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Las primeras reacciones de la crítica coinciden en que Clayface es una película de terror visceral, con body horror sin concesiones y una imagen perturbadora.
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Tom Rhys Harries recibe elogios unánimes por su interpretación de Matt Hagen, un actor cuya vida se convierte en pesadilla tras una transformación monstruosa.
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La película funciona por sí sola, sin necesidad de conocer el resto del DCU, y se compara con La mosca de Cronenberg y Darkman de Sam Raimi.
Mi opinión: por fin, DC Studios se atreve a contar una historia de monstruos de verdad, con sangre, miedo y un personaje trágico en el centro. Si el resultado está a la altura de lo que se cuenta, esto es exactamente lo que el universo necesitaba.
Dirigida por James Watkins, responsable de Speak No Evil, y con guion de Mike Flanagan, creador de La maldición de Hill House, la película explora el origen horrible de uno de los villanos más reconocibles de Batman. Y el mensaje que se repite en casi todas las reacciones es el mismo: no está hecha con medias tintas.
Un terror que no se guarda nada
El DCU Brief la describe como una película de horror escalofriantemente grotesca que llega hasta el final con sus imágenes. Y lo más sorprendente es que también tiene humor. El tono pasa de lo oscuro y deprimente a lo extravagante y absurdo, algo que, según ellos, demuestra que el DCU puede hacerlo todo.
Steven Weintraub, de Collider, va en la misma línea. Lo define como una adición fantástica al universo, calificada para mayores de edad sin rodeos, con escenas brutales que le sorprendieron de verdad. Incluso cuenta que el público se sobresaltó varias veces durante su pase.
Horror, romance y un guion con firma
Chalice Williams destaca algo que no esperaba: que el horror y el romance encajen tan bien. Y de paso, deja claro que Mike Flanagan no falla con sus guiones. Es una combinación que tiene sentido viniendo de un autor que sabe contar historias de terror cargadas de emoción.
Bill Bria va todavía más lejos y ve en la película la prueba de concepto de DC Studios: una cinta que funciona primero como película y después como parte de un universo compartido. Y añade que, además, es un gran body horror, una película de ciencia loca y de antihéroe monstruoso a la altura de La mosca y Darkman.
Un monstruo con raíces de terror
Edward Douglas, crítico de cine, es fan del personaje de los cómics y reconoce que la película logra independizarse como historia de terror accesible. En sus mejores momentos, le recordó a Darkman de Sam Raimi y a La mosca de Cronenberg. Es una comparación que encaja con un personaje cuya transformación siempre ha tenido un enorme potencial visual.
Jenna Anderson, presentadora de Phase Hero, define la cinta como asquerosa, ingeniosa y sorprendentemente divertida y sincera, y recomienda verla en sala, rodeado de otro público. Brandon Davis, por su parte, alaba la inquietante representación de Gotham City y se rinde ante Tom Rhys Harries: «Es una estrella, literalmente en la película y por su interpretación».
Un papel exigente
Harries interpreta a Matt Hagen, un aspirante a actor que sufre una desfiguración y se somete a un tratamiento experimental que lo convierte en algo monstruoso. Es un papel que exige muchísimo, porque la historia explora tanto su transformación física como la erosión de su humanidad.
Peter Gray también elogia el enfoque más oscuro del filme, con poca levedad para compensar la crudeza. Para él, es una adición emocionante al DCU de Gunn.
Lo que más me emociona
Clayface no se anda con rodeos: es violenta, perturbadora, sorprendentemente emotiva y guarda momentos salvajes que el público no verá venir. Y lo que más me gusta es que DC Studios parece dispuesta a dejar que sus cineastas exploren géneros completamente distintos dentro del mismo universo. Una película de body horror sobre un villano de Batman es una idea espléndida, y si estas reacciones dicen algo, puede que la hayan clavado.
Son solo primeras reacciones, claro. Pero es muy alentador ver tanto elogio hacia el terror, las interpretaciones y la capacidad de la película para sostenerse por sí misma. Clayface llega a los cines el 23 de octubre de 2026, y los amantes del terror tienen cita con un viaje perturbador de los que duelen.




