Wicked arrasa en taquilla, fracasa en los Oscars… ¿y si funciona mejor así?

Una secuela millonaria, cero Oscars y una pregunta incómoda: ¿qué pasa cuando una historia ya dijo todo lo importante en la primera parte?

✍🏻 Por Alex Reyna

febrero 7, 2026

Wicked: For Good llegará a Peacock el 20 de marzo de 2026 tras recaudar 525 millones de dólares pero quedarse sin ninguna nominación al Oscar.

• Hay algo fascinante en cómo una historia sobre reescribir narrativas oficiales fracasa precisamente cuando intenta repetir su propia fórmula de éxito.

• El lanzamiento incluirá contenido adicional como una versión sing-along, comentarios del director Jon M. Chu y escenas eliminadas.


Hay algo profundamente irónico en todo esto.

Wicked siempre fue una historia sobre cuestionar la narrativa oficial. Sobre preguntarnos quién decide qué es verdad y qué es propaganda. Sobre entender que el villano de una historia puede ser el héroe de otra, dependiendo de quién la cuente.

Y ahora resulta que For Good, la segunda parte, se ha convertido en víctima de su propia narrativa. La historia que prometía cerrar el círculo quedó atrapada en las expectativas que ella misma generó.

Me recuerda a algo que pensé viendo Blade Runner 2049. A veces las secuelas no fracasan por ser malas, sino por llegar en un momento donde ya no necesitamos que nos cuenten el resto. Ya hemos completado la historia en nuestra cabeza.

Cuando la perspectiva lo es todo

La primera parte de Wicked funcionó porque nos ofreció algo que raramente vemos: una inversión total de perspectiva.

No era solo «la bruja mala tiene sus razones». Era «todo lo que creías saber sobre esta historia estaba filtrado por quien ganó». Es el mismo ejercicio que hace Arrival con el tiempo, o Her con la soledad. Te obliga a repensar algo que dabas por sentado.

Pero la segunda parte tenía un problema estructural desde el principio.

Una vez que has cuestionado la narrativa, ¿qué haces? ¿Confirmas la nueva versión? ¿Buscas otra capa más profunda? For Good intentó cerrar la historia, darle un final definitivo. Y quizá ese fue su error. Porque las mejores historias sobre perspectiva no se cierran. Se quedan contigo, abiertas, preguntándote.

Recuerdo quedarme pensando en Her durante días después de verla. No porque tuviera un final perfecto, sino porque planteaba preguntas que no podía dejar de hacerme. ¿Qué significa conectar? ¿Qué es real en una relación?

Wicked: For Good quiso responder. Y al hacerlo, perdió la magia.

El silencio como respuesta

Que la Academia no le diera ni una sola nominación dice más de lo que parece.

No es solo que la competencia fuera fuerte. Es que cuando una película no logra trascender su propio espectáculo, cuando el brillo visual no está sostenido por algo más profundo, se nota.

Pienso en Blade Runner. Fracaso comercial en su momento. Ignorada por los premios. Y ahora es una de las películas más influyentes de la historia del cine. Porque tenía algo que decir sobre qué significa ser humano, sobre memoria y mortalidad.

Wicked tenía algo que decir sobre poder y narrativa. Pero For Good se quedó en el «cómo» sin profundizar en el «por qué».

Y eso se siente.

La segunda vida de las historias

El streaming ha cambiado cómo las películas encuentran su lugar en el mundo.

Ya no es solo el fin de semana de estreno. Ya no es solo la carrera por los premios. Ahora hay espacio para que una película respire, para que encuentre a quienes realmente la necesitan.

El 20 de marzo de 2026, Wicked: For Good llegará a Peacock. Con versión sing-along, comentarios del director, escenas eliminadas. Todo el ritual de darle una segunda oportunidad.

Me pregunto si funcionará.

Porque hay películas que mejoran con el tiempo. Arrival es mejor en la segunda visión, cuando ya sabes el giro y puedes ver todas las pistas. Her duele más cuando la revisitas después de haber vivido tu propia versión de esa soledad.

¿Será For Good de esas películas? ¿O es simplemente el cierre necesario pero no memorable de una historia que ya había dicho todo lo importante?

Lo que queda cuando se apagan las luces

A pesar de todo, Wicked como proyecto completo ha hecho algo valioso.

Nos recordó que las historias que conocemos no son inamovibles. Que la Bruja Malvada del Oeste puede ser Elphaba. Que Glinda puede ser más compleja que su vestido rosa. Que el Mago puede ser un fraude y aun así cambiar un mundo.

El reparto completo regresa: Jonathan Bailey, Jeff Goldblum, Michelle Yeoh, Ethan Slater, Marissa Bode, Bowen Yang, Bronwyn James. Todos cerrando un círculo que comenzó con una pregunta simple: ¿y si todo lo que sabías estaba mal?

Esa pregunta sigue siendo poderosa.

Incluso si la respuesta no estuvo a la altura.


Quizá el verdadero legado de Wicked: For Good no esté en lo que logró, sino en lo que nos enseña sobre expectativas y narrativas.

Sobre cómo una historia puede ser suficiente sin ser extraordinaria.

Sobre cómo el éxito de una primera parte puede convertirse en la prisión de la segunda.

Y sobre cómo, al final, las mejores historias no son las que responden todas las preguntas, sino las que nos dejan pensando en las correctas.

Porque eso es lo que hace la buena ciencia ficción. Lo que hace el buen cine. No te da respuestas. Te da espejos. Y lo que ves en ellos depende de ti.

Wicked nos dio un espejo. For Good intentó explicarnos qué debíamos ver en él.

Y quizá por eso no funcionó igual.


Sobre Alex Reyna

Mi primer recuerdo de infancia es ver El Imperio Contraataca en VHS. Desde entonces, la ciencia ficción ha sido mi lenguaje. He montado Legos, he visto Interstellar más veces de las que debería, y siempre estoy buscando la próxima historia que me vuele la cabeza. Star Wars, Star Trek, Dune, Nolan… si tiene naves o viajes temporales, cuenta conmigo.

Document

Ediciones Especiales

AL MEJOR PRECIO

books

SOLO EN

Ediciones Especiales

AL MEJOR PRECIO

SOLO EN

{"email":"Email address invalid","url":"Website address invalid","required":"Required field missing"}
>