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Apple TV logró adaptar Fundación, el libro imposible de Asimov

New Line, HBO y hasta Jonathan Nolan lo intentaron sin éxito. Apple TV dio con la clave al convertir los saltos temporales de Asimov en conflictos entre generaciones, y su acierto anima a pensar en otros libros «imposibles» como Neuromante.

  • Apple TV ha conseguido adaptar Fundación de Isaac Asimov, una obra que durante décadas se consideró imposible de llevar a la pantalla.

  • La serie resuelve la estructura de la novela, con sus saltos temporales y su falta de protagonista único, mediante conflictos multigeneracionales y personajes recurrentes.

  • El éxito de Fundación alimenta la esperanza de que Neuromante de William Gibson, otro libro catalogado como «no cinematográfico», también encuentre su versión televisiva.

Mi opinión: Creo que el mérito de Apple TV no está en haber sido fiel letra a letra, sino en entender qué quería decir Asimov y encontrar un lenguaje audiovisual para decirlo. Y eso, en una obra tan densa, es casi un acto de fe.

Antes de que Apple TV llegara a Fundación, la historia ya había tenido muchas vidas en el papel. New Line Cinema planeó una versión cinematográfica de la trilogía y nunca llegó a rodarse. HBO y Skydance Media también intentaron convertirla en serie, e incluso Jonathan Nolan llegó a subirse al proyecto como guionista. Ninguno de esos intentos superó las fases iniciales.

Por qué funcionó después de tantos fracasos

La novela de Asimov es una lectura fascinante, pero su estructura no encaja de forma natural con la pantalla. Abarca miles de años, no tiene un protagonista claro que dirija la historia y apenas recurre al espectáculo. Sus conflictos nacen de debates diplomáticos y bloqueos comerciales, con mucho diálogo.

Creada por David S. Goyer y Josh Friedman, la serie asumió el riesgo de alterar la estructura original. Para ello, resolvió el problema de los saltos temporales y construyó conflictos que atraviesan generaciones, lo que da continuidad al relato y permite que algunos personajes reaparezcan en distintos arcos.

El worldbuilding de Asimov también es sutil y se va desplegando capítulo a capítulo. La serie toma esas claves, pero intenta mostrar visualmente la violencia latente que corroe al Imperio Galáctico. Por ejemplo, en la primera temporada, la destrucción de un ascensor espacial en órbita sirve para representar su declive.

Además, el reparto se diversifica. Personajes como Salvor Hardin, Gaal Dornick o Eto Demerzel cambian de perfil para dar espacio a protagonistas femeninas y no binarias. Es cierto que algunos puristas lo critican por alejarse de los libros, pero una traducción literal habría sido, probablemente, insoportable de ver.

Lo que promete para Neuromante

Lo más valioso de esta apuesta es que Apple TV no parece conformarse con lo seguro. Tras una larga lista de series de ciencia ficción exitosas, sigue empujando los límites de la adaptación literaria.

Neuromante, de William Gibson, también ha parecido maldito. Su prosa densa, cargada de capas temáticas e ideas, se ha descrito durante años como imposible de trasladar a la pantalla. Publicada hace más de cuatro décadas, la novela pionera del ciberpunk por fin tendrá su adaptación televisiva en Apple TV.

Si el éxito de Fundación sirve de precedente, cabe pensar que el servicio encontrará la manera de ofrecer una versión convincente. Y si todo sale bien, incluso podría abordar después la trilogía Sprawl completa, igual que ha hecho con la saga de Asimov.

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