Tobey Maguire y Hugh Jackman morirían en los primeros minutos de Doomsday

Un filtrador asegura que Tobey Maguire y Hugh Jackman mueren en los primeros minutos de Doomsday y desaparecen del resto de la película. Si es cierto, Marvel habría pagado fortunas a dos de sus actores más queridos para usarlos cinco minutos.

✍🏻 Por Clara Domenech

julio 2, 2026
  • Un filtrador asegura que el Spider-Man de Tobey Maguire y el Wolverine de Hugh Jackman mueren en los primeros minutos de Avengers: Doomsday y desaparecen del resto de la película.

  • Según ese mismo rumor, todos los personajes caerían durante los eventos del film para regresar después en Secret Wars.

  • Owen Wilson volvería como Mobius en un papel muy secundario: básicamente «vigilar un agujero en la pared» desde la TVA mientras el Multiverso se tambalea.


Había una vez una chica que tardó tres horas en convencer a sus amigos de que Spider-Man: No Way Home era mucho más que otra película de superhéroes. «Es un evento emocional», les insistí. Y cuando Tobey Maguire apareció en pantalla, la sala entera —sí, hasta los más escépticos— enloqueció.

Desde ese instante, la pregunta de qué pasaría con Peter-1 y con Logan en el gran crossover del Multiverso se convirtió en uno de los debates más apasionantes del fandom.

Pues bien, acaba de llegar un nuevo rumor para aguarnos la fiesta. O, como mínimo, para hacernos fruncir el ceño con bastante fuerza.


Según el insider @MyTimeToShineH, uno de los filtradores más activos del ecosistema Marvel, Avengers: Doomsday —programada para llegar a los cines el 18 de diciembre de 2026— vendría con un giro bastante polémico: todos los personajes mueren durante los eventos de la película y regresan en la siguiente entrega, Secret Wars.

Hasta ahí, suena épico. Una película donde el Doctor Doom —interpretado por Robert Downey Jr., y esa elección de casting sigue siendo la mejor bofetada de sorpresa que nos ha dado Marvel en años— destroza literalmente el universo tiene toda la pinta de una historia de destrucción masiva al estilo de los mejores arcos de los cómics. Sobre el papel, funciona perfectamente.

El problema viene cuando el filtrador especifica qué les ocurre a Tobey Maguire y a Hugh Jackman.


Según el rumor, tanto el Spider-Man de Tobey como el Wolverine de Hugh morirían en los primeros minutos del film, probablemente en una secuencia de apertura espectacular, para después esfumarse del resto de la película. Sin interactuar con los Vengadores. Sin arcos propios. Sin ese reencuentro que llevamos años esperando. Simplemente caen al principio y… hasta luego, Lucas.

Y sinceramente, eso me parece un error garrafal.


Entiendo perfectamente las limitaciones logísticas. Doomsday tiene un reparto monumental —prácticamente toda la historia del MCU condensada en una sola película— y es físicamente imposible que cada personaje tenga el tiempo en pantalla que merece. Los presupuestos tienen un límite, las agendas de los actores también, y coordinar semejante elenco ya de por sí merece un aplauso enorme al equipo de producción.

Pero aquí está el conflicto real: Marvel lleva años prometiéndonos que el Multiverso iba a ser algo grande. Desde WandaVision hasta Loki, desde Doctor Strange en el Multiverso de la Locura hasta No Way Home, todo apuntaba a que los distintos universos iban a colisionar de manera significativa. Traer de vuelta a Tobey y a Hugh precisamente para matarlos en los primeros minutos, sin dejarles hacer nada, suena más a gestión fallida de expectativas que a narrativa inteligente.


Y ojo, porque en los cómics Secret Wars de Jonathan Hickman es básicamente el apocalipsis total del Multiverso: las Incursiones destruyen realidad tras realidad hasta que solo queda una. De esa colisión nace Battleworld, un planeta-Frankenstein hecho de retazos de universos distintos donde Doom se corona como un dios absoluto. Si Marvel está siguiendo esa estructura, tiene todo el sentido que Doomsday sea el punto de no retorno y Secret Wars el lugar donde todo se reconstruye.

Lo curioso es que, en las viñetas, la muerte casi nunca es definitiva: los personajes desaparecen, se fragmentan y vuelven transformados cuando la realidad se recompone. Así que, técnicamente, matar a Tobey y a Hugh en el primer acto no impediría verlos de nuevo. Lo que no cuadra tanto es introducir a personajes tan cargados de significado emocional para que sean, en la práctica, cameos con fecha de caducidad inmediata.


En cuanto a Mobius —Owen Wilson—, el rumor apunta a que su papel en Doomsday consistiría, literalmente, en «vigilar un agujero en la pared». Suena a que regresa a la TVA para monitorizar los eventos del Multiverso mientras Loki mantiene la estabilidad temporal desde su posición al final de la segunda temporada, sentado en su trono de ramas y soledad.

Y aquí me pongo tierna: si las Incursiones empiezan a devorar realidades, hasta el propio Dios de las Historias podría quedarse sin herramientas para sostener el tejido temporal. El final de Loki fue tan redondo emocionalmente que parte de mí preferiría que dejaran a Mobius disfrutando de su jet ski y sus donuts… pero también entiendo que la TVA tiene que jugar algún papel en semejante caos.


Hay que recordar algo importante antes de sacar conclusiones: todo esto son rumores sin confirmar. Filtraciones. Y Marvel, cuando quiere, es perfectamente capaz de desmentir una filtración con un tráiler que te deja sin palabras. Se espera que en la próxima San Diego Comic-Con, en el mítico Hall H, Marvel Studios presente oficialmente Avengers: Doomsday con todo lo que eso conlleva: tráiler, anuncios y, muy probablemente, más de una sorpresa sobre el escenario.

Así que, antes de encender las antorchas, conviene esperar.


Lo que me resulta fascinante de todo esto es que, si los rumores son ciertos, Marvel estaría reservando el fan service más potente para Secret Wars en lugar de repartirlo entre las dos películas. Es una decisión arriesgada, porque los fans llevamos tiempo esperando ver a Tobey y a Hugh interactuar con el MCU de forma real y significativa, no en un cameo glorificado. La expectativa acumulada es enorme, y gestionarla mal podría convertirse en uno de los mayores tropiezos narrativos de toda la saga.

Pero también conozco a Marvel lo suficiente como para saber que, cuando tienen algo bueno entre manos, saben cómo sorprendernos. Quizás el plan de fondo sea mucho más inteligente de lo que parece sobre el papel. O quizás no.

De momento, solo queda una cosa por hacer: esperar a Comic-Con, preparar las palomitas, y ver si el Hall H nos da razones para volver a creer… o para encender definitivamente las alarmas.


Crecí con los cómics de Marvel y me enamoré del MCU desde el primer “I am Iron Man”. Me encanta seguir teorías, analizar tramas y perderme en cada nuevo estreno, pero también sé cuándo algo no está a la altura. Disfruto del hype, pero escribo con criterio. Porque si no le exigimos al cine que mejore, ¿entonces para qué estamos aquí?

Third Card
{"email":"Email address invalid","url":"Website address invalid","required":"Required field missing"}
>