-
Sean Gunn define a Maxwell Lord como un «supermillonario», uno de los hombres más ricos del mundo, y anticipa que su recorrido en el DCU girará en torno a cómo decide usar ese poder descomunal.
-
El actor, conocido por dar vida a Kraglin en el universo Marvel, ha cruzado al DC Universe para interpretar a uno de los antagonistas más complejos del cómic, con una lectura propia que va más allá del material original.
-
Opinión del autor: Maxwell Lord es justo el tipo de personaje que el nuevo DC necesita: moralmente ambiguo, poderoso y con capas. Si James y Sean Gunn tienen planes para él, hay motivos de sobra para el optimismo.
Hay algo que me fascina especialmente del DC Universe que está levantando James Gunn: la atención que se les presta a los personajes secundarios. No todo tiene que ser el héroe en primer plano. A veces, quienes mueven los hilos desde las sombras son los que hacen que un universo cinematográfico funcione de verdad.
Y Maxwell Lord, tal como lo está desarrollando Sean Gunn, tiene toda la pinta de ser una de esas piezas clave que dan profundidad al tablero.
Cuando le vi aparecer tanto en Superman como en Peacemaker, lo primero que pensé fue: «aquí hay intención». No es un personaje de relleno. Es alguien con agencia, con recursos y, sobre todo, con una ambigüedad moral que, bien trabajada, puede ser oro puro para el DCU. Y parece que Sean Gunn lo sabe perfectamente.
De Kraglin a Maxwell Lord: un actor que sabe hacer crecer a los personajes
Si algo ha demostrado Sean Gunn a lo largo de su carrera es que sabe convertir papeles pequeños en algo memorable. Lo hizo durante años con Kraglin en las películas de los Guardianes de la Galaxia de su hermano James, un personaje que pasó de ser casi un extra a tener un arco emocional propio en la tercera entrega.
Ahora, en el DC Universe, tiene entre manos algo potencialmente más grande. Y según sus propias palabras en una entrevista en la LVLUP Expo de Las Vegas con ComicBook, el actor tiene muy claro quién es este tipo y hacia dónde puede ir.
Conviene recordar, además, que no es la primera vez que Maxwell Lord pisa la gran pantalla. Pedro Pascal ya lo interpretó en Wonder Woman 1984, en una versión más caricaturesca y ochentera que dividió al público. Que ahora se reformule el personaje desde cero, con otro enfoque, dice mucho de cómo el nuevo DC quiere reconstruir sus cimientos.

«No es solo un millonario, es un supermillonario»
Esa es la frase que me parece más reveladora de toda la entrevista. Y no es un matiz menor.
Sean Gunn describe a Maxwell Lord como uno de los hombres más ricos que el mundo ha conocido jamás. Y eso, en el contexto del DCU, tiene implicaciones enormes. Hablamos de un poder que no viene de un traje, ni de habilidades alienígenas, ni de la magia. Viene del dinero, de la influencia, de los contactos.
El actor plantea la pregunta que, como fan, más me interesa: ¿qué hace alguien con ese nivel de poder? ¿Hay algo de altruismo en Maxwell Lord, o es puro interés personal?
Esa dualidad es exactamente lo que define al personaje en las viñetas, y parece que el equipo creativo quiere explorarla sin reducirla a una respuesta fácil.
Inspiración en el cómic, pero con camino propio
Una de las cosas que más me alivia escuchar es que no habrá una adaptación literal del Maxwell Lord del papel. Porque el personaje tiene una historia riquísima y a veces muy oscura —quien haya leído Infinite Crisis sabe perfectamente de qué hablo—, pero también tiene momentos de una complejidad fascinante en series como la Justice League International de Giffen y DeMatteis.
Sean Gunn lo deja claro: se nutren del material original, pero están trazando su propio recorrido. Y eso es justo lo que debería hacer una buena adaptación.
Aquí es donde me gusta poner las cosas en perspectiva. No creo que el DCU de Gunn sea intrínsecamente «mejor» que la etapa de Snyder o que aquellos experimentos de los 2000; simplemente juega con otras reglas. Snyder apostaba por el mito y la solemnidad; Nolan, por el realismo; Gunn parece más interesado en el tejido humano que rodea a los héroes. Y un manipulador de guante blanco como Lord encaja perfectamente en esa sensibilidad.
¿Cuándo volvemos a verle?
Aquí llega la parte menos emocionante: de momento, Sean Gunn no tiene ningún proyecto DC confirmado en su perfil de IMDb. Así que toca esperar.
Pero hay algo en la forma en que habla del personaje que sugiere que esto no es una improvisación. Ese entusiasmo tan concreto, con reflexiones tan elaboradas sobre la moral del personaje, no sale de la nada. Da la sensación de que hay conversaciones —probablemente con su hermano James— y, con suerte, planes reales para Maxwell Lord.
La espera puede ser larga, pero si el resultado es un personaje bien construido que aporte tensión y profundidad, merecerá la pena.
Confieso una debilidad personal: los villanos que no necesitan levantar la voz me parecen mucho más inquietantes que cualquier titán cósmico. Maxwell Lord lleva décadas siendo uno de los personajes más interesantes de DC precisamente porque nunca es del todo villano ni del todo héroe. Es el tipo que sonríe mientras firma un contrato que no sabes si te va a salvar o a hundir. En el cine, esa ambigüedad es un regalo.
Si James Gunn y su equipo saben aprovechar lo que Sean Gunn tiene entre manos, Maxwell Lord podría convertirse en uno de los grandes pilares del nuevo DC Universe. Y yo, sinceramente, ya estoy listo para ese momento.

