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Marvel regresó al Hall H del Comic-Con 2026 con su panel más ambicioso en años: Ryan Gosling como Ghost Rider, el retorno de Avengers: Endgame a las salas y Robert Downey Jr. junto a Chris Evans confirmados en Avengers: Doomsday, mientras The Mummy 4 anunciaba en paralelo su propia resurrección con Brendan Fraser y Rachel Weisz.
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El hilo que cose toda la semana es la resurrección: el cine de género rescata a sus grandes iconos con la esperanza de que la forma familiar todavía guarde algo nuevo que decir.
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Mi apuesta personal está en el dato más discreto de todos: Black Panther III se rodará en celuloide, una decisión que revela una conciencia artística poco habitual en el blockbuster.
Hay semanas en las que el cine de entretenimiento deja de ser industria y se convierte en algo parecido a un estado de ánimo colectivo. El Hall H del San Diego Comic-Con es uno de los pocos lugares del planeta donde eso ocurre de forma concentrada y casi ritual: miles de personas reunidas para ver cómo se anuncia el futuro del espectáculo en tiempo real.
Esta no fue una semana cualquiera. Marvel volvió a ese escenario tras dos años de ausencia con una energía que no se sentía desde el Infinity Saga. Y en otro rincón de la industria, La Momia anunciaba su regreso. Dos noticias que, juntas, dicen algo interesante sobre el momento que atraviesa el cine popular.
Marvel vuelve al Hall H: el espectáculo como lenguaje
Kevin Feige subió al escenario con el público ya luciendo máscaras del Doctor Muerte y capas verdes repartidas a la entrada. Antes de pronunciar una palabra relevante, el ritual ya había empezado.
El MCU lleva años perfeccionando el arte de convertir sus presentaciones en acontecimientos por sí mismas. No es marketing al uso: es comunidad.
El primer gran anuncio fue el regreso de Avengers: Endgame a las salas en septiembre de 2026. El tráiler mezclaba momentos icónicos con imágenes del público en los estrenos de 2019. Casi un documental emocional sobre lo que aquella película significó.
No es solo nostalgia. Es una señal de que lo que viene —Avengers: Doomsday— quiere conectar directamente con lo que sentimos entonces.
El peso de los regresos
Los hermanos Russo presentaron el reparto de Doomsday nombre a nombre. Dieciséis actores: Paul Rudd, Anthony Mackie, Simu Liu, Pedro Pascal, Hayley Atwell —cuya presencia confirma el retorno de Peggy Carter—, Tenoch Huerta Mejía…
Y entonces: Robert Downey Jr. y Chris Evans.
En 2019, Tony Stark murió para que el MCU pudiera cerrarse de forma honesta. Traerlos de vuelta no es una decisión menor. Podría leerse como una concesión a los seguidores, o como algo más complejo: una exploración de cómo los universos de ficción procesan el duelo colectivo.

Y ahí es donde me quedo pensando. Me pasó con Arrival, esa idea de que el tiempo no es una línea sino un círculo donde nada termina del todo. Endgame fue una despedida. Doomsday podría ser la prueba de que, en los universos compartidos, la muerte nunca es definitiva. Para redondear la noche, Ryan Reynolds apareció desde las gradas en traje de Deadpool para insinuar que también podría sumarse.
Ghost Rider y el riesgo que el MCU necesitaba
Este fue el anuncio que más me hizo pausar mentalmente.
Ryan Gosling como Ghost Rider, dirigido por Shawn Levy con guion de Jonathan Tropper. Estreno en 2028. Feige reveló que ambos ya colaboran en Star Wars: Starfighter, y que Gosling llevaba años expresando su interés en el personaje.
Ghost Rider arrastra una mitología oscura —casi de western sobrenatural— que nunca ha encontrado su mejor versión en pantalla. Gosling, que en Blade Runner 2049 demostró que sabe habitar el silencio y la extrañeza mejor que casi nadie, tiene exactamente esa textura interna que el papel reclama.
No es una elección segura. Es una apuesta con criterio.
Black Panther III y la decisión más discreta
Ryan Coogler también subió al escenario para confirmar Black Panther III, con estreno el 15 de diciembre de 2028. David Jonsson dará vida a un T’Challa II ya mayor.
Lo más llamativo: la película se rodará en celuloide.
En una época en la que los blockbusters se levantan sobre pantallas de volumen y entornos generados digitalmente, esa elección es casi una declaración de intenciones. Hay una conciencia artística que merece reconocimiento.
La Momia también resucita
Mientras Marvel dominaba el fin de semana, otra noticia más silenciosa tomaba forma.
The Mummy 4 ya es una realidad. Brendan Fraser y Rachel Weisz vuelven como Rick y Evelyn O’Connell, y John Hannah regresa a la franquicia. Michael Johnston —la revelación del terror independiente de 2026 gracias a Obsession— negocia su incorporación.
La dirección recae en Matt Bettinelli-Olpin y Tyler Gillett, responsables de Ready or Not, expertos en mezclar tensión, humor y horror con inteligencia. Un encaje natural para una saga que siempre vivió en esa intersección.
El regreso de Weisz es especialmente significativo: no apareció en la tercera entrega de 2008, así que su vuelta cierra una herida que muchos arrastraban desde hace diecisiete años. Guion de David Coggeshall. Estreno: 15 de octubre de 2027.
Hay algo que conecta todos estos anuncios más allá del género o el presupuesto: son resurrecciones. Tony Stark vuelve. Evelyn O’Connell vuelve. Los universos que creíamos cerrados se reabren. Y el público, en lugar de resistirse, responde con aplausos ensordecedores.
Quizás eso es lo más revelador. El cine de entretenimiento nos está diciendo que, cuando las ideas se agotan, el camino es regresar a lo que una vez funcionó. La pregunta honesta no es si estos proyectos serán buenos o malos. Es si tendrán algo nuevo que decir dentro de la forma familiar. Y eso solo lo confirmarán las pantallas de 2027 y 2028.

