Cine

28 años después: Parte III se queda en el congelador

Hace apenas diez días se daba por hecho el regreso de Cillian Murphy. Ahora Danny Boyle reconoce que la tercera parte está a fuego lento: falta dinero y su guionista, Alex Garland, está volcado en Elden Ring.

Danny Boyle admite que 28 años después: Parte III está en el congelador por falta de financiación
  • Danny Boyle ha confirmado en el Festival de Cine de Londres que 28 Years Later: Part III está «en el fuego lento» por problemas de financiación y de agenda.

  • Que un director con su currículo tenga que mendigar presupuesto dice mucho de una industria que aplaude la audacia en los discursos y la evita en los contratos.

  • Boyle presentaba Ink, su película sobre el nacimiento del tabloide The Sun, y su siguiente prioridad es un proyecto ambientado en la Antártida, siempre que consiga el dinero.

Hay noticias que no son un golpe, sino algo más sutil: una puerta que no se cierra, pero tampoco se abre. Eso es lo que ha dejado Danny Boyle respecto a la tercera parte de su regreso al universo de los infectados.

Una trilogía a medio camino

Durante un coloquio en el Festival de Cine de Londres, le preguntaron a Boyle por el futuro de la saga. Su respuesta fue directa: está «en el fuego lento», en la back burner, como dicen los anglosajones.

Añadió que espera que la película llegue a hacerse, pero que conseguir la financiación es un obstáculo serio. La palabra «espera» pesa más de lo que parece. No es un «está en marcha». Es un deseo.

A eso se suma otro factor: Alex Garland, guionista de la saga, anda ocupado con su propia película, que según Boyle es un proyecto enorme. Hablamos de la adaptación en imagen real de Elden Ring para A24, el videojuego de fantasía que ha enamorado a medio planeta.

Así que, mientras Garland construye las Tierras Intermedias, los infectados tendrán que esperar su turno.

Ink y la dificultad de levantar una película

Boyle estaba en Londres para presentar Ink, una de las galas principales del festival. La dirige él y la escribe James Graham, el autor de Dear England.

La película retrata el ascenso del célebre tabloide británico The Sun en los años 70. Sigue a Larry Lamb, el editor al que un joven Rupert Murdoch fichó del Daily Mirror en 1969 para convertir el periódico en una fuerza de peso en los medios británicos.

Lo más llamativo fue su confesión sobre la financiación. Según contó, fue muy difícil reunir el dinero para Ink, y ni siquiera sabe por qué: nadie le explicó las razones de los noes.

Al final lo consiguieron con StudioCanal, que, dice Boyle, no puso todo el presupuesto necesario, pero sí tuvo valentía cuando otros no la tuvieron.

El papel de Tessa Ross y de Netflix

Boyle atribuye buena parte del mérito a la productora Tessa Ross, que convenció a StudioCanal gracias a su paso por Conclave, un éxito de taquilla. En sus palabras, «les había hecho ganar muchísimo dinero».

Además, se consideró afortunado de que StudioCanal se aliase con Netflix, que compró la película para Estados Unidos. Los definió como muy buenos socios, en un contexto donde, admitió, había presiones.

¿Y ahora qué?

Si lo que esperabas era que 28 Years Later: Part III fuese lo siguiente en la lista de Boyle, la respuesta es no. Su «siguiente prioridad» es una película ambientada en la Antártida, también condicionada a que aparezca el presupuesto.

La buena noticia es que el director no ha abandonado la tercera entrega. La mala es que no hay ninguna garantía de que vaya a avanzar pronto.

Me quedo con una reflexión incómoda. Esta saga trata, en el fondo, de cómo las sociedades se descomponen cuando se rompe lo que las sostenía. Y resulta casi irónico que su continuación quede varada por algo tan prosaico como el dinero y los calendarios.

Ojalá las piezas encajen. Sería una pena que, después de tantos años de espera para el regreso de Boyle y Garland, su trilogía se quedara a medias.

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