Dragon Ball DESTRUYÓ a estos 10 personajes (y duele admitirlo)

Dragon Ball creció en poder y dejó atrás a iconos: Yamcha, Krilin, Roshi, Tenshinhan, Oolong, Popo, Karin… víctimas del power creep y la nostalgia.

✍🏻 Por Aiko Tanaka

enero 21, 2026

• Dragon Ball Z ha ido dejando en el olvido a personajes que fueron esenciales en sus primeros arcos, convirtiéndolos en meros cameos mientras la serie escalaba en poder descontroladamente.

• Desde Oolong hasta Krilin, guerreros y aliados que brillaron con luz propia ahora apenas tienen peso en la narrativa de la franquicia.

• Me rompe un poco el corazón ver cómo personajes tan carismáticos han quedado reducidos a decorado, aunque entiendo que es el precio inevitable del power creep en un shōnen tan longevo.


¿Os acordáis de cuando Yamcha era ese bandido del desierto que parecía que iba a comerse el mundo? ¿O de cuando el Maestro Roshi era literalmente el tío más fuerte del planeta? Pues sí, yo también me acuerdo. Y duele.

Dragon Ball tiene esa cosa agridulce que comparten muchos shōnen de larga duración: conforme la historia crece y los enemigos se vuelven absurdamente poderosos, los personajes que alguna vez fueron pilares fundamentales van quedando relegados al olvido. Es como reencontrarte con amigos de la infancia años después y darte cuenta de que ya no tenéis nada en común, solo nostalgia compartida.

Y mira, lo entiendo perfectamente desde un punto de vista narrativo. Cuando pasas de luchar contra un conejo mágico a enfrentarte a dioses de la destrucción, es complicado mantener relevante a un cerdo transformista o a un gato sabio que vive en una torre. Pero eso no hace que duela menos ver a estos personajes convertidos en mero relleno de fondo.

Hoy vamos a repasar diez iconos de Dragon Ball Z que, por mucho cariño que les tengamos, ya no pintan nada en la serie. Y sí, prepararos porque algunos nombres os van a doler tanto como a mí.

Oolong: El cerdo que perdió su gracia

Oolong fue uno de los primeros nakama de Goku allá en el Dragon Ball original, cuando la serie todavía tenía ese aire de aventura desenfadada que tanto echo de menos. Este cerdito transformista aportaba el alivio cómico necesario en una época donde los combates no duraban veinte episodios.

El problema es que su gracia tenía fecha de caducidad.

A medida que Dragon Ball Z fue escalando en intensidad, Oolong simplemente no tenía sitio. Su habilidad de transformación, que en su momento fue útil, quedó completamente eclipsada por personajes que podían volar, teletransportarse o destruir planetas con un dedo. Ahora solo aparece de fondo en escenas grupales, como ese amigo al que invitas por compromiso pero que sabes que no va a aportar nada a la conversación.

La Adivina Baba: Potencial narrativo desperdiciado

La hermana del Maestro Roshi tiene uno de los poderes más interesantes de toda la franquicia: puede traer temporalmente a los muertos de vuelta al mundo de los vivos. ¿Os imagináis las posibilidades narrativas de esto?

Pues Dragon Ball tampoco, aparentemente.

A pesar de tener un papel importante en la saga de Buu, la Adivina Baba nunca llegó a ser más que un personaje secundario que aparece cuando la trama lo necesita y desaparece inmediatamente después. Es frustrante porque su habilidad de clarividencia y su conexión con el más allá podrían haber dado para muchísimo más.

Pero bueno, supongo que cuando tienes las Dragon Balls, ¿quién necesita una médium?

Yajirobe: El cobarde con un momento de gloria

Este espadachín glotón y cobarde tuvo su momento de brillantez absoluta. Cortar la cola de Vegeta en forma de Ozaru fue CRUCIAL para salvar el planeta. Pero después de eso, Yajirobe se convirtió en el chiste recurrente del tipo que huye de todas las batallas mientras se atiborra de comida.

Su personaje funcionaba en pequeñas dosis, pero Dragon Ball exprimió el gag hasta dejarlo seco.

Al final, su cobardía dejó de ser graciosa y se volvió predecible. Ahora es básicamente un repartidor de Semillas del Ermitaño que aparece, suelta las semillas y se larga. Triste pero cierto.

Mr. Popo: De guardián todopoderoso a mayordomo

Aquí tenemos uno de los casos más dramáticos de pérdida de relevancia. Mr. Popo fue presentado como uno de los seres más poderosos que Goku había conocido hasta ese momento. Entrenó a los Guerreros Z y era el guardián del Templo de Kami.

Tenía mística, tenía poder, tenía presencia.

¿Y ahora? Básicamente riega las plantas del templo y dice «sí, señor» a Dende. Es como si hubieran olvidado completamente lo importante que era este personaje. Su papel se redujo tanto que apenas tiene líneas de diálogo en las sagas más recientes.

Una pena absoluta para un personaje con tanto potencial.

Karin: El maestro convertido en dispensador automático

El Maestro Karin vivía en su torre mística y era una leyenda del entrenamiento marcial. Goku tuvo que esforzarse muchísimo para conseguir el Agua Sagrada, y ese arco de entrenamiento fue memorable. Las Semillas del Ermitaño que proporciona han salvado el pellejo a los protagonistas innumerables veces.

Pero seamos sinceros: ahora Karin solo existe para darles semillas mágicas a los personajes.

Ya no entrena a nadie, ya no ofrece sabiduría, ya no supone un desafío. Es literalmente un NPC de videojuego que te da objetos curativos. Su presencia se ha vuelto puramente ceremonial, y eso duele viniendo de un personaje tan carismático.

El Kaio del Norte: Superado por sus propios alumnos

King Kai fue FUNDAMENTAL en el desarrollo de Goku. Le enseñó el Kaiō-ken y la Genkidama, dos técnicas que definieron batallas épicas. Su personalidad excéntrica y sus chistes malos le daban un encanto único.

Era el mentor raro pero efectivo que todos necesitamos.

El problema vino cuando aparecieron los Kaio-shin y otros dioses más poderosos. De repente, King Kai pasó de ser un maestro respetado a ser el típico personaje que grita advertencias desde la distancia que nadie escucha.

En Dragon Ball Super apenas tiene peso narrativo, y cuando aparece es básicamente para hacer de comentarista. Una caída en desgracia bastante triste para alguien que fue tan importante.

Yamcha: El meme viviente

Ay, Yamcha. Pobre Yamcha.

Este personaje pasó de ser un bandido del desierto temible y el interés romántico de Bulma a convertirse en el hazmerreír de toda la comunidad de Dragon Ball. Su muerte a manos de un Saibaman en la saga Saiyan se convirtió en uno de los memes más famosos del anime, y desde entonces nunca se recuperó.

Lo más triste es que Yamcha era genuinamente fuerte en Dragon Ball clásico. Pero la escalada de poder fue tan brutal que quedó completamente obsoleto.

Ahora solo aparece para recordarnos que existe, jugar al béisbol o para que nos riamos de lo débil que es comparado con los demás. Es cruel, pero es la realidad de un personaje que la narrativa dejó atrás sin miramientos.

Tenshinhan: El guerrero disciplinado olvidado

Ten Shin Han merece muchísimo más respeto del que recibe. Fue uno de los primeros personajes en dominar el vuelo, fue rival de Goku en el Torneo de Artes Marciales, y su Kikoho contra Cell Semi-Perfecto fue un momento absolutamente épico que demostró que la determinación puede compensar la diferencia de poder.

Pero después de la saga de Cell, Ten simplemente desapareció del mapa.

Sigue entrenando, sigue siendo disciplinado, pero narrativamente no importa. Es como si los guionistas no supieran qué hacer con él. Aparece ocasionalmente para lanzar un ataque que no sirve de nada y luego vuelve a su montaña.

Me recuerda a cómo Naruto trató a personajes como Rock Lee en Shippuden: están ahí, pero no están realmente.

El Maestro Roshi: La leyenda jubilada

El Tortuga Genial, el inventor del Kamehameha, el maestro de Goku y Krilin. Roshi fue EL maestro durante mucho tiempo. Su sabiduría marcial (y su perversión, seamos honestos) definieron los primeros arcos de Dragon Ball.

Ver a Goku aprender de él fue mágico.

Pero llegó un punto en que Roshi simplemente no tenía nada más que enseñar. Sus alumnos lo superaron hace décadas en términos de poder. Aunque Dragon Ball Super intentó darle algo de protagonismo en el Torneo de Poder (y Toei Animation hizo un trabajo decente animando sus escenas), la realidad es que su época dorada quedó muy atrás.

Ahora es más una figura nostálgica que un personaje activo, y aunque lo queremos, su relevancia narrativa es mínima.

Krilin: El mejor amigo relegado

Este me duele especialmente porque Krilin es, objetivamente, uno de los mejores personajes de Dragon Ball. Es el mejor amigo de Goku, un estratega brillante, leal hasta la médula, y el humano más fuerte de la Tierra (técnicamente).

Su muerte a manos de Freezer desencadenó la primera transformación en Super Saiyan, uno de los momentos más icónicos del anime.

Pero conforme los enemigos se volvieron más poderosos, Krilin quedó completamente superado. Ya no puede competir en las grandes ligas, y la serie lo sabe. Se retiró, formó una familia con C-18, y ahora aparece principalmente para escenas domésticas o como apoyo moral.

Sigue siendo querido por los fans, pero su época de guerrero activo terminó hace mucho. Y aunque tiene sentido desde un punto de vista realista (el tío tiene una familia que cuidar), no deja de ser melancólico ver cómo uno de los pilares originales se convirtió en espectador.


Mirad, entiendo perfectamente por qué estos personajes perdieron relevancia. Dragon Ball es una serie sobre superación constante, sobre romper límites una y otra vez. Cuando tus protagonistas pueden destruir universos, es complicado mantener interesante a un cerdo transformista o a un espadachín cobarde.

El power creep es inherente al ADN de la franquicia, y eso inevitablemente deja víctimas por el camino.

Pero eso no significa que no podamos echar de menos cuando estos personajes importaban de verdad. Cuando Yamcha era cool, cuando Roshi era el más fuerte, cuando Ten Shin Han era una amenaza real. Recuerdo ver esos episodios de pequeña y pensar que todos ellos tendrían su momento de gloria.

Esos momentos siguen siendo valiosos, y estos personajes merecen ser recordados por lo que aportaron, no solo por lo irrelevantes que se volvieron.

Al final, forman parte de la historia de Dragon Ball tanto como Goku o Vegeta, aunque ahora solo sean sombras de lo que fueron. Y oye, al menos Dragon Ball Super intentó recuperar a algunos de ellos en el Torneo de Poder, aunque fuera brevemente. Quizás haya esperanza de que futuras entregas les den algo más de protagonismo.

Mientras tanto, nos quedan los memes de Yamcha. Algo es algo, ¿no?


Nunca sé si el próximo anime me romperá el corazón o me hará reír como una loca. Aunque no lo parezca, soy española y crecí devorando mangas y soñando con Japón mientras preparaba ramen en casa. Maratones de Miyazaki y juegos de mesa con amigos son mi combustible diario.

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