único metraje, con demasiadas piezas y muy poco espacio para respirar.
Es el típico caso en el que la ambición se convierte en la principal enemiga del relato.
Ir paso a paso
Flanagan, que también está desarrollando una serie basada en Carrie, plantea algo muy distinto: varias temporadas, tiempo para presentar personajes y para asentar el mundo antes de adentrarse en los elementos más extravagantes de la mitología de King.

Según sus palabras, el público no puede ser lanzado de cabeza a un universo tan enorme, porque se abrumaría. King, en cambio, empezó con dos personajes y nada más, y fue llevando al lector poco a poco. Flanagan quiere hacer lo mismo: adaptar los libros en orden.
Me parece una decisión lógica, casi de sentido común, pero también valiente. En una época en la que todo se vende como universo compartido, plantear una historia que exige paciencia es casi una rebeldía.
Lo que la serie tendrá que demostrar
Flanagan ha reconocido que habrá «pequeños cambios» para trasladar la novela a la televisión, aunque promete una adaptación «notablemente fiel». Además, King parece contento con los guiones que ha visto para una posible primera temporada, lo que siempre es una buena señal.
El verdadero reto, sin embargo, está fuera del guion. Las plataformas no siempre están dispuestas a apostar por proyectos largos y caros, y una saga de ocho novelas exige un compromiso que no todas quieren asumir.
Por eso la gran pregunta no es si Flanagan sabe cómo contar esta historia, sino si le dejarán tiempo y recursos para hacerlo. Me recuerda a lo que pasaba con Arrival: hay obras que no se pueden apresurar, y La Torre Oscura es una de ellas. Ojalá la industria lo entienda a tiempo.




