Paapa Essiedu sobre las amenazas por ser Snape en Harry Potter HBO

El actor Paapa Essiedu, nuevo Severus Snape en la serie de Harry Potter de HBO, revela haber recibido amenazas de muerte racistas tras su casting.

✍🏻 Por Alex Reyna

marzo 25, 2026

• Paapa Essiedu interpretará a Severus Snape en la nueva serie de Harry Potter de HBO Max y ha recibido amenazas de muerte racistas por ello, un recordatorio brutal de que nuestros mitos revelan quiénes somos realmente.

• Lo fascinante no es que haya resistencia al cambio, sino que esa resistencia se manifieste como violencia explícita contra una persona real por habitar un mundo de fantasía.

• Essiedu ha firmado un contrato de diez años y convierte el odio en motivación, planteando una pregunta incómoda: ¿estamos dispuestos a evolucionar junto con las historias que amamos?


Hay algo profundamente revelador en cómo reaccionamos cuando alguien toca nuestros mitos. No hablo de crítica constructiva ni de debate apasionado sobre decisiones creativas. Hablo de ese impulso oscuro que lleva a algunas personas a escribir «voy a ir a tu casa y matarte» porque un actor de color ha sido elegido para interpretar a un personaje de ficción.

El casting de Paapa Essiedu como Severus Snape en la nueva serie de Harry Potter de HBO Max ha activado algo más profundo que la simple nostalgia. Ha expuesto las grietas de una comunidad que siempre se creyó inclusiva.

Lo perturbador es que esto no es nuevo. Cada vez que una franquicia querida se reinventa, aparecen las mismas voces. Pensad en las reacciones cuando se anunció a John Boyega en Star Wars, o cuando Idris Elba fue considerado para James Bond. Hay una paradoja aquí que merece exploración: ¿qué dice de nosotros que defendamos con tanta ferocidad un mundo de fantasía mientras atacamos a las personas reales que intentan habitarlo?

Essiedu no solo está enfrentándose al peso de seguir los pasos de Alan Rickman. Está lidiando con algo mucho más complejo sobre quiénes somos en 2025.

El peso de heredar un icono

Alan Rickman no solo interpretó a Snape. Lo definió. Su voz, su presencia, esa capacidad de transmitir capas de dolor y ambigüedad moral con una sola mirada… todo eso se convirtió en parte del ADN cultural de una generación entera.

Es comprensible que haya resistencia ante cualquiera que intente ocupar ese espacio. Lo que no es comprensible es que esa resistencia se manifieste en forma de amenazas explícitas de violencia.

Essiedu ha sido claro sobre lo que está recibiendo. «Me han dicho: ‘Renuncia o te mataré'», compartió en una entrevista con The Sunday Times. «La realidad es que si miro Instagram veré a alguien diciendo: ‘Voy a ir a tu casa y matarte'». No son comentarios aislados. Es un patrón sistemático de acoso racial dirigido a un actor cuyo único «crimen» ha sido ser elegido para un papel.

Lo interesante de su respuesta es que no ha optado por el silencio ni por la victimización. Ha elegido algo más complejo: convertir ese odio en combustible creativo.

Cuando el odio se convierte en motivación

«El abuso me alimenta», dijo Essiedu. «Y me hace más apasionado por hacer este personaje mío, porque pienso en cómo me sentía de niño».

Aquí hay algo que va más allá de la simple resiliencia. Hay una comprensión profunda de lo que está en juego.

Essiedu creció leyendo los libros de Harry Potter. Los usaba como escape durante momentos difíciles de su infancia. Nunca vio las películas originales, lo cual, irónicamente, podría ser una ventaja creativa. No está cargando con el peso de la interpretación de Rickman de la misma manera que lo haría alguien que creció viendo esas películas.

«La idea de que un niño como yo pueda verse representado en ese mundo… eso es motivación para no dejarme intimidar por alguien que preferiría que muriera antes que hacer un trabajo del que voy a estar realmente orgulloso».

No se trata solo de él. Se trata de todos los niños que nunca se vieron reflejados en Hogwarts. De todos los que leyeron sobre un mundo mágico pero nunca pudieron imaginarse completamente dentro de él porque nadie que se pareciera a ellos habitaba ese espacio en la pantalla.

Lo que esto revela sobre nosotros

Las amenazas de muerte no vienen de un lugar de crítica artística legítima. No son personas preocupadas por la fidelidad al material original. Son expresiones puras de racismo, apenas disfrazadas de «preocupación por el canon».

Snape es un personaje de ficción. Su raza nunca fue un elemento definitorio de su historia. Lo que importa es su complejidad moral, su historia de amor no correspondido, su ambigüedad como héroe y villano simultáneamente.

Todo eso puede ser interpretado por un actor de cualquier origen racial.

Me viene a la mente cómo Star Trek ha reinterpretado sus propios personajes una y otra vez. Cada nueva encarnación de la Enterprise trae consigo nuevas caras, nuevas perspectivas. La esencia de Spock no cambió cuando Zachary Quinto asumió el papel que Leonard Nimoy había definido. Lo que cambió fue nuestra comprensión de que estos personajes pueden contener multitudes.

Esta nueva serie de HBO Max, programada para estrenarse en 2027, representa un reinicio casi completo. Dominic McLaughlin interpretará a Harry Potter, Arabella Stanton será Hermione Granger, y Alastair Stout dará vida a Ron Weasley.

Essiedu ha firmado un contrato de diez años. Tendrá 45 años cuando termine. Es un compromiso masivo, y lo está haciendo sabiendo exactamente qué tipo de toxicidad le espera.


He pensado mucho en Her últimamente, en cómo esa película exploraba nuestra relación con lo que creamos y cómo esas creaciones eventualmente nos superan. Hay algo similar aquí.

Harry Potter comenzó como una serie de libros, se convirtió en un fenómeno cultural, y ahora existe independientemente de cualquier persona individual, incluida su creadora. Pertenece a todos los que encontraron significado en esas páginas, en esas pantallas.

¿Y si el verdadero test de una mitología no es su capacidad de permanecer inmutable, sino su capacidad de expandirse? En Dune, Paul Atreides descubre que convertirse en leyenda significa perder el control sobre tu propia historia. Los mitos crecen, mutan, se adaptan a las necesidades de quienes los necesitan.

Essiedu no está robando nada. Está reclamando un espacio que siempre debió existir. Las amenazas que recibe no son sobre proteger algo sagrado; son sobre mantener muros que nunca debieron construirse.

La verdadera pregunta no es si puede interpretar a Snape. Es si nosotros, como audiencia, estamos dispuestos a evolucionar junto con las historias que amamos. Porque si no podemos hacer eso, quizá el problema nunca fue el casting.

Quizá siempre fuimos nosotros.


Sobre Alex Reyna

Mi primer recuerdo de infancia es ver El Imperio Contraataca en VHS. Desde entonces, la ciencia ficción ha sido mi lenguaje. He montado Legos, he visto Interstellar más veces de las que debería, y siempre estoy buscando la próxima historia que me vuele la cabeza. Star Wars, Star Trek, Dune, Nolan… si tiene naves o viajes temporales, cuenta conmigo.

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