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Chris Evans ha confirmado oficialmente su vuelta como Steve Rogers en Avengers: Doomsday y Avengers: Secret Wars, y esta vez con vídeo de por medio para los que aún dudaban.
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Su papel en Doomsday apunta a ser central, pero lo que hará exactamente en Secret Wars sigue siendo un misterio bien guardado por Marvel.
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La transición de Sam Wilson como nuevo Capitán América no desaparece, aunque la vuelta del original abre un montón de preguntas sobre hacia dónde va el escudo.
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🗣️ Opinión de Clara: Esto me emociona y me pone en guardia a partes iguales. Que vuelva Evans es una noticia enorme, pero Marvel tiene que demostrar que hay una razón narrativa de peso detrás, no solo un golpe de nostalgia para vender entradas.
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📌 Marvel sigue sin revelar absolutamente nada del argumento de ninguna de las dos películas, así que toca especular con lo poco que tenemos.
Hay confirmaciones que llevan meses circulando como rumor por internet y que, por mucho que quieras creerlas, no terminan de aterrizar del todo hasta que el propio implicado lo dice mirando a cámara. Con Chris Evans y su regreso al MCU ha pasado exactamente eso. La información llevaba tiempo flotando en el ambiente, pero ahora tenemos algo mucho más concreto: el mismísimo Evans hablando de ello.
Y sí, admito que cuando vi el vídeo se me puso la piel de gallina. Me pasó lo mismo que en aquel «Avengers, assemble» de Endgame, cuando el cine entero contuvo la respiración a la vez. Por mucho que lleve años siguiendo el MCU con ojo crítico, hay cosas que siguen funcionando. Y Steve Rogers volviendo a la pantalla grande es, definitivamente, una de ellas.
Vamos a poner todo en contexto, porque hay bastante que procesar.
Chris Evans ya había confirmado hace tiempo su regreso como Steve Rogers para Avengers: Doomsday. Eso lo dábamos por hecho, o al menos lo intuíamos con bastante certeza. Lo que no estaba tan claro era si su participación se extendería también a Avengers: Secret Wars, la película que cerrará este nuevo ciclo del MCU.
Pues bien, ahora tenemos vídeo. Evans hablando sobre su implicación en Secret Wars. No hay grandes detalles ni spoilers, pero sí la confirmación que muchos fans llevaban esperando desde que empezaron a circular los primeros rumores.
Lo que sigue siendo un misterio total es qué va a hacer exactamente en Secret Wars. ¿Será un cameo emocional de despedida definitiva? ¿Un papel más grande? ¿Vuelve como el Steve Rogers que conocemos o hay algún giro del multiverso de por medio? Marvel no suelta ni una palabra y, sinceramente, en este caso el hermetismo tiene todo el sentido del mundo.
Pero para entender por qué esto es tan importante, hay que recordar cómo dejamos a Steve Rogers en Endgame.
Después de todo lo que vivió, Steve eligió volver al pasado, vivir su vida con Peggy Carter y aparecer al final como un anciano para pasarle el escudo a Sam Wilson. Fue un cierre hermoso, poético y bastante definitivo. O al menos eso parecía.
Desde entonces, el MCU ha estado construyendo la era de Sam Wilson como el nuevo Capitán América. Falcon and the Winter Soldier exploró las tensiones raciales y políticas que rodean ese símbolo, y Captain America: Brave New World ha continuado ese camino. Es una historia que tiene sentido y que merece su espacio.
Entonces, ¿cómo encaja la vuelta de Steve Rogers sin pisar lo que Sam ha construido?
Esa es la pregunta del millón. Y creo que la respuesta está en cómo Marvel decida presentar este regreso. Si lo hacen bien, los dos pueden coexistir sin que uno reste al otro. En las viñetas esto no es ninguna novedad: el universo Marvel ha tenido a varios Capitanes América a la vez —Steve, Bucky, Sam— sin que el mundo se viniera abajo. El problema es que el cine tiende a simplificar, y aquí el equilibrio es delicado.
Y aquí es donde el lore de los cómics se vuelve interesante. Quienes hayan leído el Secret Wars original de 1984 o, sobre todo, el monumental Secret Wars de Jonathan Hickman en 2015 saben que esa historia va de universos que colisionan, realidades que se fusionan y versiones alternativas de los héroes conviviendo en un mismo tablero. Si el cine bebe aunque sea un poco de ahí, el multiverso podría ser la coartada narrativa perfecta para traer de vuelta a Steve sin tener que deshacer su precioso final en Endgame. No haría falta resucitar a nadie ni reescribir el pasado: bastaría con abrir una puerta entre realidades.
Lo que sí parece claro es que Evans tendrá un papel protagonista en Doomsday antes de llegar a Secret Wars. Esta primera película funcionaría como terreno de preparación para todo lo que venga después, incluyendo lo que sea que Steve Rogers tenga que hacer en el cierre final de esta saga.
Y eso, de entrada, ya me parece más prometedor que un simple cameo sentimental. Si Marvel va a traer de vuelta a Chris Evans, que sea con algo que valga la pena. Que tenga peso narrativo. Que no sea solo para que el público aplauda en la sala durante tres segundos y a otra cosa.
Porque ese es el riesgo real aquí: usar la nostalgia como muleta en lugar de como herramienta. Marvel ha tirado demasiadas veces de ese recurso en los últimos años, y los fans —al menos los que llevamos tiempo en esto— ya lo notamos a la legua.
Dicho todo esto, sería deshonesto por mi parte no reconocer que la noticia me tiene más emocionada de lo que esperaba.
Steve Rogers es uno de esos personajes que trascienden la pantalla. No porque sea el más poderoso ni el más espectacular, sino porque representa algo genuinamente humano: la idea de que hacer lo correcto no es fácil, pero sigue mereciendo la pena. Y eso nunca pasa de moda.
Si Secret Wars va a ser el gran cierre de esta era del MCU, tener a Chris Evans en ese escenario final tiene una lógica emocional y narrativa que no puedo ignorar. Solo espero que Marvel esté a la altura de lo que esta historia merece. Tienen todos los ingredientes sobre la mesa. Ahora toca ver si saben cocinarlos.

