• IMAX ha vetado a Spider-Man: Brand New Day y Avengers: Doomsday de sus pantallas estadounidenses en 2026 por no estar rodadas con sus cámaras propietarias.
• Es una decisión que puede costar decenas de millones en taquilla, pero que demuestra hasta qué punto IMAX está dispuesta a priorizar su tecnología sobre los ingresos inmediatos.
• Christopher Nolan y Denis Villeneuve se convierten en los grandes ganadores de esta batalla, dejando a Marvel en una posición insólita para dos de sus mayores apuestas del año.
A veces las cifras más reveladoras no son las que aparecen en los informes de taquilla, sino las que nunca llegarán a materializarse. Marvel acaba de recibir un golpe que pocos anticipaban, y no viene de un villano del Multiverso sino de algo mucho más terrenal: la política de programación de IMAX.
El veto que nadie esperaba
IMAX ha confirmado que ni Spider-Man: Brand New Day (31 de julio de 2026) ni Avengers: Doomsday (18 de diciembre de 2026) se estrenarán en sus pantallas estadounidenses. Dos películas que deberían arrasar en taquilla se quedarán sin el formato premium por excelencia en el mercado más importante del mundo.
La razón es tan simple como implacable: IMAX premia a quienes rueden con sus cámaras. No importa cuánto dinero puedas generar si no cumples ese requisito técnico. Es una estrategia con lógica empresarial, pero que en este caso deja fuera a dos pesos pesados del cine de superhéroes.
Nolan contra el Trepamuros
Spider-Man: Brand New Day tiene la mala suerte de estrenarse dos semanas después de The Odyssey de Christopher Nolan. Y aquí viene lo interesante: es el primer largometraje de Hollywood rodado íntegramente en IMAX con las nuevas cámaras silenciosas de la compañía. El hijo predilecto de IMAX en 2026.
¿Recordáis Oppenheimer en 2023? IMAX le concedió a Nolan tres semanas de exclusividad, y Mission: Impossible – Dead Reckoning se quedó sin sus pantallas. Ni siquiera Tom Cruise pudo competir. Cuando IMAX quiere hacer una declaración sobre su tecnología, ni los nombres más grandes de Hollywood tienen opciones.
Estamos hablando de Spider-Man, cuya anterior entrega es la octava película más taquillera de todos los tiempos. Pero para IMAX el mensaje es claro: la tecnología manda más que la taquilla.
El duelo de diciembre
Si el caso de Spider-Man es desafortunado, el de Avengers: Doomsday es directamente un choque de titanes. Se estrena el mismo día que Dune: Parte Tres, que sí lleva el sello «Filmed for IMAX». Warner Bros. mantiene su fecha del 18 de diciembre pase lo que pase.
Hubo especulaciones sobre si Dune podría moverse para evitar competir con Avengers, la segunda franquicia más taquillera de la historia. Pero Warner ha jugado bien sus cartas: tienen el respaldo tecnológico de IMAX, y eso les da ventaja definitiva.
Es fascinante cómo una decisión de programación cambia completamente el panorama competitivo. Dune: Parte Tres no necesita ser mejor película que Avengers: Doomsday para ganarle terreno; simplemente necesita acceso a las mejores pantallas.
Los millones que se quedan sobre la mesa
Aquí es donde los números empiezan a contar su historia. Las películas de superhéroes son especialmente frontloaded: concentran una parte desproporcionada de su recaudación en los primeros días. Los fans más acérrimos corren a verlas en el mejor formato posible durante el fin de semana de estreno.
IMAX representa entre el 10% y el 15% de la recaudación total de los grandes blockbusters, y ese porcentaje es aún mayor durante el primer fin de semana. Perder IMAX en ese momento crítico no va a hundir estas películas, pero sí va a doler.
Para poner esto en perspectiva: Avengers: Endgame recaudó más de 91 millones de dólares solo en IMAX a nivel global. Spider-Man: No Way Home superó los 100 millones en el formato. Estamos hablando de cifras que cualquier estudio querría tener aseguradas.
Hay un pequeño consuelo: ambas películas sí estarán en IMAX en mercados internacionales selectos. Y Avengers: Secret Wars en 2027 ya tiene aseguradas sus pantallas sin competencia. Pero para 2026, el daño está hecho.
La apuesta a largo plazo
Lo más interesante no es el impacto inmediato en taquilla, sino lo que nos dice sobre el futuro de la exhibición. IMAX está apostando fuerte por su tecnología propietaria, incluso rechazando algunas de las películas más comerciales del año.
Es una jugada arriesgada pero coherente. Si IMAX cede sus pantallas a cualquier blockbuster, ¿qué incentivo tienen los estudios para invertir en sus costosas cámaras? Al mantener esta línea dura, IMAX construye un ecosistema donde su tecnología se convierte en requisito, no en opción.
Esta historia nos recuerda que en Hollywood no todo se reduce a presupuestos o estrellas. Las decisiones técnicas y estratégicas pueden tener tanto impacto en la taquilla como el propio contenido. Marvel aprenderá la lección: si quieres las mejores pantallas, tienes que jugar con las mejores cámaras.
Los números de 2026 y 2027 nos dirán si esta estrategia de IMAX realmente funciona. ¿Conseguirán que más estudios adopten su tecnología? ¿O acabarán perdiendo relevancia al rechazar los mayores éxitos comerciales? Mientras tanto, preparaos para ver a Spider-Man y los Vengadores en formatos más modestos durante su estreno estadounidense. Y eso, viniendo de dos de las franquicias más potentes de la historia, es toda una declaración de intenciones sobre quién tiene realmente el poder en la industria del cine.

