Bob Iger se va (otra vez) y Disney apuesta TODO a Disney+ con D’Amaro

Josh D’Amaro asume como CEO Disney el 18 marzo 2026 tras Bob Iger. Visión «One Disney»: Disney+ epicentro digital, unificación Hulu y foco en experiencias. ¿Rentabilidad sostenible?

✍🏻 Por Lucas Ferrer

marzo 19, 2026

• Josh D’Amaro asume como CEO de Disney con una misión clara: transformar Disney+ en el centro neurálgico digital de todo el imperio, integrando streaming, parques y franquicias en una experiencia unificada.

• Bob Iger cierra casi 20 años al mando dejando un legado de adquisiciones históricas (Pixar, Marvel, Lucasfilm, Fox) pero también una empresa que tuvo que rescatar de sí misma cuando volvió en 2022.

• La estrategia «One Disney» suena bien en teoría, pero los próximos trimestres dirán si D’Amaro puede convertir esa visión en números negros sostenibles o si es solo marketing corporativo con nuevo envoltorio.


Hay cambios de guardia que son meros trámites administrativos, y luego están los que marcan el fin de una era. Lo que acaba de ocurrir en Disney pertenece claramente a la segunda categoría.

Después de años de idas, venidas y rumores que parecían sacados de una telenovela corporativa, Bob Iger ha pasado oficialmente el testigo a Josh D’Amaro en la junta de accionistas de 2026. Y esta vez parece que va en serio.

Para los que llevamos años siguiendo los números de la industria, este relevo tiene más capas que una cebolla. No estamos ante un simple cambio de nombre en la placa del despacho. Estamos ante un momento que podría redefinir cómo funciona el gigante del entretenimiento más influyente del planeta.

El adiós (definitivo) de Iger

Bob Iger no es un CEO cualquiera. Estuvo al mando de Disney durante casi 20 años acumulados: de 2005 a 2021, y luego en su regreso de emergencia en noviembre de 2022.

Su legado incluye comprar Pixar, Marvel, Lucasfilm y 21st Century Fox. Básicamente construyó el imperio del entretenimiento tal y como lo conocemos hoy.

En su mensaje de despedida pregrabado, Iger fue sorprendentemente sincero. Reconoció que cuando volvió en 2022, «la gente había perdido la confianza en esta compañía». Disney+ sangraba dinero, los parques aún se recuperaban de la pandemia, y la estrategia de contenidos parecía un barco sin timón.

Iger volvió para apagar fuegos, y hay que reconocer que lo hizo. Pero aquí viene lo interesante: se queda como asesor senior hasta finales de 2026. Traducción: D’Amaro tiene ruedines durante unos meses. Es una jugada inteligente para una transición suave, aunque también plantea la pregunta de si D’Amaro podrá realmente imprimir su sello con el jefe anterior mirando por encima del hombro.

D’Amaro y su visión del futuro

Josh D’Amaro no es ningún desconocido. Viene de dirigir la división de parques, cruceros y productos de consumo de Disney, probablemente la parte del negocio que mejor funciona y la que genera márgenes más jugosos.

Los parques temáticos de Disney son máquinas de hacer dinero, y D’Amaro sabe exactamente cómo funcionan.

Su visión para Disney es ambiciosa: Disney+ dejará de ser «simplemente» una plataforma de streaming para convertirse en el «epicentro digital» de toda la compañía. Un portal que conecte historias, experiencias, juegos y películas de formas completamente nuevas.

Suena bonito en PowerPoint, pero la pregunta del millón es: ¿cómo se traduce eso en números?

D’Amaro anunció que Disney+ y Hulu se unificarán más adelante en 2026. Tiene sentido desde el punto de vista operativo: mantener dos plataformas separadas es caro e ineficiente. Pero también es arriesgado.

Hulu tiene una identidad propia y un público que valora contenido más adulto. Integrarlas sin perder suscriptores será todo un reto. Y los suscriptores, al final, son lo único que importa en el streaming.

La estrategia «One Disney»

El nuevo CEO insiste en algo que llama «One Disney»: hacer que todas las divisiones trabajen juntas.

Usa Toy Story como ejemplo perfecto de cómo una franquicia puede extenderse por películas, streaming, productos de consumo, parques temáticos y cruceros. Es un argumento sólido. Toy Story 5 llegará a los cines en junio de 2026, y podéis apostar a que habrá merchandising hasta en la sopa.

Hablando de cruceros, D’Amaro anunció el Disney Believe, un nuevo barco que zarpará a finales de 2027. Los cruceros Disney son otra máquina de hacer dinero, con tasas de ocupación que harían llorar de envidia a cualquier cadena hotelera.

Un detalle crucial: D’Amaro nombró a Dana Walden como la primera Chief Creative Officer de Disney, supervisando cine y televisión. En su memo del primer día, dejó claro que la excelencia creativa y las grandes historias son la «estrella del norte» de la compañía.

Bonitas palabras. Pero en esta industria lo que cuenta es la ejecución.

Los números que importan

Miremos los datos fríos. Disney+ necesita demostrar que puede ser rentable de forma sostenida. La plataforma ha quemado miles de millones en su carrera por alcanzar a Netflix.

La unificación con Hulu podría ayudar a reducir costes operativos y aumentar el valor percibido por los suscriptores. Pero también podría generar confusión en el mercado. Y en streaming, la confusión se traduce en cancelaciones.

ESPN también juega un papel clave en la estrategia de D’Amaro. Los deportes en directo son el santo grial del streaming: contenido que la gente quiere ver en tiempo real, lo que reduce la cancelación de suscripciones.

Integrar ESPN en la oferta de entretenimiento completa de Disney es inteligente, aunque el mundo de los derechos deportivos es complicado y carísimo.


Lo que estamos presenciando no es solo un cambio de CEO. Es Disney apostando por alguien que conoce el negocio desde dentro, que entiende cómo funcionan los márgenes y que, crucialmente, sabe que los parques y las experiencias físicas siguen siendo el corazón financiero de la compañía.

D’Amaro tiene la ventaja de heredar una empresa estabilizada por Iger, pero también la presión de demostrar que puede llevarla al siguiente nivel.

Los próximos trimestres serán reveladores. Las cifras de suscriptores de Disney+, los márgenes operativos de la plataforma unificada, y la respuesta del público a la estrategia «One Disney» nos dirán si estamos ante el comienzo de una nueva era dorada o simplemente ante más de lo mismo con diferente envoltorio.

Como siempre digo, los números no mienten. Y en Disney, cada cifra cuenta una historia. Mi apuesta: D’Amaro tiene las herramientas, pero le quedan seis meses para demostrar que puede usarlas sin las ruedines de Iger. Si para finales de 2026 Disney+ no muestra rentabilidad consistente, sabremos que la estrategia necesita más que bonitas presentaciones.


Apasionado por los números que cuentan historias, llevo más de 12 años desentrañando qué hay detrás del éxito (o fracaso) en taquilla. Para mí, cada cifra es un reflejo del público y la industria, y me encanta traducir esos datos en análisis claros y sorprendentes.

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