DC

Nathan Fillion debutó como Guy Gardner en Lanterns. El DCU tiene a su mejor secundario

Nathan Fillion debuta como Guy Gardner en el episodio 6 de Lanterns heredando el anillo tras la salida de John Stewart. Ancla el ego del personaje en su historia de los cómics, el coma, el daño cerebral, la eternidad de sentirte segundo. El DCU tiene a su mejor personaje secundario.

  • Nathan Fillion debuta como Guy Gardner en el episodio 6 de Lanterns, heredando el anillo verde tras la salida de John Stewart en la línea temporal de 2026.
  • El actor ancla el insoportable ego del personaje en su historia de los cómics —el coma, el daño cerebral, la eterna tercera posición detrás de Hal Jordan y John Stewart— para entenderlo, no solo para juzgarlo.
  • Opinión: Guy Gardner es de los personajes más ricos de DC precisamente porque cuesta quererlo, y Fillion parece haber encontrado la puerta de entrada perfecta, aunque el riesgo de que choque con el tono sobrio de Lanterns sea real.

Hay personajes en DC que no necesitan caerte bien para resultar fascinantes. Batman intimida. Superman inspira. Pero Guy Gardner… Guy Gardner te saca de quicio. Y eso, bien ejecutado, puede ser justo lo que una historia necesita.

Cuando James Gunn anunció que Nathan Fillion daría vida al tercer Linterna Verde de la Tierra en Lanterns, más de uno levantamos una ceja. No por desconfianza hacia Fillion, sino por curiosidad: ¿cómo encajaría ese personaje petulante y obsesionado con su propia marca en una serie tan medida y atmosférica?

Conviene recordar, además, que Linterna Verde arrastra una mochila complicada en pantalla. La película de 2011 con Ryan Reynolds fue un tropiezo que dejó al personaje casi vetado durante una década. Que Gunn se atreva ahora a devolverlo, y encima empezando por el más difícil de los tres, dice mucho de su confianza en el material.

El tipo que llega tarde a su propia presentación

Lo primero que hay que entender es que Guy Gardner aparece por primera vez en la serie… como un cartón publicitario en un supermercado. Anunciando una bebida energética llamada Electro Punch. Si eso no lo resume todo, no sé qué podría hacerlo.

Fillion ha bromeado con que sus cinco episodios de ausencia le complicaron convencer a sus amigos de que de verdad estaba en la serie. Por suerte, la promoción de HBO acabó haciendo el trabajo por él.

Pero más allá de la anécdota, esa presentación como reclamo de marca es puro carácter: Guy no quiere ser Linterna Verde. Quiere ser famoso por ser Linterna Verde. Hay una diferencia enorme, y es ahí donde el personaje se vuelve genuinamente interesante.

Ego como motor narrativo

En la línea temporal de 2026 que dibuja la serie, Guy es técnicamente la tercera opción de la Tierra, detrás de Hal Jordan y John Stewart. Eso duele. Y él lo sabe.

Cuando John, desde la cárcel, le pide ayuda, la reacción inicial de Guy es encogerse de hombros. ¿Por qué ayudar a alguien que siempre estuvo por delante? La respuesta de John es demoledora: «Todo lo que tienes es porque yo no lo tomé.» Ahí está el gancho emocional que hace que Gardner, por primera vez, se sienta en deuda.

Nathan Fillion, actor de Guy Gardner en Lanterns, en el panel de San Diego Comic-Con 2026

Eso no es un personaje plano. Eso es drama bien construido.

Fillion conoce a Gardner mejor de lo que parece

Fillion confiesa que de joven, leyendo cómics, Gardner le caía fatal. Como a casi todos. Pero con el tiempo entendió algo esencial: detrás del fanfarrón hay alguien que fue ignorado, que tuvo una relación difícil con su padre y que halló en el anillo no solo un poder, sino una identidad.

En las viñetas, el coma que sufrió el personaje fue un punto de inflexión. Fillion lo describe como el momento que «le dejó algo dañado», que activó un interruptor. No lo usa como excusa, sino como explicación. Y en manos de un actor que entiende a su personaje, esa distinción importa muchísimo.

El reto del tono: de Gunn a ‘Lanterns’ sin perder al personaje

Aquí está mi principal duda, y la digo como fan: Lanterns es una serie policíaca, densa, casi terrenal, muy alejada del universo colorido y exuberante que Gunn construye en el cine. Meter a un histrión como Guy en ese contexto es una apuesta que podría chirriar.

La solución que plantea Fillion es elegante: «Es como pasar un fin de semana en Metrópolis o en Ciudad Gótica. Eres la misma persona, pero la experiencia es completamente diferente.» Si algo hemos aprendido comparando el sombrío realismo de Nolan, la épica operística de Snyder y el desparpajo de Gunn, es que un mismo héroe admite tonos radicalmente distintos sin dejar de ser él. La clave está en la coherencia interna, y ahí el episodio 6 sale bastante airoso.

El DCU de Gunn: vivir dentro del cómic, no al margen de él

Fillion articula algo que Gunn lleva tiempo intentando explicar: este universo no se pregunta «¿qué pasaría si Batman existiera en nuestro mundo?», sino «¿qué pasaría si nosotros viviéramos en el mundo del cómic?»

Es un giro sutil pero crucial. Implica aceptar que los monstruos gigantes y los robots forman parte del paisaje cotidiano. Y en ese marco, un Linterna Verde que rueda anuncios de bebidas energéticas y sueña con abrir un bar no desentona. Encaja.


Guy Gardner siempre ha sido el Linterna Verde que nadie pedía, pero que DC necesitaba para no tomarse demasiado en serio a sí mismo. Fillion, que trabaja con Gunn desde Slither (2006) y ha crecido con él proyecto a proyecto, entiende esa dinámica mejor que nadie. No es casualidad que Gunn lo haya llevado también a Man of Tomorrow y a la serie animada Mister Miracle.

Si este episodio 6 es la carta de presentación, la promesa es considerable. Guy puede ser irritante, egocéntrico y adicto a los focos, pero resulta que eso, bien narrado, es justo lo que necesitábamos ver ahora en DC. A veces el héroe más interesante no es el más noble, sino el que más tiene que demostrar.

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