DC eligió True Detective en vez de Guardianes de la Galaxia

Un tiroteo en Nebraska, un alienígena que se autodestruye y detectores de metales que no lo son. Lanterns apuesta por el género negro.

✍🏻 Por Mario Ortega

agosto 25, 2026
  • Lanterns arranca como un thriller de misterio disfrazado de serie de superhéroes: Hal Jordan y John Stewart investigan un tiroteo masivo en Nebraska que esconde mucho más de lo que parece.

  • Un alienígena camuflado como humano se autodestruye antes de poder ser interrogado, y los detectores de metales del campo de fútbol resultan ser tecnología de detección extraterrestre.

  • En mi opinión, la apuesta por el género negro antes que por el espectáculo cósmico es lo más valiente que ha hecho el nuevo DCU hasta ahora… aunque también su mayor riesgo.


Hay algo que me parece fascinante cuando una producción de superhéroes decide no comportarse como tal. Cuando, en lugar de abrir con un villano arrasando una ciudad, elige presentarte un pueblo tranquilo de Nebraska donde algo no cuadra. Lanterns, la nueva serie de HBO Max ambientada en el universo DC, hace exactamente eso: te seduce con la promesa de anillos de poder y aventuras cósmicas, pero lo que de verdad te engancha es una intriga por capas que recuerda más a True Detective que a Justice League.

Y eso, sinceramente, me parece una apuesta valiente. Estamos en un momento en el que DC se está reconstruyendo desde los cimientos bajo la batuta de James Gunn, y ver que la primera gran serie del nuevo universo prioriza el género negro frente a los puñetazos en el espacio… eso dice mucho. Cosas buenas, además.

Dicho esto, no quiero venderos humo: precisamente por lo ambicioso del planteamiento, la serie se juega mucho. Un arranque tan pausado es un arma de doble filo, y ya volveré sobre ello.

El punto de partida: un tiroteo con mucho más fondo del esperado

La serie arranca con Hal Jordan (Kyle Chandler) y John Stewart (Aaron Pierre) llegando a Rushville, Nebraska, para investigar un tiroteo masivo. Hasta aquí, nada que no hayamos visto en decenas de procedimentales policiales.

Pero claro, estos no son detectives cualquiera.

Cuando Hal encara al sospechoso, descubre que no es humano: es un alienígena disfrazado. Y antes de que pueda sacarle una sola respuesta, el ser se autodestruye. Sin prisionero, sin explicaciones y con muchas más preguntas que certezas.

Lo que viene después es un ejercicio de tensión muy bien medido. Los vecinos del pueblo empiezan a mostrarse evasivos, casi demasiado tranquilos para lo que acaba de ocurrir. Algo esconden. Y la serie no tiene ninguna prisa en revelarlo.

La tecnología que nadie esperaba encontrar

En el segundo episodio llega uno de los giros más inteligentes de la serie hasta la fecha.

Los detectores de metales instalados en el campo de fútbol donde ocurrió el tiroteo no son equipos de seguridad convencionales. Son dispositivos de detección extraterrestre de alta tecnología, capaces de identificar a seres de otros mundos aunque vayan camuflados como humanos.

¿Qué hace esa tecnología en un pueblo anónimo de Nebraska? ¿Quién la instaló allí y por qué? Esas preguntas se quedan flotando en el aire, y es justo ahí donde la serie quiere tenerte: intrigado, elaborando conjeturas, incapaz de soltar el mando.

Aaron Pierre y Kyle Chandler como John Stewart y Hal Jordan en la serie Lanterns de HBO

Para un lector de cómics, este tipo de detalle es una golosina. DC lleva décadas construyendo una mitología enorme en torno a la tecnología alienígena infiltrada en la Tierra, y ver cómo Lanterns juega con ella de forma sutil y aterrizada en un entorno cotidiano es un placer genuino. Recuerdo devorar las etapas de Green Lantern precisamente por eso: por esa sensación de que lo cósmico podía colarse en cualquier esquina de lo cotidiano.

El nombre que lo cambia todo: Manhunter

El momento más importante de los dos primeros episodios llega cuando John Stewart es secuestrado por un grupo de alienígenas. Y lo que le revelan es lo siguiente: en algún rincón de Rushville hay un Manhunter escondido.

Para el espectador casual, esa palabra no significa gran cosa. Para cualquiera que haya leído cómics de DC con cierta asiduidad, es una bomba.

Los Manhunters son una de las creaciones más antiguas y complejas del universo de los Green Lanterns. Robots guardianes construidos por los Guardianes del Universo mucho antes de que existiera el Cuerpo de los Linternas, fueron el primer intento de mantener el orden en la galaxia. Un intento que fracasó de forma catastrófica y que dejó una herida en la historia del universo DC que nunca ha terminado de cerrarse del todo.

Que haya uno camuflado en un pueblo de Nebraska no es un detalle menor. Es el tipo de amenaza capaz de reconfigurar todo lo que creemos saber sobre la trama.

¿Quién podría ser el Manhunter?

Aquí es donde empieza el juego de verdad. La serie tiene un buen puñado de personajes secundarios en Rushville, y cualquiera de ellos podría ser el Manhunter disfrazado. La paranoia que genera ese planteamiento remite a lo mejor del cine de infiltración alienígena, desde La invasión de los ladrones de cuerpos hasta, sin ir más lejos, algunas de las mejores etapas de los propios cómics de Green Lantern.

La serie está apostando fuerte por mantener esa tensión. Y, de momento, lo está consiguiendo.

Ahora bien, seamos justos y también un poco cautos. Un misterio así genera unas expectativas enormes, y ya hemos visto cómo otras series se desinflan cuando llega la hora de resolver el enigma que tanto han alimentado. Green Lantern no ha tenido demasiada suerte en pantalla —basta con recordar aquella película de 2011 con Ryan Reynolds, hoy más recordada por sus chistes que por sus aciertos—, así que Lanterns carga con cierta mochila. Si el ritmo pausado no se sostiene toda la temporada, o si la identidad del Manhunter no está a la altura de la intriga que ha sembrado, el encanto podría evaporarse. No lo digo por pesimismo, sino porque me importa que esto salga bien.


Lo que Lanterns está construyendo en sus primeros episodios es algo que el universo DC llevaba tiempo necesitando: una historia que funciona tanto para el fan empedernido como para el recién llegado. El misterio del Manhunter es accesible sin necesidad de un máster en mitología DC, pero tiene la profundidad suficiente para que quienes venimos con los deberes hechos disfrutemos de cada referencia.

Me quedo con la sensación de que esta serie podría convertirse en uno de los pilares más sólidos del nuevo DCU que Gunn está levantando. No porque explote, no porque deslumbre con efectos especiales, sino porque confía en su historia. Y eso, en el panorama actual de las series de superhéroes, es más raro —y más valioso— de lo que parece. Con sus riesgos, con sus dudas, pero con una convicción que se agradece.


Valenciano de corazón, fan de DC y de los desayunos largos. Me gusta el cine que emociona, pero más aún el que te deja pensando.

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