Cuando Poniente y Hogwarts se cruzan: poder, cobardía y un mismo actor

Un mismo actor une Poniente y Hogwarts para contarnos cómo el poder se tuerce, del idealismo Targaryen a la cobardía de Cornelius Fudge.

✍🏻 Por Alex Reyna

febrero 22, 2026

• Bertie Carvel, quien interpretó a Baelor Targaryen en A Knight of the Seven Kingdoms, ha sido fichado como Cornelius Fudge para la serie de Harry Potter de HBO que llegará en 2027.

• El salto de un Targaryen idealista aplastado por la violencia a un burócrata destruido por su propia cobardía dice mucho sobre cómo las grandes narrativas exploran el poder desde ángulos distintos.

• Que HBO fiche a Fudge tan pronto sugiere una planificación ambiciosa a largo plazo, lo cual es buena señal para una adaptación que necesita tiempo para respirar.


Hay algo fascinante en cómo las grandes franquicias de fantasía funcionan como ecosistemas interconectados. No hablo solo de sus universos narrativos, sino del talento que las sostiene: actores que saltan de un mundo a otro, llevando consigo la experiencia de haber habitado reinos imposibles.

Es como si existiera un flujo constante entre Poniente y Hogwarts que nos recuerda que, al final, todas estas historias comparten algo esencial. Hablan de poder, de lealtad, de las decisiones que tomamos cuando el mundo se desmorona.

La noticia de que Bertie Carvel pasará de los Targaryen a los pasillos del Ministerio de Magia no es solo un movimiento de casting. Es un recordatorio de que en este tipo de narrativas, la muerte de un personaje no tiene por qué ser el final del viaje de un actor.

El breve pero intenso paso de Baelor Targaryen

Baelor Targaryen llegó a A Knight of the Seven Kingdoms como una anomalía dentro de su propia estirpe. En una familia donde el fuego y la sangre suelen dictar las reglas del juego, él representaba algo distinto: la diplomacia, la justicia, la idea de que el poder puede ejercerse sin brutalidad.

Como heredero al Trono de Hierro y hermano mayor de Maekar, Baelor era el tío de Egg. Es un personaje que, en otro tipo de narrativa, habría sido el héroe destinado a cambiar las cosas.

Pero esto es Poniente. Y en Poniente, las buenas intenciones no blindan contra la violencia.

En el episodio 5, su propio hermano Maekar le aplasta el cráneo con una maza. No hay traición calculada, no hay giro dramático inesperado. Es simplemente lo que estaba escrito en The Hedge Knight, la novela corta de George R.R. Martin que sirve como base para la serie.

Carvel tuvo apenas un puñado de episodios para construir al personaje, pero logró algo notable: hacer que su ausencia se sintiera. Eso es lo que distingue a un buen actor en este tipo de producciones. No se trata de cuánto tiempo estás en pantalla, sino de qué dejas cuando te vas.

Cornelius Fudge: un papel con más recorrido

La noticia de que Carvel interpretará a Cornelius Fudge en la adaptación de Harry Potter que HBO estrenará en 2027 es, en muchos sentidos, una segunda oportunidad. Pero no para el actor, que claramente no la necesita, sino para nosotros como espectadores.

Fudge es un personaje que merece una exploración más profunda de la que recibió en las películas.

Robert Hardy hizo un trabajo sólido en los films, pero el formato cinematográfico siempre obliga a comprimir. Fudge aparece como una figura casi cómica al principio, un político torpe pero bien intencionado. Luego se transforma en algo más oscuro: el burócrata que prefiere la mentira cómoda a la verdad incómoda.

En los libros, Fudge no aparece hasta Harry Potter y la Cámara Secreta. Que HBO lo haya fichado tan pronto sugiere dos posibilidades: o están adelantando su aparición, o están planificando con la vista puesta en múltiples temporadas.

Ambas opciones son interesantes. La primera hablaría de una voluntad de expandir el universo. La segunda, de una confianza en el proyecto a largo plazo.

Lo que Fudge nos dice sobre el poder

Hay algo en Cornelius Fudge que siempre me ha parecido más aterrador que Voldemort. El Señor Oscuro es el mal evidente, la amenaza que todos pueden ver. Fudge es otra cosa: es el mal de la negación, de la cobardía institucional, de anteponer la carrera política a la verdad.

Cuando Harry advierte sobre el regreso de Voldemort, Fudge no solo no le cree. Activamente trabaja para desacreditarlo. Destituye a Dumbledore como director de Hogwarts. Permite que Dolores Umbridge torture estudiantes.

Todo porque admitir la verdad significaría admitir que falló, que el mundo es más peligroso de lo que prometió.

Como alguien que ha visto cómo la ciencia ficción explora estos temas una y otra vez, reconozco el patrón. Fudge es el burócrata de 1984, el funcionario que reescribe la realidad. Es el sistema que en V de Vendetta prefiere el orden a la verdad. La fantasía y la ciencia ficción abordan el poder desde ángulos distintos, pero llegan al mismo sitio: las instituciones que niegan lo evidente son más peligrosas que los villanos declarados.

Es el tipo de villano que no necesita varita mágica para hacer daño. Solo necesita una oficina y la capacidad de convencerse a sí mismo de que está haciendo lo correcto.

Fudge no es solo un personaje de fantasía. Es un espejo de nuestro tiempo, donde hemos visto negacionismo institucional ante crisis climáticas, sanitarias, sociales. Donde figuras de autoridad prefieren la narrativa tranquilizadora a los hechos perturbadores. Rowling escribió a Fudge hace décadas, pero su relevancia solo ha crecido.

El casting como declaración de intenciones

Que HBO haya elegido a Bertie Carvel para este papel dice mucho sobre el tipo de serie que quieren hacer. Carvel no es un actor de una sola nota. Tiene rango, matices, la capacidad de mostrar la complejidad moral sin subrayarla.

Su Baelor Targaryen era noble pero no ingenuo. Su Fudge, imagino, será cobarde pero no unidimensional.

La serie de Harry Potter llega en un momento interesante. Las películas originales son queridas pero también criticadas por lo que dejaron fuera. Los fans han tenido décadas para imaginar cómo debería ser una adaptación más completa.

HBO tiene la oportunidad de hacer algo especial, pero también la presión de no decepcionar.

Fichar a actores como Carvel es una buena señal. Sugiere que entienden que el mundo mágico de Rowling no funciona solo por sus hechizos y criaturas, sino por sus personajes profundamente humanos, con todas sus virtudes y miserias.


Al final, hay algo revelador en que Carvel pase de interpretar a un Targaryen idealista aplastado por la realidad brutal de su mundo, a un burócrata mágico aplastado por su propia incapacidad de enfrentar la verdad.

Son dos caras de la misma moneda: personajes que, de formas muy distintas, nos muestran cómo el poder corrompe, cómo las buenas intenciones no bastan, cómo a veces el verdadero enemigo no es el que blande la espada o la varita, sino el que se niega a ver lo que tiene delante.

Será interesante ver qué hace Carvel con Fudge cuando la serie llegue en 2027. Mientras tanto, su breve paso por A Knight of the Seven Kingdoms queda como recordatorio de que en las grandes historias, no importa cuánto tiempo estés en pantalla.

Lo que importa es qué dejas cuando te vas.


Sobre Alex Reyna

Mi primer recuerdo de infancia es ver El Imperio Contraataca en VHS. Desde entonces, la ciencia ficción ha sido mi lenguaje. He montado Legos, he visto Interstellar más veces de las que debería, y siempre estoy buscando la próxima historia que me vuele la cabeza. Star Wars, Star Trek, Dune, Nolan… si tiene naves o viajes temporales, cuenta conmigo.

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