Moana live-action: Disney defiende la peluca de Dwayne Johnson pese a las críticas

El tráiler de Moana en acción real acumula 132 millones de visualizaciones en 24 horas, pero las críticas se centran en la peluca de Dwayne Johnson y la paleta de colores. Disney no planea cambios creativos.

✍🏻 Por Clara Domenech

marzo 29, 2026

• El tráiler de Moana live-action arrasa con 132 millones de visualizaciones en 24 horas, pero las críticas a la peluca de Dwayne Johnson y la paleta de colores desaturada acaparan la conversación.

• Disney confirma que no realizará cambios creativos importantes, ya que las críticas negativas representan menos del 5% de las menciones totales en redes sociales.

• Como fan de las adaptaciones, me fascina ver cómo Disney mantiene su visión creativa frente a la presión de internet, aunque espero que no ignoren feedback legítimo sobre los aspectos visuales.


Hay algo casi poético en cómo internet puede convertir cualquier estreno en un campo de batalla cultural. Un día estás esperando con ilusión el tráiler de una película que promete traer de vuelta la magia de una historia que te encantó, y al siguiente te encuentras con memes sobre la peluca de Dwayne Johnson inundando tu timeline.

Así ha sido la experiencia con el tráiler de Moana en acción real: simultáneamente un éxito rotundo de visualizaciones y el blanco de todas las bromas de internet. Cuando vi por primera vez a The Rock con esa melena voluminosa y rizada interpretando a Maui, mi cerebro tardó unos segundos en procesar lo que estaba viendo. No porque estuviera mal necesariamente, sino porque hay algo inherentemente extraño en ver a alguien tan icónicamente calvo luciendo más pelo que yo en mis mejores días.

Pero aquí viene lo interesante: Disney no tiene ninguna intención de cambiar nada. Y eso, en la era de los remakes y las correcciones de último minuto, dice mucho.

El tráiler ha conseguido números que harían sonrojar a muchas producciones: 132 millones de visualizaciones en sus primeras 24 horas. Para que os hagáis una idea, superó los tráilers de Moana 2, Mufasa, Barbie y Wonka. Sí, habéis leído bien: Barbie. Eso no es moco de pavo.

Pero claro, con gran visibilidad viene gran escrutinio, y las redes sociales no han sido precisamente amables.

Las críticas se han centrado principalmente en dos aspectos: la famosa peluca de Dwayne Johnson y el aspecto visual general de la película, que algunos han descrito como «deslavado» o «apagado». Hasta Weird Al Yankovic se sumó a las bromas sobre el look del actor.

Johnson ha defendido la decisión con argumentos que, la verdad, tienen bastante sentido. Según él, la peluca era crucial para mantener la integridad del personaje de la versión animada, donde Maui estaba muy orgulloso de su melena de semidiós. Y no fue una decisión tomada a la ligera: el actor pasaba dos horas y media diarias en la silla de maquillaje, incluyendo el tiempo para la peluca y un traje protésico de 18 kilos.

Los cineastas incluso consideraron usar efectos digitales, pero al final optaron por la peluca física como la mejor solución.

Aquí es donde mi lado más técnico se activa. Como alguien que ha visto cómo Marvel ha navegado entre CGI y efectos prácticos durante años, entiendo la decisión. Los efectos digitales pueden quedar geniales o pueden acabar pareciendo un videojuego de PS3, especialmente cuando hablamos de pelo.

Pensad en el CGI cuestionable de She-Hulk o en algunos momentos de las series de Disney+ que nos han hecho preguntarnos si el presupuesto se lo gastaron todo en el primer episodio. A veces lo físico, aunque parezca raro al principio, envejece mejor que el CGI apresurado.

El otro punto de controversia ha sido la paleta de colores. Varios usuarios han comentado que Polinesia se ve «descolorida y apagada» en el tráiler. La película se rodó en localizaciones reales en Oahu, Hawái, y en los estudios Trillith de Atlanta.

Y aquí está el detalle que muchos están pasando por alto: la película aún no está cerrada. El color y los efectos visuales siguen incompletos. Es como juzgar un cuadro cuando el artista solo ha dado la primera capa de pintura.

¿Significa esto que el aspecto final será radicalmente diferente? Probablemente no, pero sí que habrá ajustes y refinamientos que podrían cambiar la percepción general.

Lo más revelador de todo esto es que, según fuentes cercanas a la producción, el discurso negativo representa menos del 5% de las menciones totales en redes sociales. Sí, el 5%. El resto ha sido positivo o neutral, con el tráiler resonando especialmente bien entre padres y audiencias que buscan representación polinesia.

Un comentario en Instagram lo resumió perfectamente: «Estoy más emocionado por esto que mi hijo de cinco años».

Disney ha confirmado oficialmente que no hay planes para cambios creativos importantes. Y esto me parece fascinante porque contrasta directamente con casos como el de Sonic, que en 2019 sufrió un rediseño completo tras el backlash del tráiler, retrasando el estreno pero resultando finalmente en un éxito de taquilla.

O más recientemente, Jon M. Chu enfrentó críticas similares por la estética oscura de Wicked, pero defendió sus decisiones creativas y la película funcionó.


Al final del día, lo que estamos viendo es el choque entre la visión creativa de un estudio y la reacción instantánea de internet, ese juez implacable que sentencia antes de ver el producto final.

Como alguien que ha defendido decisiones arriesgadas del MCU (y también criticado cuando se han equivocado), entiendo ambos lados. Respeto que Disney mantenga su visión y no entre en pánico por el ruido de las redes. Pero también me preocupa que descarten feedback legítimo sobre aspectos visuales que podrían mejorarse.

La película se estrena en julio, y hasta entonces seguiremos viendo memes de la peluca de Dwayne Johnson. Pero si algo nos ha enseñado la historia del cine es que los tráilers no siempre cuentan la historia completa. A veces una decisión que parece extraña en un clip de dos minutos cobra sentido en el contexto de dos horas de película.

Mientras tanto, yo estaré aquí, esperando a ver si Disney acertó apostando por la melena de semidiós más comentada del año.


Crecí con los cómics de Marvel y me enamoré del MCU desde el primer “I am Iron Man”. Me encanta seguir teorías, analizar tramas y perderme en cada nuevo estreno, pero también sé cuándo algo no está a la altura. Disfruto del hype, pero escribo con criterio. Porque si no le exigimos al cine que mejore, ¿entonces para qué estamos aquí?

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