Domingo Corral se une a HBO Max con una serie sobre El Nani

HBO Max ficha a Domingo Corral y prepara serie sobre El Nani con Alberto Rodríguez

✍🏻 Por Alex Reyna

marzo 26, 2026

• HBO Max apuesta por Domingo Corral, el productor que demostró en Movistar Plus+ que la sofisticación narrativa puede convivir con el éxito de audiencia, comenzando con una serie sobre El Nani dirigida por Alberto Rodríguez.

• Este movimiento representa una resistencia necesaria contra la homogeneización del streaming, defendiendo que las historias más específicas son las que verdaderamente resuenan, algo que la mejor ciencia ficción siempre ha entendido.

• La gran incógnita es si este modelo de televisión de autor sobrevivirá bajo Paramount, o si acabará siendo otra promesa sacrificada en el altar de la rentabilidad corporativa.


Hay anuncios que trascienden lo corporativo y se convierten en declaraciones de intenciones. El acuerdo entre HBO Max y Domingo Corral es uno de ellos. No hablamos solo de un productor cambiando de plataforma, sino de una apuesta por un modelo de creación que, en tiempos de algoritmos y contenido diseñado para el consumo masivo, parece cada vez más amenazado.

Lo que está en juego no es únicamente el futuro de la ficción española. Es la pregunta de si todavía existe espacio, en este ecosistema voraz y uniformador, para historias que no buscan gustar a todos, sino resonar profundamente con alguien. Para narrativas que abrazan su especificidad como fortaleza.

El legado de Corral: sofisticación que conecta

Domingo Corral dejó Movistar Plus+ en mayo de 2025. Casi un año después, Sarah Aubrey, responsable de contenido original de HBO Max, anunciaba este acuerdo en Series Mania 2026. Durante su etapa al frente de la ficción española, Corral construyó algo poco común: un catálogo que competía en prestigio con Francia e Italia, que ganaba premios en Cannes, y que conseguía dos nominaciones al Oscar con «Sirāt».

Pero lo revelador no son los galardones. Es que series como «La anatomía de un instante» —donde cada episodio adopta un género diferente— lograron récords de audiencia. Ahí está la paradoja que Corral resolvió: la sofisticación narrativa no está reñida con el éxito popular. Puede ser su motor.

Bajo su dirección, Movistar Plus+ se convirtió en espacio para descubrir talento, escenarios y relatos que no imitaban formatos anglosajones. Mantenía presupuestos competitivos, sí, pero sobre todo mantenía una visión: las historias más potentes son aquellas que no temen ser lo que son.

El Nani: cuando las instituciones se miran al espejo

El primer proyecto de esta alianza aborda el caso de El Nani, un joven delincuente que desapareció bajo custodia policial en 1983. Alberto Rodríguez y Rafael Cobos —que compiten esta misma semana en Series Mania con «La anatomía de un instante»— escribirán y dirigirán.

El caso fue un punto de inflexión para la joven democracia española. Un momento en que las instituciones tuvieron que enfrentarse a sus propias sombras. Es material que, en manos equivocadas, se convertiría en thriller convencional. Pero conociendo el trabajo de Rodríguez y el enfoque de Corral, probablemente estemos ante algo más complejo: una reflexión sobre poder, justicia y los pactos silenciosos sobre los que se construyen las sociedades.

Me recuerda a cómo «Chernobyl» no trataba realmente sobre un reactor nuclear, sino sobre la mentira institucional. O cómo «The Wire» usaba Baltimore para hablar de sistemas que devoran personas. Las mejores series no cuentan solo lo que pasó, sino lo que significa. Es algo que la ciencia ficción distópica ha explorado durante décadas: cómo las estructuras de poder se perpetúan, cómo la verdad se convierte en mercancía negociable.

Especificidad frente a globalización

Sarah Aubrey fue clara: «Creo firmemente en hacer una serie para su audiencia y hacerla específica. Y si lo es, entonces resonará y tendrá éxito sin importar dónde la veas». Es una filosofía que choca con la tendencia dominante en el streaming, donde el contenido se diseña para ser consumido en cualquier lugar, por cualquiera, sin aristas que incomoden.

Suena bien. Suena, incluso, a lo que debería ser la norma. Pero vivimos tiempos donde defender la autoría y la especificidad cultural se ha vuelto casi revolucionario. HBO Max ha aumentado sus presupuestos bajo el liderazgo de Aubrey, apostando por «las mejores historias de los mejores creadores».

La pregunta es si esta visión sobrevivirá a los movimientos tectónicos de la industria. Paramount ha adquirido Warner Bros. Discovery, y con cada fusión, cada reestructuración, el riesgo es que los modelos se estandaricen, que las apuestas arriesgadas se vuelvan demasiado arriesgadas. Es el tipo de uniformidad cultural contra la que nos advertían las distopías clásicas.

¿Cuánto durará este modelo?

Este acuerdo abre dos interrogantes. El primero es si otros grandes creadores españoles —Rodrigo Sorogoyen, Alauda Ruíz de Azúa, Oliver Laxe— se sumarán bajo el paraguas de Corral y HBO Max. Sería la consolidación de una escuela, de una forma de entender la ficción televisiva como territorio de exploración artística.

El segundo interrogante es más inquietante: ¿cuánto durará? La historia del streaming está llena de promesas incumplidas, de apuestas iniciales por la calidad sacrificadas en el altar de la rentabilidad inmediata. ¿Mantendrá HBO Max su compromiso con la televisión que empodera a los autores, o acabará cediendo a la presión de producir contenido más «seguro»?


Hay algo esperanzador en este anuncio, y algo igualmente frágil. Esperanzador porque demuestra que todavía existen ejecutivos dispuestos a apostar por la visión de un creador, por historias que no buscan complacer algoritmos sino conectar con personas.

Frágil porque sabemos lo rápido que pueden cambiar las prioridades en esta industria, lo fácil que es que un cambio de dirección corporativa borre años de construcción cultural.

El acuerdo entre HBO Max y Domingo Corral es, en el fondo, una apuesta por creer que la especificidad es universal, que las historias más locales pueden ser las más resonantes, que el público no necesita simplificaciones sino complejidad. Es una idea hermosa. Ojalá sea también duradera.

Porque si algo nos ha enseñado la mejor ciencia ficción —y la mejor ficción, sin más— es que el futuro no está escrito. Se construye, decisión a decisión, proyecto a proyecto, historia a historia.


Sobre Alex Reyna

Mi primer recuerdo de infancia es ver El Imperio Contraataca en VHS. Desde entonces, la ciencia ficción ha sido mi lenguaje. He montado Legos, he visto Interstellar más veces de las que debería, y siempre estoy buscando la próxima historia que me vuele la cabeza. Star Wars, Star Trek, Dune, Nolan… si tiene naves o viajes temporales, cuenta conmigo.

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