Muere Tim Curry a los 80 años — el actor que cambió cómo el cine entiende la identidad

Tim Curry, el actor que inmortalizó al Dr. Frank-N-Furter, falleció a los 80 años en Los Ángeles. The Rocky Horror Picture Show fue un fracaso comercial que terminó siendo uno de los fenómenos culturales más duraderos del cine. Curry cambió para siempre cómo el cine entiende la identidad.

✍🏻 Por Alex Reyna

agosto 27, 2026
  • Tim Curry, el actor que inmortalizó al Dr. Frank-N-Furter, ha fallecido a los 80 años en su casa de Los Ángeles.
  • The Rocky Horror Picture Show nació como un fracaso comercial y terminó siendo uno de los fenómenos culturales más duraderos de la historia del cine, en gran parte gracias a él.
  • A pesar del ictus que sufrió en 2012 y que cambió su vida para siempre, Curry nunca dejó de aparecer en público ni de conectar con las personas que le querían.

Opinión de Álex: Tim Curry fue uno de esos actores que no interpretaban personajes, sino que los habitaban. Frank-N-Furter no es un papel: es una declaración filosófica sobre la libertad, la identidad y el deseo, tan valiente como cualquier replicante que se pregunta qué significa ser humano. Y sin Curry detrás, esa declaración no habría llegado a ningún sitio.


Hay actores que hacen bien su trabajo. Hay actores que hacen grandes películas. Y luego hay un puñado de personas que, con una sola actuación, cambian para siempre cómo entendemos lo que el cine puede decir sobre nosotros mismos. Tim Curry pertenecía a ese grupo pequeño y privilegiado.

La noticia llegó esta semana: Curry falleció a los 80 años en su casa de Los Ángeles un martes por la noche. Sin causas sospechosas. Sin drama innecesario. Solo el final tranquilo de una vida que, en pantalla, nunca fue tranquila.

Un hombre que nació en el escenario

Tim Curry llegó al mundo en 1946 en Inglaterra, y encontró su lugar natural en los escenarios antes de que Hollywood supiese siquiera que existía.

Fue precisamente en el teatro donde conoció a Richard O’Brien, el creador de The Rocky Horror Show, mientras ambos participaban en la producción londinense de Hair. Una conexión que cambiaría la historia del entretenimiento popular para siempre.

Curry interpretó al Dr. Frank-N-Furter primero en el West End, luego en Broadway, y finalmente en la adaptación cinematográfica de 1975: The Rocky Horror Picture Show.

El fracaso que se convirtió en culto

Tim Curry en los Costume Designers Guild Awards de 2008, Reuters/Phil McCarten

La película fue un desastre en taquilla. Un fracaso sonoro del que nadie esperaba recuperarse.

Pero algo raro ocurrió. Empezó a proyectarse en sesiones de medianoche en pequeños cines de todo el mundo, y las salas comenzaron a llenarse. Noche tras noche. Semana tras semana. Año tras año.

La gente no solo veía la película. La vivía. Llevaban disfraces, respondían a los diálogos, interactuaban con la pantalla. Rocky Horror dejó de ser una película para convertirse en un ritual colectivo.

Y en el centro de todo eso, siempre, estaba Curry. Desbordante, magnético, imposible de ignorar.

Hoy, décadas después, The Rocky Horror Picture Show sigue proyectándose a medianoche en cines de todo el mundo. No muchas obras consiguen eso.

Más allá de Frank-N-Furter

Sería un error reducir a Curry a un solo personaje, por icónico que sea.

Su filmografía es un ejercicio de versatilidad. Apareció en Annie, de John Huston. Se puso el uniforme soviético como el médico del submarino en La caza del Octubre Rojo, de John McTiernan. Hizo reír a toda una generación como el conserje del Plaza en Solo en casa 2 y como Long John Silver en La isla del tesoro de los Muppets.

Y luego está su papel en Congo, la adaptación de la novela de Michael Crichton, donde interpretó a Herkermer Homolka, un cazador de tesoros rumano que no existía en el libro original. Una creación casi de la nada, que Curry llenó con un acento imposible y una energía deliciosa. «¡La ciudad perdida de Zinj!», gritaba, y era difícil no sonreír.

Era ese tipo de actor: capaz de convertir cualquier papel, por pequeño que fuera, en algo memorable.

Una vida marcada por la resiliencia

En 2012, Curry sufrió un ictus que requirió cirugía cerebral. Las secuelas fueron serias: movilidad reducida, memoria afectada.

Pero no desapareció.

Siguió apareciendo en público. Siguió participando en proyecciones de sus películas. Y en el otoño de 2025 publicó sus memorias, tituladas Vagabond, como si quisiera dejar escrito, antes de irse, todo lo que no había podido decir en voz alta.


Hay algo profundamente humano en la historia de Tim Curry que va más allá del entretenimiento. The Rocky Horror Picture Show no era simplemente una película excéntrica; era una pregunta disfrazada de espectáculo. Una pregunta sobre quién eres cuando nadie te está mirando, y quién podrías ser si te atrevieras a mostrarte tal como eres.

Me pasó con Frank-N-Furter algo parecido a lo que me pasó la primera vez que vi Blade Runner: la sensación de estar ante una ficción que, en realidad, hablaba de la incomodidad de las categorías. Ese personaje borraba las fronteras del género, de la norma, de lo esperado, y lo hacía décadas antes de que la conversación sobre la identidad ocupara el lugar central que tiene hoy. La buena ciencia ficción y el buen personaje comparten esa virtud: nos obligan a mirar el presente desde un ángulo que aún no habíamos considerado.

Curry no respondió esa pregunta con palabras. La respondió con cada movimiento, cada mirada, cada nota que cantó vestido de lentejuelas en una mansión de película de terror de los años 70.

Se fue a los 80 años. Dejó atrás un legado que no se mide en premios ni en taquilla, sino en todas las personas que, en alguna sala a medianoche, sintieron por primera vez que había espacio en el mundo para ser exactamente quienes eran. No está mal, para un actor que solo quería hacer teatro.


Sobre Alex Reyna

Mi primer recuerdo de infancia es ver El Imperio Contraataca en VHS. Desde entonces, la ciencia ficción ha sido mi lenguaje. He montado Legos, he visto Interstellar más veces de las que debería, y siempre estoy buscando la próxima historia que me vuele la cabeza. Star Wars, Star Trek, Dune, Nolan… si tiene naves o viajes temporales, cuenta conmigo.

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