TV

It: Welcome To Derry podría arruinar lo que hizo grande a la serie de Stephen King

La primera temporada de It: Welcome To Derry es de lo mejor de King en pantalla, pero su propio planteamiento pone en riesgo el misterio de Pennywise en las próximas entregas.

  • La primera temporada de It: Welcome To Derry está entre lo mejor que se ha hecho con la obra de Stephen King, pero su propio diseño pone en riesgo lo que la hacía funcionar.
  • Revelar el origen de Pennywise con tanto detalle le quita al monstruo parte de su misterio, algo que en el terror suele pasar factura.
  • Al situarse la tercera temporada antes de que Pennywise adoptara la figura de Bob Gray, la serie tendrá que prescindir de su imagen más reconocible.

Mi opinión: la serie ha demostrado que se puede explicar un monstruo sin domesticarlo, pero el camino que se abre ahora exige un equilibrio muy delicado.

Las precuelas de terror siempre juegan con fuego. Y en este género, el peligro es todavía mayor.

Cuando explicar demasiado mata al monstruo

Basta con mirar Halloween. El Michael Myers de John Carpenter, en 1978, era una figura sin rostro, implacable, de la que nunca sabíamos si era un hombre o algo mucho más oscuro. Esa ambigüedad era parte de su fuerza.

Las secuelas de los ochenta lo convirtieron en un monstruo sobrenatural ligado a un culto celta. Y en el remake de Rob Zombie de 2007, pasó a ser un chico corriente cuya violencia nacía de una rabia reprimida. Cada explicación lo acercaba más a algo comprensible y, por tanto, menos inquietante.

No todas las precuelas caen en la trampa

No todo está perdido. Crystal Lake, la precuela de Viernes 13 para Peacock, es el mejor ejemplo de que una explicación bien planteada puede enriquecer la historia. Al profundizar en los motivos de Pamela Voorhees, la serie se convirtió en la entrega de la franquicia mejor valorada por la crítica, con bastante diferencia.

Del mismo modo, It: Welcome To Derry logró algo admirable: que Pennywise resultara todavía más aterrador cuando la serie llegó a finales de 2025.

El origen del payaso

Ambientada en los sesenta, la serie presenta a una generación más joven de niños que sufren, quedan marcados y, en algunos casos, mueren a manos de Pennywise mucho antes de que el Club de los Perdedores se enfrente a él en los ochenta. Y además explica de dónde sale su célebre aspecto de payaso.

El episodio 7, «The Black Spot», comienza en 1908 con un artista de circo, Bob Gray, que actúa como Pennywise el payaso bailarín. Lo atrae al bosque una entidad demoníaca de Derry disfrazada de niño perdido. Gray muere fuera de plano, y es ahí donde el monstruo adopta su forma más famosa.

La tragedia se completa con su hija huérfana, Ingrid. La entidad vuelve a presentarse ante ella con la figura de Pennywise, y con el tiempo Ingrid se convierte en una payasa asesina, convencida de que así calmará la sed de sangre de su padre. Es una historia perturbadora, y precisamente porque el monstruo eligió a Gray por su capacidad para ganarse la confianza de los niños, el payaso resulta todavía más inquietante.

Pennywise, interpretado por Bill Skarsgård, en la serie It: Welcome to Derry

El problema de la temporada 3

Brad Caleb Kane anunció que la segunda temporada traerá una versión distinta de Pennywise, algo que nunca hemos visto. Por sí solo, eso no es preocupante. Pennywise ya cambiaba de forma continuamente en la primera temporada.

El verdadero problema es otro. La imagen icónica del payaso que interpreta Bill Skarsgård existe desde 1908, así que la tercera temporada, situada antes de ese momento, dejará fuera a su actor más reconocible. La segunda temporada todavía puede recuperarlo, pero la siguiente no.

Quizá por eso la serie insiste en su versión radicalmente distinta. Lo ideal sería que empezara a explorar formas memorables de Pennywise anteriores a Bob Gray, para no quedarse sin su villano más emblemático de un día para otro.

Una estructura que lo complica todo

Esta situación es especialmente delicada para It: Welcome To Derry. A menudo se compara con Stranger Things, porque ambas son historias de terror protagonizadas por adolescentes en pueblos pequeños que esconden experimentos militares secretos. Y en cierta medida, la comparación se sostiene.

Pero hay una diferencia clave. A diferencia de Stranger Things, la serie tiene que renovar su reparto en cada temporada. Como American Horror Story, cada entrega ocurre en el mismo universo ficticio y en el mismo pueblo, Derry, aunque aquí la cronología avanza hacia atrás.

Retroceder para volver a empezar

El público ya sabe que It de 2017 sitúa al Club de los Perdedores frente a Pennywise en los ochenta, y que It: Capítulo 2 de 2019 pone fin a la entidad. Por tanto, en la primera temporada de la precuela, Pennywise nunca pudo ser derrotado de forma definitiva.

La segunda temporada debe retroceder otros 27 años, hasta 1935 y la Gran Depresión, para centrarse en el último festín del monstruo. Y ahí la ambientación ofrece algo valioso: un tono y una estética radicalmente distintos, que facilitan introducir nuevas versiones del villano.

Sin embargo, la misma temporada debe presentar un reparto completamente nuevo, muchos de cuyos personajes casi con toda seguridad acabarán muertos, salvo que hayan aparecido ya en la primera. Reemplazar al villano más reconocible y, al mismo tiempo, construir nuevos protagonistas de cara al gran cambio de la tercera temporada es una tarea difícil.

Ahí está el dilema. Explicar más al monstruo puede acercarlo al público, pero también puede despojarlo del miedo que lo hizo célebre. Y en el terror, a veces, lo que no se ve es lo que más asusta.

Deja tu comentario