El asistente de gráficos de Brand New Day escondió sus dibujos de niño en la película

Will Dixon, asistente de gráficos en Brand New Day, está revelando en redes los Easter eggs que escondió en los materiales visuales de la película: dibujos de su infancia camuflados en carteles y pantallas que pasan en menos de un segundo.

✍🏻 Por Clara Domenech

agosto 10, 2026
  • Will Dixon, asistente de gráficos en Spider-Man: Brand New Day, está compartiendo en redes los Easter eggs que escondió en los materiales visuales de la película, detalles que pasan tan rápido en pantalla que casi nadie los ve.

  • Entre los guiños más destacados hay referencias al Daily Bugle en la pared de conspiraciones de Ned, una etiqueta de lata de chili dedicada al co-creador del Castigador Gerry Conway, y pegatinas con villanos clásicos de Spidey en los portátiles del aula de Bruce Banner.

  • El detalle más emotivo de todos: los dibujos infantiles que aparecen en la película son los propios dibujos de Spider-Man que hizo Dixon cuando era niño, un momento de círculo completo que te parte el corazón de la mejor forma posible.

Opinión de Clara: Este tipo de amor al detalle me parece exactamente lo que diferencia una producción hecha con pasión de una que solo cumple el expediente. En un MCU donde no siempre se nota ese cariño últimamente, es más que bienvenido.


Hay algo que siempre me ha fascinado del universo Marvel, y no son solo las escenas post-créditos ni los cameos inesperados. Es esa capa invisible de trabajo que casi nadie ve, la que hacen personas que aman tanto los cómics que no pueden evitar colar referencias en cada rincón disponible. Los atrezistas, los diseñadores de producción, los responsables de gráficos. Gente que sabe perfectamente que nadie va a pausar el fotograma en el cine, pero que aun así lo hace. Por amor al arte. Por amor a Spidey.

Spider-Man: Brand New Day lleva poco en cartelera y ya me tiene dando vueltas por razones que van mucho más allá de su trama. Porque resulta que hay un señor llamado Will Dixon que trabajó como asistente de gráficos en la película y que ha estado compartiendo en X (antes Twitter) todo el trabajo que hizo y que, literalmente, nadie había visto. Y cuando digo nadie, me refiero a que pasa tan rápido en pantalla que ni por mucho que pauses en 4K te salvas. Bienvenidos al nivel de detalle que me ha alegrado la semana.


El hombre detrás de los gráficos que nadie ve (pero que están ahí)

Will Dixon aparece en los créditos de Brand New Day como asistente de gráficos. Un cargo que suena discreto, pero que en la práctica significa que es el responsable de diseñar toda esa capa visual que puebla el mundo de la película: etiquetas de productos, artículos de periódico, pegatinas en portátiles, notas en paredes… Todo ese material que da textura y verosimilitud a un universo.

Y Dixon, claramente, aprovechó cada centímetro de lienzo disponible para hacer lo que haría cualquier fan de Marvel con acceso a Photoshop y demasiado amor en el corazón: llenarlo todo de referencias.

Lleva días compartiéndolo en redes y la respuesta del fandom ha sido exactamente la que cabía esperar: locura colectiva y muchísima difusión.


El Daily Bugle se cuela donde puede

Uno de los primeros detalles que compartió Dixon tiene miga, y bastante. Resulta que el Daily Bugle y J. Jonah Jameson no aparecen en Brand New Day. Sé que para muchos esto fue una decepción mayúscula — a mí personalmente Jameson me parece uno de los personajes más divertidos de recuperar en el MCU — y Dixon admite abiertamente que él también lo vivió con tristeza.

¿Su solución? Colar artículos del Daily Bugle en la pared de conspiraciones de Ned sobre Spider-Man. Un apaño creativo y con mucho sentido narrativo: si Ned está obsesionado con encontrar a Spidey, por supuesto que tendría recortes del periódico más famoso de Nueva York colgados en su corcho.

Y hay algo bonito en ese detalle, porque conecta directamente con el Ned que conocíamos en la trilogía de Tom Holland: aquel amigo entrañable que descubría la identidad de Peter y se moría de ganas de ser «el tío de la silla». Que ahora aparezca como un investigador amateur pegando recortes en la pared tiene todo el sentido del mundo para el personaje. Es el tipo de continuidad emocional que se le ocurre a alguien que conoce el lore de memoria y sabe exactamente cómo justificarla dentro del universo. Chapó.


La lata de chili del Castigador y un homenaje muy emotivo

Tom Holland como Spider-Man en una escena de Spider-Man: Brand New Day

Otro detalle que me pareció precioso: la etiqueta de una lata de chili que aparece en manos del Castigador lleva el nombre de Gerry Conway. Para quien no lo sepa — aunque si estás leyendo esto probablemente sí — Conway es el guionista que co-creó al Punisher en los cómics allá por 1974, junto a Ross Andru y John Romita Sr.

Dixon tomó esa decisión conscientemente, y tiene un significado añadido: Conway falleció antes del estreno de la película. Que su nombre aparezca en ese pequeño detalle gráfico, en una película protagonizada por uno de sus personajes más icónicos, es un homenaje íntimo y discreto. No lo verías si no supieras buscarlo. Pero está ahí.

Eso es exactamente lo que hace grande a la gente que trabaja en este tipo de proyectos.


Pegatinas, pepinillos y referencias para fans de la vieja escuela

En la escena en la que Bruce Banner da una clase, los portátiles de los estudiantes están decorados con pegatinas. Y no son pegatinas cualquiera: Dixon diseñó ilustraciones inspiradas en villanos clásicos de Spider-Man y también incluyó el logo de Ultimate Spider-Man, la línea de cómics que introdujo a toda una generación — incluida la mía — a Miles Morales.

Verlo ahí, en un portátil de fondo, en una escena que dura segundos… es el tipo de cosa que me hace entender por qué seguimos aquí.

Y luego está el tarro de pepinillos. Sí, habéis leído bien. Hay un tarro de pepinillos que Peter saca de la despensa en un momento de la película, y cuya etiqueta lleva el nombre de una pieza musical de Michael Giacchino del soundtrack de No Way Home. Giacchino es uno de los compositores más queridos del MCU, y No Way Home tiene una de las bandas sonoras más emotivas de toda la saga.

De hecho, si habéis visto No Way Home, sabréis de qué hablo: ese tema que suena cuando los tres Spider-Man se juntan, o el desgarro musical del final con el hechizo de Doctor Strange, son de esas piezas que se te quedan clavadas. Que alguien haya homenajeado ese trabajo en la etiqueta de un tarro de pepinillos es absurdo, entrañable y completamente maravilloso a partes iguales. Es el tipo de guiño tan descabellado que no puedo no amarlo.


El detalle que te rompe el corazón (de alegría)

Pero si hay algo que me ha dejado sin palabras entre todo lo que ha compartido Dixon, es esto: los dibujos infantiles que aparecen en la película son suyos. Literalmente. Son los dibujos de Spider-Man que él mismo hizo cuando era un crío.

Dixon lo contó en sus redes con una frase que, personalmente, tuve que leer dos veces:

«Durante esa escena, lo único en lo que podía pensar era en esa versión infantil de mí mismo, sentado en la mesa de la cocina inventándose sus propias aventuras de Spider-Man. Nunca en un millón de años se habría imaginado que crecería y trabajaría en una película de Spider-Man. Espero haberle hecho sentir orgulloso.»

Yo también hice dibujos de Spider-Man de pequeña. Malísimos, todo hay que decirlo. Pero los hice con toda la ilusión del mundo, como hace cualquier cría que se enamora de un personaje y quiere meterlo en todos los cuadernos disponibles. La idea de que algo así pueda acabar en una producción oficial… es de las cosas que te recuerdan por qué amamos esto.


Lo que me llevo de todo esto es algo que parece sencillo pero que en realidad no lo es tanto: el cuidado importa. Las películas del MCU funcionan — o deberían funcionar — no solo por sus grandes escenas de acción o sus revelaciones de tercer acto, sino por la acumulación de pequeñas decisiones tomadas por personas que aman profundamente lo que están haciendo.

Will Dixon podría haber puesto etiquetas genéricas en todos esos botes y pegatinas y artículos de prensa. Nadie se lo habría reprochado. Pero eligió ir más allá, y el resultado es una capa de textura que enriquece el universo sin que la mayoría del público lo perciba conscientemente. Y sin embargo, está ahí. Construyendo mundo. Añadiendo amor.

En un momento en que el MCU lleva un tiempo buscando recuperar su pulso narrativo, saber que hay gente como Dixon trabajando entre bambalinas con este nivel de entrega me da esperanza. Porque los universos no los construyen solo los guionistas y directores. Los construyen también las personas que nombran un tarro de pepinillos en honor a una canción de Giacchino. Y eso, amigos, no tiene precio.


Crecí con los cómics de Marvel y me enamoré del MCU desde el primer “I am Iron Man”. Me encanta seguir teorías, analizar tramas y perderme en cada nuevo estreno, pero también sé cuándo algo no está a la altura. Disfruto del hype, pero escribo con criterio. Porque si no le exigimos al cine que mejore, ¿entonces para qué estamos aquí?

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