Marvel

Qué aprendió de Feige el director que abandonó Blade

Bassam Tariq llegó a Blade en 2021, se marchó un año después y vio cómo Marvel cancelaba la película en julio de 2026. Aun así, dice haber salido con dos lecciones de Kevin Feige que ahora aplica en su trabajo.

  • Bassam Tariq, el director escogido para llevar Blade al MCU, entró en el proyecto en 2021, lo abandonó en 2022 y la película acabó cancelada de forma definitiva en julio de 2026.

  • Pese al naufragio de la producción, Tariq asegura haber salido de Marvel con dos lecciones fundamentales aprendidas de Kevin Feige que ya aplica en sus trabajos posteriores.

  • Marvel Studios confirma que, a día de hoy, no hay ningún plan en marcha para levantar una nueva versión de Blade.


Hay algo extrañamente fascinante en los proyectos que nunca llegan a existir. Las películas canceladas, los directores que se marchan, los guiones que se quedan criando polvo en un cajón… todos guardan una especie de mitología propia que a veces resulta más interesante que el producto final. Y el caso de Blade, la película más esperada y más maldita del MCU reciente, es justamente eso: un misterio cinematográfico con el que muchos fans llevamos años conviviendo.

Cuando en 2019 Mahershala Ali apareció en la Comic-Con de San Diego para anunciar que sería el nuevo Blade, la sala enloqueció. Y con toda la razón. Un actor dos veces ganador del Oscar interpretando a uno de los cazadores de vampiros más icónicos del cómic… eso no es un proyecto, es una promesa. Lo que vino después, sin embargo, es una historia de retrasos, cambios de guionista y frustraciones que termina con la película directamente en la papelera. Ahora, uno de sus implicados por fin habla. Y lo que cuenta merece la pena escucharlo.


Bassam Tariq llegó al proyecto en 2021, cuando Blade ya acumulaba bastante polvo en la mesa de desarrollo de Marvel. El director, conocido por su trabajo en Mogul Mowgli, se sumó con ilusión a un encargo que cualquier cineasta habría considerado un salto enorme. Pero los problemas de producción siguieron acumulándose y en 2022 Tariq salió del proyecto. A partir de ahí la película siguió dando tumbos, sin encontrar un timón firme, hasta que en julio de 2026 Marvel confirmó lo que muchos ya intuíamos: Blade no se va a hacer. Al menos, por ahora.

Vale la pena ordenar la cronología, porque marea un poco: Tariq se bajó del barco en 2022, pero el proyecto tardó cuatro años más en morir oficialmente. Cuatro años de rumores, fechas de estreno anunciadas y borradas, y esperanzas que se resistían a apagarse. Un limbo de manual.

Lo que resulta llamativo es la actitud con la que Tariq mira hacia atrás. Lejos de amargura o reproches, el director habla de su tiempo en Marvel como una especie de máster acelerado en cómo hacer cine a gran escala.

La primera lección que menciona tiene hasta nombre propio: plussing. Un término que Kevin Feige y su equipo usan internamente para referirse a la práctica de no conformarse nunca con lo que ya tienes. ¿Cómo lo hacemos aún mejor? ¿Cómo seguimos subiendo el listón? Tariq reconoce que Feige le enseñó a pensar en grande de una manera que antes no manejaba, y que esa mentalidad la ha incorporado a su forma de trabajar desde entonces.

Mahershala Ali en Your Mother Your Mother Your Mother, de Bassam Tariq

«Kevin Feige me enseñó a pensar en grande. Por todo lo que la gente le echa en cara, el tipo es fenomenal en eso de ‘¿cómo seguimos subiendo el listón?’ Y yo me quedé con eso que ellos llaman plussing.»

No voy a mentir: cuando leo esto, me resulta un poco irónico. Porque si algo ha criticado el fandom últimamente es precisamente que Marvel ha dejado de plussear y ha entrado en modo producción en cadena. Yo llevo siguiendo el MCU desde que Tony Stark montó su primera armadura en aquella cueva, y hay una diferencia abismal entre el instinto que elevó Vengadores: Endgame o Guardianes de la Galaxia hasta cotas inesperadas y esa sensación reciente de piezas fabricadas en serie. Pero también es verdad que, en sus mejores momentos, ese olfato de Feige para hacer crecer un proyecto ha dado resultados espectaculares. Así que me quedo con la idea.

La segunda lección es quizás más técnica, pero igual de valiosa: el uso del feedback del público. Marvel tiene una práctica muy establecida de testear sus películas con audiencias reales antes del estreno, aunque la confidencialidad de su universo les obliga a hacerlo con muchísima discreción. Tariq aprendió esa metodología dentro del estudio y luego la aplicó con más libertad en sus propios proyectos, incluyendo su película más reciente, Your Mother Your Mother Your Mother.

«Lo otro que me llevé fue realmente escuchar al público… Pude testear mi película con audiencias de verdad y ver dónde necesitaba cortar, dónde necesitaba explicar un poco más, cómo conseguir que las peleas funcionaran mejor.»

Eso es, en definitiva, oficio. Y da exactamente igual que vengas de una superproducción Marvel o de un proyecto indie: saber leer a tu audiencia es una herramienta que no caduca nunca.


Dicho todo esto, no podemos ignorar el elefante en la habitación: Blade está muerta. Y con ella, la posibilidad de ver a Mahershala Ali como el Daywalker en el MCU, algo que sobre el papel sonaba absolutamente brillante. Para quienes seguimos a estos personajes desde los cómics, perder esa versión duele un poco. Yo devoré las viñetas del cazador en los noventa y primeros dos mil, y el Blade de Marv Wolfman y Gene Colan merece una adaptación moderna que haga justicia a todo su potencial. El MCU era el escenario perfecto para conseguirlo, sobre todo con el terreno sobrenatural que ya habían empezado a abonar con personajes como Moon Knight o la mismísima Wanda.

Pero bueno. Si algo nos ha enseñado el MCU es que ninguna puerta permanece cerrada para siempre; ahí siguen los multiversos para recordárnoslo. Y mientras tanto, al menos nos queda la satisfacción de saber que de los fracasos también se aprende. Bassam Tariq se marcha de Marvel con dos herramientas en la mochila que ya está usando. Eso, en el fondo, no está tan mal.

Deja tu comentario