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Jesse Eisenberg asegura que ganar un Razzie a peor actor de reparto por su Lex Luthor en Batman v Superman le dificultó conseguir papeles en grandes estudios.
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Según el actor, ese golpe le hizo reorientar su carrera hacia la escritura y la dirección para mantenerse a flote.
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Eisenberg concluye que la industria dice lo que quiere de ti, y que no quiere verte en películas de superhéroes.
Mi opinión: Un Razzie es un premio de broma, y yo no le daría más peso del que merece. Sandra Bullock ganó uno la noche antes de llevarse el Oscar por The Blind Side, y el listado de actores con las dos estatuillas es larguísimo. Dicho esto, entiendo perfectamente la angustia de Eisenberg. Vivir pendiente de si estás subiendo o bajando por la pendiente es el día a día de cualquier actor, y él tuvo la lucidez de anticiparse.
Del Lex Luthor incomprendido al director con Oscar
Eisenberg habló durante una charla dentro del BFI London Film Festival. Allí explicó que el miedo fue el motor de su cambio. Vio la trayectoria venir y prefirió tomar las riendas antes de que se la marcaran otros.

Su respuesta fue escribir y dirigir. Ese giro le dio resultados: recibió su segunda nominación al Oscar a mejor guion original por A Real Pain, película en la que también actuaba junto a Kieran Culkin, que se llevó el Oscar al mejor actor de reparto por ese mismo título.
Lo que dice la industria
Para Eisenberg, la lección es clara. Si quieres una carrera en las artes, tienes que seguir lo que te dicen que gusta. Él entendió que el estudio no quería verle en un blockbuster de superhéroes y dejó de insistir.
Yo no me conformo con esa conclusión. Eisenberg tenía una química curiosa con ese Lex, un villano nervioso y con la cabeza a mil por hora, y en la visión de Zack Snyder tenía un sentido que muchos no supieron ver. Que el estudio no lo quisiera de vuelta dice más de las decisiones corporativas de Warner que de su talento.
Lo próximo
Su último trabajo como director, The Debut, protagonizada por Julianne Moore y Paul Giamatti, cierra el London Film Festival y llegará a los cines el 18 de diciembre. Habrá que ver si el Razzie fue solo un obstáculo o, como él mismo sugiere, el empujón que necesitaba para reinventarse.




