- Universal quiere que Dwayne Johnson regrese como el Rey Escorpión en La Momia 4 y un nuevo spin-off, cerrando un círculo que comenzó hace más de veinte años.
- Hay algo profundamente revelador en que una franquicia reconozca sus orígenes en lugar de borrarlos: quizá estemos ante un modelo distinto de entender el legado cinematográfico.
- Johnson ha reconocido públicamente que esta franquicia «cambió su vida», y su posible regreso junto a Fraser y Weisz plantea preguntas fascinantes sobre memoria, gratitud y continuidad.
Existe algo extrañamente conmovedor en la idea de que Dwayne Johnson vuelva a interpretar al Rey Escorpión. No hablo de nostalgia superficial, sino de algo más estructural: la posibilidad de que una historia reconozca su propia genealogía sin avergonzarse de ella.
En una era donde cada reboot parece querer empezar de cero, donde los universos cinematográficos se construyen con la sutileza de quien intenta forzar piezas incompatibles, Universal está tanteando algo distinto. Algo que, si se hace bien, podría recordarnos que las historias no necesitan reiniciarse para seguir siendo relevantes.
Porque La Momia nunca fue solo acción y efectos especiales. Era aventura con mayúsculas, sí, pero también era química entre personajes, un mundo que se tomaba en serio sin perder el sentido del humor. Y el Rey Escorpión, ese villano digital de 2001 que hoy nos hace sonreír por razones equivocadas, representaba algo más grande: el momento en que alguien decidió que podía ser más de lo que el mundo esperaba de él.
El círculo que se cierra
Según informes recientes, Universal está negociando activamente con Johnson para un acuerdo que incluiría múltiples proyectos. El primero: una aparición en La Momia 4, que podría ir desde un cameo hasta un papel sustancial. El segundo: protagonizar un nuevo El Rey Escorpión.
La propuesta tiene sentido narrativo y emocional. Johnson debutó como Mathayus en El Regreso de la Momia (2001), interpretando al antagonista principal en una secuencia que, pese a sus limitaciones técnicas, dejó huella. Aquel personaje generó suficiente interés como para justificar El Rey Escorpión (2002), que se convirtió en la plataforma de lanzamiento definitiva para Johnson como estrella.
Ahora, más de veinte años después, con Fraser y Weisz confirmados para regresar como Rick y Evelyn O’Connell, la posibilidad de que Johnson se una crea una especie de reunión generacional.
No es solo fan service. Es reconocer que estas películas construyeron algo juntas, que sus trayectorias están entrelazadas de formas que van más allá del marketing.
Me pregunto qué dice sobre nosotros como cultura que queramos ver estos círculos cerrarse. Quizá sea una respuesta al vértigo de vivir en un presente que constantemente se reinventa, que borra y reescribe sin pausa. Quizá necesitemos ver que algunas historias pueden continuar sin negarse a sí mismas.
Lo que Johnson ha dicho
El propio Johnson ha sido claro al respecto. En declaraciones públicas, reconoció que aunque La Momia es «la franquicia de Brendan Fraser», estaría abierto a volver. Sus palabras fueron reveladoras: «Esa franquicia cambió mi vida».
Hay honestidad en esa afirmación. Johnson es hoy una de las estrellas más taquilleras del planeta, pero todo comenzó con un guerrero del desierto en una película que apostaba por la aventura clásica.
Volver no sería solo un movimiento comercial, sino un gesto de gratitud hacia el material que le dio su primera oportunidad real. Y la gratitud, en Hollywood, es más rara de lo que debería.
También mencionó su relación con Fraser, describiéndolo como uno de sus grandes apoyos. Esa camaradería importa. En una industria donde los egos suelen chocar, la idea de que ambos actores se respeten mutuamente añade una capa de autenticidad al proyecto.
Radio Silence al mando
La Momia 4 estará dirigida por Matt Bettinelli-Olpin y Tyler Gillett, el dúo conocido como Radio Silence. Su trabajo en Ready or Not, Scream (2022) y Scream VI demuestra que saben equilibrar homenaje y renovación.
Esa combinación podría ser exactamente lo que La Momia necesita. No un reinicio que ignore lo anterior (como el fallido intento de 2017 con Tom Cruise), sino una continuación que entienda qué hizo funcionar a las películas originales.
Personajes carismáticos, aventura genuina, y un tono que nunca se tomaba demasiado en serio pero tampoco se burlaba de sí mismo.
Qué significa todo esto
Más allá de los detalles de producción, hay algo interesante en este movimiento de Universal. Estamos viendo un estudio que, en lugar de perseguir la fórmula Marvel o intentar construir un universo cinematográfico forzado, está apostando por la continuidad orgánica.
Traer de vuelta a Johnson no es solo marketing. Es reconocer que el cine de aventuras tiene memoria, que los personajes pueden evolucionar, que las franquicias no necesitan reiniciarse cada década para seguir siendo relevantes.
Me recuerda, salvando las distancias, a cómo Blade Runner 2049 trató el legado de la original: con respeto, con paciencia, entendiendo que algunas historias merecen continuarse, no reescribirse. Denis Villeneuve no intentó mejorar a Ridley Scott; intentó dialogar con él a través de décadas.
Quizá estemos ante un cambio de paradigma. Quizá la industria esté empezando a entender que la nostalgia no tiene por qué ser regresiva, que mirar atrás puede ser una forma de avanzar si se hace con intención.
Si Universal consigue cerrar este acuerdo, estaremos ante algo poco común en el Hollywood actual: una franquicia que abraza su pasado sin convertirlo en museo.
Johnson volviendo como el Rey Escorpión, Fraser y Weisz retomando sus papeles, Radio Silence aportando su visión… Los elementos están ahí para algo especial.
Claro, también podría salir mal. Podría convertirse en un ejercicio de nostalgia vacía, en un intento de exprimir una propiedad intelectual sin entender qué la hizo funcionar.
Pero prefiero pensar que hay intención real aquí. Que alguien en Universal entiende que La Momia nunca fue solo sobre monstruos y tesoros, sino sobre personas extraordinarias viviendo aventuras extraordinarias.
Y si Johnson regresa, será porque esa historia aún tiene algo que decir. Porque algunos círculos merecen cerrarse. Porque a veces, volver a casa no es retroceder, sino completar el viaje.

