DC

Un ejecutivo de Warner le dijo a Snyder que tenía razón en todo — él lo cuenta ahora

Snyder habla sin filtros sobre su traumática salida de Justice League, su relación actual con James Gunn y por qué todavía no ha visto ni el Superman ni el Supergirl del nuevo DC. Y revela que un ejecutivo de Warner le dijo: tenías razón en todo.

  • Snyder habla sin filtros sobre su traumática salida de Justice League, su relación actual con James Gunn y por qué todavía no ha visto ni el Superman ni el Supergirl del nuevo DC.• Esta entrevista es la confirmación de algo que llevamos años gritando: Warner Bros. destruyó una visión artística única en su momento más vulnerable, y el propio estudio acabó reconociéndolo. Demasiado tarde, como siempre.• Snyder quiere adaptar The Dark Knight Returns y tiene un argumento artístico impecable: junto a Watchmen, esas dos obras representan el ciclo completo del cómic de superhéroes. Y este es el momento exacto para hacerlo.


Hay directores de los que se habla con la cabeza. Hay directores de los que se habla con el corazón. Y luego está Zack Snyder, de quien se habla —cuando se hace en serio— con los dos a la vez, aunque a muchos todavía les cueste reconocerlo.

Yo crecí con 300, con Watchmen y con Man of Steel casi como una religión. Recuerdo perfectamente la primera vez que vi ese plano de Superman rompiendo la barrera del sonido, con el grano justo, el contraste apretado y esa cámara lenta que convierte un simple movimiento en poesía. Eso no lo hace cualquiera. Eso lo hace un autor.

Su nombre lleva años siendo sinónimo de debate, de polémica y, para quienes de verdad entienden lo que construyó con el DCEU, de un respeto que Warner Bros. nunca supo valorar a tiempo. Una entrevista reciente a Variety le ha dado la oportunidad de hablar sin filtros sobre todo eso: la pérdida personal, la traición institucional, el legado de su trabajo y lo que todavía quiere hacer.

No es una entrevista cualquiera. Es el tipo de conversación que ocurre cuando alguien ya no tiene nada que demostrar y todo que decir. Hay momentos en lo que Snyder cuenta que van a hacer que más de uno trague saliva. Porque resulta que, como ya intuíamos muchos desde hace años, tenía razón. En todo.


El momento más oscuro y lo que Warner hizo con él

En 2017, Snyder vivió uno de los golpes más duros que puede recibir un ser humano: la muerte de su hija Autumn. En mitad del montaje de Justice League, decidió apartarse. Era lo correcto. Era lo humano.

Lo que no era ni correcto ni humano fue lo que vino después.

Warner Bros. llamó a Joss Whedon para terminar la película. Pero Whedon no terminó nada: reescribió aproximadamente 60 páginas del guion, rodó nuevas escenas de forma masiva y convirtió el proyecto en algo completamente diferente a lo que Snyder había concebido. Adiós al azul acerado, adiós a la textura, adiós a la épica de verdad. Bienvenidos los chistes de relleno y esa fotografía plana de cartón piedra.

Tan diferente fue el resultado que Deborah Snyder, la mujer de Zack, vio el montaje teatral y le dijo directamente que no lo viera. Que era mejor no saber.

Y Snyder le hizo caso. Nunca vio esa versión.

Eso resume perfectamente el nivel de destrucción que sufrió su trabajo. No es una exageración. Es la realidad de lo que pasó.


«Tenías razón en todo»

Zack Snyder en una entrevista hablando sobre su salida de Justice League y su relación con James Gunn

Años después, ya con el Snydercut publicado en HBO Max y la verdad sobre la mesa para quien quisiera verla, Snyder tuvo un encuentro con un exejecutivo de Warner Bros. que no tiene desperdicio. Las palabras exactas fueron: «Zack, tengo que decirte una cosa: tenías razón en todo.»

Pocas frases en la historia reciente de Hollywood suenan tan a mea culpa tardío.

Yo recuerdo el día que vi el Snydercut por fin. Cuatro horas. Grano, contraste, esas ralentizaciones que respiran, la coherencia visual de alguien que piensa cada fotograma como si fuera una portada de cómic. Y mientras lo veía solo podía pensar una cosa: esto es lo que nos robaron.

Snyder lo cuenta con una calma que impresiona. Pero la frase lo dice todo. Warner sacrificó una visión coherente, profunda y valiente por el miedo al fracaso, por el control corporativo y por querer imitar a Marvel en vez de atreverse a construir algo propio, con identidad visual y narrativa real. Y al final, el tiempo les pasó la factura.


Gunn, el nuevo DC y los malditos calzoncillos rojos

Con James Gunn y Peter Safran al frente del nuevo DC Studios, el universo que Snyder construyó está oficialmente enterrado. El nuevo Superman de Gunn ya ha llegado, y Snyder reconoce abiertamente que no lo ha visto. Tampoco ha visto Supergirl. Su vínculo con DC es demasiado personal para eso. Y se le entiende perfectamente, porque a él le arrancaron algo que había construido con las tripas.

Pero aquí viene el detalle que muchos han pasado por alto: Gunn le consultó a Snyder sobre el diseño del traje de Superman. Concretamente, sobre si incluir o no los clásicos calzoncillos rojos.

Snyder respondió con una lección de historia visual que solo él puede dar. Explicó que esos calzoncillos tienen su origen en los forzudos de la época victoriana, una estética surgida del pudor propio de aquella época. Él, como ya demostró en Watchmen, cree que el cine de superhéroes moderno ha superado esa ingenuidad visual y no necesita aferrarse a ella. Pero Gunn optó por incluirlos en el traje de David Corenswet.

¿Y qué queréis que os diga? Que esa decisión lo resume todo. Uno piensa en el peso simbólico de una imagen, en cómo una silueta puede definir a un icono para las próximas dos décadas. El otro decide volver a ponerle el calzoncillo por fuera y llamarlo «homenaje». Nostalgia de saldo frente a arquitectura visual. Cada uno que saque sus conclusiones, pero para mí no hay debate.

La relación entre ambos parece cordial, y Snyder no lanza veneno contra Gunn, lo cual dice mucho de su carácter, más de lo que dirían muchos en su lugar. Pero que no haya podido ver la película también dice mucho de lo que todavía siente por dentro. Y de lo poco que le llama ese nuevo DC de colores planos y luz de sitcom.


El sueño pendiente: The Dark Knight Returns

Y aquí es donde la entrevista se pone verdaderamente interesante.

Snyder lleva tiempo queriendo adaptar The Dark Knight Returns, la novela gráfica de Frank Miller que redefinió a Batman y al género entero en los años 80. En esta entrevista lo deja clarísimo: quiere hacerlo, y cree que este es el momento exacto para intentarlo.

Su argumento es impecable. Watchmen llegó en 2009, justo al inicio de la gran explosión del cine de superhéroes, cuando todo era posibilidad y entusiasmo. The Dark Knight Returns tendría que llegar ahora, cuando el público ya está agotado del género, cuando los superhéroes necesitan una catarsis real, no otra secuela inflada. Las dos obras juntas —Watchmen como prólogo, The Dark Knight Returns como epílogo— representarían el ciclo completo del cómic de superhéroes llevado a la pantalla grande.

Y yo, que he congelado más fotogramas de Watchmen de los que puedo contar para analizar cómo compone Snyder cada plano, no tengo ninguna duda: nadie entiende mejor la textura de Miller que él. Ese blanco y negro roto por manchas de color, esa violencia con peso, ese Batman viejo y cansado que vuelve porque el mundo no le deja otra salida. Es material Snyder al cien por cien.

Eso es una visión. Una de verdad. No un pitch de marketing, no una estrategia de franquicia diseñada en una sala de reuniones. Una declaración de intenciones artísticas.

Y Warner debería escucharle. El sello Elseworlds existe precisamente para esto: para historias fuera del canon, para algo que se atreva a ser diferente. Si en algún momento tiene sentido dejar a Snyder hacer lo suyo, es ahora.


Zack Snyder lleva años siendo el cineasta al que Hollywood no supo qué hacer. Le dieron las llaves de una de las franquicias más importantes del mundo, le quitaron el control en el peor momento de su vida personal, y años después un ejecutivo del mismo estudio se acercó para decirle que tenía razón en todo. Como si eso bastara. Como si las palabras pudieran recomponer lo que destruyeron.

Pero lo que queda de todo esto no es solo amargura. Queda la certeza de que el Snyderverso fue algo real, algo que conectó de verdad con millones de personas. Y queda la promesa de que todavía hay capítulos por escribir. The Dark Knight Returns en manos de Snyder no es un sueño descabellado: es la única adaptación de esa obra que tendría sentido de verdad. Si hay alguien que entiende lo que Frank Miller hizo con Batman y lo que significa dentro del género, ese alguien es él. El reloj sigue en marcha. La pregunta es si Warner tendrá el valor de no volver a cometer el mismo error.

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