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Jessica Jones vuelve a los cómics con Bendis y Gaydos

Marvel celebra los 25 años de Jessica Jones reuniendo a Brian Michael Bendis y Michael Gaydos, el equipo que la creó. Si la miniserie funciona, puede abrir la puerta a una serie regular y a más protagonistas femeninas bien escritas.

  • Marvel relanza Jessica Jones: Alias con Brian Michael Bendis y Michael Gaydos para celebrar el 25 aniversario del personaje.

  • El éxito de esta miniserie podría abrir la puerta a una ongoing y demostrar que los cómics protagonizados por mujeres funcionan cuando la historia está bien contada.

  • Personajes icónicos como Storm o Vixen llevan décadas sin el reconocimiento editorial que merecen, y lo que venda este cómic puede cambiar esa ecuación.


Hay anuncios de Marvel que lees y te generan emoción instantánea. Ese subidón de «esto es justo lo que llevaba pidiendo». Y luego hay anuncios que, encima de emocionarte, te hacen pensar en algo mucho más grande que la propia historia. Este es uno de esos.

Porque no estamos hablando solo de una miniserie. Estamos hablando de un momento bisagra para la industria del cómic, del regreso de una de las voces más importantes del universo Marvel, y de una heroína que, siendo honesta, nunca ha recibido todo lo que se merece. Así que siéntate, porque esto tiene mucha más miga de lo que parece a primera vista.


Marvel acaba de anunciar Jessica Jones: Alias, una miniserie que conmemora el 25 aniversario del debut del personaje en los cómics. Y lo mejor de todo: vuelven los creadores originales. Brian Michael Bendis como guionista y Michael Gaydos como dibujante, la misma pareja que en 2001 nos presentó a Jessica en la línea Marvel MAX, ese sello de contenido maduro donde Marvel se permitía hablar de temas oscuros sin edulcorar nada.

Me acuerdo perfectamente de cuando cayó en mis manos aquel Alias original. Yo venía de los cómics de siempre, de los héroes impolutos y los discursos de manual, y de repente aparecía esto: una protagonista que soltaba tacos, que arrastraba traumas de verdad, que vivía en grises morales. No me lo esperaba, y me atrapó desde la primera página.

Aquel Alias fue algo completamente distinto a lo que Marvel publicaba entonces. Una heroína que no respondía al canon de la superheroína perfecta, que no tenía el cuerpo de una modelo de portada ni los ideales de acero de Steve Rogers. Jessica Jones era, y sigue siendo, una persona normal con poderes, lidiando con facturas, con un pasado difícil, con el mundo real.

Y eso, en el universo Marvel, es increíblemente raro.


Lo que hace especial a Jessica no es su fuerza sobrehumana ni su capacidad para volar (que tampoco es que la use mucho, todo hay que decirlo). Es su perspectiva. Jessica ha vivido el abuso. Ha experimentado el prejuicio. Entiende a las personas que caen por las grietas del sistema, esas que los Vengadores ni siquiera llegan a ver desde las alturas.

Portada de Alias #1 (2001), obra de David Mack

No es una heroína de grandes discursos. Es una heroína de trinchera, de los casos que nadie quiere tocar, de los barrios que Spider-Man sobrevuela sin detenerse. Y tiene muy claro algo que personajes como el Capitán América a veces olvidan: a veces hay que saltarse las normas para hacer lo correcto.

No es cinismo. Es pragmatismo, y en el mundo actual eso conecta muchísimo.

Y aquí no puedo evitar tirar de mi terreno. Si viste la serie de Netflix con Krysten Ritter, ya sabes de lo que hablo: aquella adaptación clavó precisamente esto, la Jessica cansada, sarcástica y rota que arranca de estas viñetas. La serie llegó a mucha gente que jamás había abierto un tebeo, pero el corazón del personaje estaba aquí primero, en las páginas de Bendis y Gaydos. Que vuelvan ellos dos es cerrar el círculo.


Ahora bien, aquí viene la parte que me parece más importante de todo el anuncio, y que creo que mucha gente va a pasar por alto.

El éxito de esta miniserie no es solo relevante para Jessica Jones. Es relevante para toda la industria del cómic.

Porque hay una conversación muy incómoda en el mundo del cómic que lleva años sin resolverse: los personajes protagonizados por mujeres no reciben el mismo trato editorial que los masculinos. Y los números lo confirman de forma aplastante.

Storm, un personaje que lleva más de 50 años en el universo Marvel, no acumula ni 50 números en solitario. Vixen, que debutó en 1981, no recibe su primera serie propia hasta 2027. Cuarenta y seis años después de su creación. Esto no es un accidente, es una tendencia sistémica.

Y lo que hace que esa tendencia cambie no son los debates en redes ni los tuits de apoyo. Lo que la cambia son las ventas. Si Jessica Jones: Alias se convierte en un superventas, Marvel tendrá argumentos para apostar por una ongoing. Y lo más importante: otros creadores tendrán incentivos para proponer sus propias historias con personajes femeninos que llevan demasiado tiempo esperando en la sombra.


Reconozco que a veces soy bastante exigente con Marvel. He visto demasiadas películas que prometían mucho y se quedaban a medias, y demasiadas series de Disney+ que empezaban fortísimas y luego se desinflaban en el último tercio (mira Secret Invasion, que partía de una premisa buenísima y acabó siendo una sombra de lo que podía ser). Pero cuando hacen algo así, cuando recuperan a los creadores originales para celebrar 25 años de un personaje que importa de verdad, me alegra seguir aquí.

Jessica Jones merece este momento. Merece que la gente compre esta miniserie, que hable de ella, que la recomiende. Y la industria del cómic merece que este experimento funcione, porque si lo hace estaremos un paso más cerca de que las historias de Storm, de Vixen, de tantas otras, dejen de ser la excepción y pasen a ser la norma.

Comprad el cómic. En serio.

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