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Alan Ritchson estuvo a punto de ser Thor antes de que el papel acabara en manos de Chris Hemsworth, y ese «no» fue precisamente lo que lo forjó como actor.
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El protagonista de Jack Reacher ha confirmado conversaciones serias con James Gunn para entrar en el Universo DC, pero con una condición: que el proyecto esté a la altura de sus propios estándares.
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Aunque los fans lo imaginan como Batman en The Brave and the Bold, Ritchson deja caer que el personaje que ronda su cabeza podría ser otro muy distinto.
• Mi opinión: Que alguien llegue al DCU exigiendo calidad creativa y no solo cobrando el cheque es justo lo que Warner debería haber respetado cuando enterró la visión de Snyder sin despeinarse.
Hay actores que llevan el personaje tatuado en la cara desde el primer fotograma. Alan Ritchson es uno de esos. Cuando le ves siendo Jack Reacher, con ese físico esculpido a martillazos y una mirada capaz de partir una roca en dos, cuesta creer que este tío haya tardado tanto en llegar al primer plano. Pero como todo lo que merece la pena de verdad, el camino no fue recto.
Lo que pocos saben es que Ritchson estuvo a un suspiro de entrar en Marvel. A un suspiro. Y la historia de por qué no lo hizo es, paradójicamente, la razón por la que hoy es quien es. Ahora, con el DCU en plena reconstrucción bajo la batuta de James Gunn, parece que su destino podría cruzarse con el mundo del cómic de una forma que merece toda nuestra atención.
Estuvo a punto de ser Thor
Antes de que Chris Hemsworth se convirtiera en el dios del trueno para toda una generación, Ritchson hizo el casting. Lo hizo. Y no le dieron el papel.
En otro tipo de persona, eso habría sido el principio del fin. Pero el director de casting no se limitó a decirle que no: le explicó por qué. Tenía la presencia física, sí, pero le faltaba oficio. Le faltaba el craft.
Y aquí Ritchson hace algo que casi ningún actor de su perfil hace: escuchar. Se alejó de la industria. Estudió. Reconstruyó su interpretación desde los cimientos. Y años después lo reconoce sin complejos:
«Me alejé del negocio para aprender lo que significa el oficio, y vaya si soy mejor actor por ello. Estoy agradecido por aquel día tan duro.»
Eso es hambre real. No postureo. Y en un Hollywood donde se reparten papeles protagonistas por número de seguidores en Instagram, esa clase de honestidad debería enmarcarse.
Su historia con DC no empieza ahora
Porque antes de ser Reacher, Ritchson ya había pisado el universo del cómic en pantalla. Interpretó a Aquaman en Smallville y a Hawk en Titans. Roles secundarios, sin el peso que merece alguien con su presencia, pero ahí estaban.

DC lo conoce de antes. Y él los conoce a ellos. Lo cual convierte las conversaciones actuales con Gunn en algo distinto. No es un recién llegado con ojos de plato. Es alguien que sabe perfectamente dónde se está metiendo, y que ha visto cómo esta casa trata a la gente que la quiere de verdad. Yo, que todavía no he digerido que enterraran el Snyderverso en pleno vuelo, entiendo perfectamente esa cautela.
Gunn, condiciones y el nombre que todos quieren escuchar
Ritchson ha confirmado que él y Gunn llevan tiempo hablando en serio sobre su posible entrada en DC. Cuando le preguntaron directamente por Batman, fue deliberadamente críptico. Ni sí ni no. Un «hay más de lo que la gente cree» que sabe a misterio bien cocinado.
Pero lo que más me interesa no es si va a ser Batman. Lo que más me interesa es lo que dijo sobre sus condiciones:
«Soy muy selectivo con los proyectos. Cualquier cosa que haga con DC tendrá que cumplir mis estándares. Espero que trabajemos en algo de lo que me sienta orgulloso.»
Esto, en el Hollywood actual, suena casi revolucionario. Quiere implicación creativa. Quiere creer en lo que hace. Y ojalá exija más de lo que Warner fue capaz de darle a Snyder cuando tenía entre manos la mitología más ambiciosa del cine de superhéroes moderno. Porque una cosa es la épica de verdad —la del contraste, el grano y la cámara lenta como recurso poético en Man of Steel— y otra la épica de cartón que vende cualquier estudio con prisas.
¿Batman o algo más interesante?
Las apuestas apuntan a Batman en The Brave and the Bold. Ritchson tiene el físico, tiene la intensidad, tiene la presencia. Pero él mismo ha insinuado que el personaje que tiene en mente podría no ser el que todos esperan.
Me permito especular: alguien con su combinación de físico descomunal, carisma oscuro y capacidad para encarnar a personajes moralmente turbios… suena más a Deathstroke que a Bruce Wayne. Un mercenario así, bien escrito y con esa mole delante de la cámara, podría ser demoledor. Imaginad ese porte en un plano ralentizado, con la fotografía adecuada. Ahí es donde yo firmaría sin leer el guion.
Sea quien sea, lo que está claro es que Ritchson no piensa entrar en el DCU de cualquier manera. Y eso, en este momento tan concreto de la historia de DC en pantalla, me genera más esperanza —y más recelo a partes iguales— de lo que esperaba.
La historia de Alan Ritchson es la de alguien que tardó en llegar pero llegó bien. De alguien que convirtió un rechazo en lección, y una lección en una carrera entera. Esa misma filosofía aplicada al DCU dice mucho de lo que podría aportar si estas conversaciones con Gunn llegan a buen puerto.
Porque el Universo DC necesita actores que lleguen con fuego propio, no con el que les prestan. Necesita gente que exija que el proyecto esté a la altura, no que agache la cabeza y firme lo que le pongan delante con tal de salir en una franquicia. Si Ritchson entra con esa exigencia real, quizás estemos ante alguien capaz de dejar huella. El tiempo dirá qué personaje, qué película y qué historia. Pero que las ganas están ahí, eso ya no hay quien lo discuta. Ahora solo falta que Warner, por una vez, no lo estropee.

