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Sean Gunn ha leído el guion de Man of Tomorrow y asegura que es la mejor película que ha dirigido su hermano James Gunn hasta la fecha.
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La cinta funcionará como cuasi-secuela de Superman y forzará una alianza entre Clark Kent y Lex Luthor para plantar cara a Brainiac.
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Que el entusiasmo venga de alguien tan dentro del proyecto como Sean importa: no es hype de tráiler, es el juicio de quien conoce el oficio de James mejor que nadie. Y con Brainiac por fin en la ecuación, el DCU se juega mucho el 9 de julio de 2027.
Hay algo especialmente curioso en el hecho de que las declaraciones más emocionantes sobre una película de superhéroes no vengan de un crítico, de un youtuber con un millón de suscriptores ni de una filtración de Reddit. Vengan, simplemente, de un hermano. Alguien que ha leído el guion, que conoce el trabajo de James Gunn mejor que nadie, y que no tiene ningún incentivo en mentirte. Eso tiene un peso distinto.
Y es que cuando Sean Gunn dice que Man of Tomorrow es su película favorita de todas las que ha dirigido su hermano, la frase no cae en el vacío. Hablamos de alguien que lleva años trabajando codo a codo con James, desde los márgenes de la industria hasta el centro del universo Marvel y ahora del DC. Si él lo dice, merece al menos que prestemos atención.
Sean Gunn, mucho más que «el hermano de»
Sean Gunn no es un nombre desconocido para los aficionados al cine de superhéroes. Interpretó a Kraglin en la trilogía de Guardianes de la Galaxia y fue el responsable del trabajo físico de Rocket Raccoon en el set, ese papel invisible pero fundamental que luego Bradley Cooper convertía en voz. No es un secundario cualquiera; es alguien que entiende el proceso desde dentro.
Ahora, con el nuevo DCU en marcha, Sean da el salto como Maxwell Lord. Y ojo con este personaje, porque no es un villano menor: en los cómics es un manipulador de manual, el hombre que fundó la Liga de la Justicia Internacional y que en Infinite Crisis protagonizó uno de los momentos más oscuros de Superman. En manos de James Gunn, ese perfil da muchísimo juego.
Así que cuando le preguntan por Man of Tomorrow y responde con esta contundencia, lo hace desde un lugar de conocimiento real, no de hype vacío.
Lo que sabemos de Man of Tomorrow
La película se plantea como una cuasi-secuela del Superman de 2025. No una continuación directa en el sentido clásico, pero sí un avance dentro del mismo universo, con personajes que ya conocemos.
El gancho argumental es tan sencillo como poderoso: Clark Kent y Lex Luthor tendrán que unir fuerzas para enfrentarse a Brainiac. Un villano que, dicho sea de paso, lleva décadas esperando una adaptación cinematográfica a su altura.
Y aquí quiero detenerme, porque Brainiac es mucho más que un coleccionista de ciudades en botellas. Es el enemigo que mejor encarna el miedo de Superman a perder su pasado: fue él quien embotelló Kandor antes de la destrucción de Krypton. Geoff Johns lo redefinió en el magnífico arco Superman: Brainiac como una amenaza fría, calculadora y verdaderamente intergaláctica, y antes ya había sido pieza clave de The Great Darkness Saga junto a Darkseid. Material no le falta a Gunn; la pregunta es qué versión escoge.
La dinámica entre Superman y Lex Luthor siempre ha sido uno de los grandes recursos narrativos del universo DC. Que el guion los obligue a colaborar, después del conflicto que presumiblemente habrán vivido en la primera entrega, es exactamente el tipo de giro que convierte una película de superhéroes en algo más que acción espectacular. Es drama. Es tensión. Es lo que diferencia una buena historia de un producto de consumo rápido.
En los cómics, Brainiac ha funcionado como catalizador de alianzas imposibles en más de una ocasión: cuando aparece una amenaza que supera a todos, hasta los enemigos íntimos se ven obligados a mirar en la misma dirección. Si James Gunn ha encontrado la manera de trasladar eso a la pantalla con coherencia emocional, entiendo perfectamente por qué su hermano habla así del guion.
La clave está en las palabras exactas
Sean fue muy cuidadoso en lo que dijo, y eso también importa. No desveló nada del reparto ni de la trama. Simplemente dijo: «Lo he leído, y es mi favorita de todas. Así que tendré mucha curiosidad por volver dentro de un año y hablar con la gente sobre cuál les gusta más.»
Esa última parte es reveladora. No está vendiendo humo; está anticipando una conversación que quiere tener cuando el público haya visto la película. No es marketing, es entusiasmo genuino.
Y conviene recordar el contexto: venimos de una década convulsa para Superman en pantalla. Del tono crepuscular de Snyder en Man of Steel al borrón de Superman Returns de Singer, el personaje llevaba tiempo buscando su sitio. El Superman de Gunn de 2025 fue, para muchos, el punto de inflexión que el DCU necesitaba. Que la secuela aspire a superarlo son palabras mayores.
Ni Marvel ni DC: solo buenas historias
Uno de los momentos más interesantes de la entrevista fue cuando Sean dejó claro que no concibe las franquicias como competidoras. Viene del mundo Marvel, está ahora en DC, y su postura es la más sensata que se puede tener: lo que importa es que las historias sean buenas.
«No quieres estar diciendo ‘esto es mejor que aquello’. Es más bien: esto es para el público que ama esto; y el público que ama esto otro, ama esto otro.»
Es una postura que debería ser obvia, pero que en la eterna guerra de trincheras entre fans a veces cuesta recordar. Lo diré claro: ese tribalismo de «Marvel contra DC» me resulta agotador. He disfrutado como un niño con Los Vengadores y he llorado con el Superman de Donner; se puede hacer ambas cosas sin traicionar a nadie. Sean Gunn lo entiende porque ha vivido los dos lados, y eso, paradójicamente, lo hace más creíble.
El entusiasmo de Sean Gunn no es una estrategia de marketing ni un titular de conveniencia. Es el juicio de alguien con perspectiva real sobre el trabajo de James Gunn, y eso tiene un valor que va más allá del hype habitual que rodea a cualquier producción de este tipo. Si el guion es tan bueno como él afirma, el DCU podría tener entre manos algo especial.
Man of Tomorrow llega el 9 de julio de 2027. Queda tiempo, sí. Pero con un Superman bien recibido como punto de partida, Brainiac como amenaza por fin a la altura y la química explosiva que puede generar una alianza entre Clark Kent y Lex Luthor, las piezas están encima del tablero. Ahora solo falta ver cómo las mueve James Gunn.