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Avengers: Endgame Encore regresa a los cines el 25 de septiembre de 2026 con metraje inédito pensado para preparar el terreno de Avengers: Doomsday.
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Siete años sin un evento de los Vengadores han dejado al MCU sin esa sensación de universo cohesionado que definió la Saga del Infinito, y ese es hoy su problema más visible.
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Mi opinión: el Encore no es solo nostalgia enlatada; es Marvel admitiendo casi en voz alta que necesita refrescarle la memoria emocional al público antes de pedirle que vuelva a confiar. Y ojo al dato: los Russo repiten en Doomsday (18 de diciembre de 2026) y Secret Wars ya está confirmada como secuela directa.
¿Recordáis la última vez que salisteis del cine sin poder articular una sola palabra? Para mí —y lo digo sin ningún tipo de vergüenza— eso fue Avengers: Endgame. Aquella tarde de 2019 fue uno de esos momentos que el cine de superhéroes solo logra de vez en cuando: todo encajaba, todo tenía peso acumulado, y la emoción era tan honesta que hasta los más escépticos de la sala acabaron aplaudiendo.
Han pasado siete años desde entonces. Y aunque el MCU ha seguido produciendo contenido sin parar —películas, series, más series, más películas—, algo se ha ido perdiendo por el camino. Esa sensación de que todo se dirige a algún sitio, de que cada pieza encaja en un puzzle más grande. Ahora Marvel ha decidido devolver Endgame a los cines, y yo tengo sentimientos encontrados. Porque puede ser un gesto precioso… o puede ser la confesión más honesta que ha hecho la franquicia en mucho tiempo. Spoiler: creo que es las dos cosas a la vez.
El reestreno que nadie pidió pero que tiene mucho sentido
Avengers: Endgame Encore llega a las salas el 25 de septiembre de 2026 y es, en esencia, la misma película de 2019 con unos minutos de material nuevo pensado para conectar emocionalmente —y narrativamente— con Avengers: Doomsday, que aterrizará en diciembre de ese mismo año de la mano de los Russo. Los mismos que nos dieron Infinity War y el propio Endgame. Que vuelvan ellos ya es una señal de que esto va en serio.
Pero si nos paramos a pensar en por qué es necesario este reestreno, el diagnóstico que aparece es bastante incómodo.
Siete años perdiendo el hilo
Endgame fue la última vez que el MCU se sintió verdaderamente unificado. Una película que reunía décadas de construcción narrativa, docenas de personajes y un objetivo común claro. Desde entonces, el universo ha crecido en todas las direcciones posibles… pero sin un eje visible.
Siete años es la brecha más larga entre películas de los Vengadores en toda la historia de la franquicia. Y durante ese tiempo hemos tenido de todo: proyectos brillantes, otros muy irregulares, y algunos que directamente han hecho daño a la coherencia general del universo. Aquí conviene explicarlo para quien no lo siga al detalle: Marvel llevaba años construyendo a Kang como el gran villano de esta saga, pero problemas de producción obligaron a dar un volantazo y colocar a Doom en el centro. Ese pivote, por muy emocionante que sea el resultado, dejó el rumbo bastante borroso durante un tiempo. Lo diré sin rodeos: el MCU ha tenido tantos tropiezos como aciertos desde 2019, y eso lo sabe hasta quien lo defiende a capa y espada.
La consecuencia más tangible es que el público ha dejado de sentir que cada película importa más allá de sí misma. Y ese desgaste también se notó en Disney+, donde pasé de esperar cada serie como un acontecimiento a acumularlas en la lista de «ya la veré».
Pero algo ha empezado a cambiar
Siendo justa —y creo que hay que serlo cuando toca—, en el último año se nota que Marvel ha empezado a atar cabos de verdad.
Capitán América: Brave New World dejó a Sam Wilson con la misión clara de reconstruir los Vengadores y con el Líder como señal de que las amenazas externas ya no son hipotéticas. Thunderbolts* sorprendió a mucha gente —a mí la primera— y dejó una formación de Nuevos Vengadores con identidad propia y los primeros ecos del multiverso colándose. En Los 4 Fantásticos: First Steps por fin llegó el Doctor Doom con toda su complejidad, y lo de Franklin Richards tiene toda la pinta de ser una pieza clave del puzzle. Quienes venimos de los cómics sabemos que Franklin no es un detalle menor: en las viñetas es uno de los seres más poderosos del universo Marvel, así que su presencia aquí no es casual. Y lo que se intuye con Spider-Man: Brand New Day apunta a que Peter Parker va a estar muy lejos de la Tierra justo cuando todo explote.
Todo esto empieza a encajar. No perfectamente —nunca lo ha sido todo perfectamente en el MCU—, pero por primera vez en años se siente que hay una dirección.
De hecho, las cuatro escenas nuevas que incluye este reestreno ya han generado sus propios spoilers filtrados, incluida la primera aparición de Doctor Doom en el UCM.
Lo que el Encore puede hacer de verdad
La función de este reestreno es concreta: recordarnos lo que se siente cuando el MCU funciona de verdad. Cuando los personajes tienen historia acumulada, cuando las decisiones dramáticas duelen y cuando sabes que lo que estás viendo importa más allá de la pantalla.
No es necesario que cada película del MCU sea un evento de proporciones épicas. Pero sí es imprescindible que parezca que todas forman parte del mismo universo y avanzan hacia algún sitio. Y eso, entre 2019 y 2024, se perdió bastante.
Siete años es mucho tiempo. He cambiado como espectadora, el MCU ha cambiado como franquicia, y el mundo ha cambiado alrededor de las dos. Pero cuando pienso en lo que se viene —Doom en el centro de todo, los Russo de vuelta, esa maquinaria narrativa por fin alineada hacia Doomsday y después hacia Secret Wars— noto algo que no quiero romantizar demasiado pero que tampoco puedo ignorar: ilusión de verdad. Y si Marvel se atreve a adaptar aunque sea la mitad de la ambición que Jonathan Hickman metió en su Secret Wars de los cómics, aquí vamos a tener conversación para rato.
El Encore no va a borrar los problemas de estos siete años. Pero puede ser el puente emocional que el público necesita para volver a subirse al carro con ganas. Si ese metraje nuevo logra conectar lo que fue con lo que está por venir, habrá valido cada minuto de proyector. Doomsday llega en diciembre de 2026. Que empiece la cuenta atrás.