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Avengers: Secret Wars será una única película y no dos partes separadas, según ha confirmado Kevin Feige en una entrevista reciente.
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Adam Driver lleva años siendo el fichaje soñado del MCU sin que la cosa cuaje: muchas reuniones, siempre cordiales, siempre en vano.
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El reboot de Blade con Mahershala Ali sigue sin arrancar más de cinco años después de su anuncio, algo que Feige reconoce en público con visible incomodidad.
Hay momentos en la historia del MCU en los que necesitas parar, respirar y recordar dónde estamos plantados. Con Avengers: Doomsday acercándose en el horizonte y Secret Wars esperando detrás, el universo Marvel está a punto de atravesar uno de sus mayores puntos de inflexión desde que Tony Stark dijo «I am Iron Man» en 2008. Y en medio de todo ese ruido, Kevin Feige se ha sentado a hablar sin demasiados filtros de lo que pasa entre bambalinas.
¿Adam Driver en el MCU de una vez por todas? ¿Qué hay realmente del eternamente maldito reboot de Blade? ¿Dos películas de Secret Wars o una sola? Feige ha respondido a todo esto durante la gira de prensa de Spider-Man: Brand New Day, y algunas de sus respuestas son sorprendentes, otras frustrantes, y alguna que otra da esperanza de verdad. Si llevas años siguiendo el MCU con la misma mezcla de amor y exigencia que yo, esto te interesa.
El eterno «no» de Adam Driver
Si hay un actor que se ha convertido en el unicornio del MCU, ese es Adam Driver. Feige lo confirmó sin rodeos: han tenido «muchas, muchas, muchas» conversaciones con él, pero siempre acaban igual.
«Ya es una tradición hacer un Zoom con él y que luego no pase nada», explicó con una mezcla de humor y resignación que cualquier fan entiende perfectamente.
Driver llegó a sonar como favorito para Reed Richards en Los Cuatro Fantásticos, aunque ese papel acabó yendo en otra dirección. A estas alturas, fichar a Driver parece uno de esos sueños que Marvel guarda en el cajón y va aplazando indefinidamente. Cordial, siempre cordial. Pero no.
Ryan Gosling y Cynthia Erivo: la puerta entreabierta
Preguntado por Ryan Gosling y Cynthia Erivo —que han expresado públicamente su interés en Ghost Rider y Storm respectivamente—, Feige se mostró ambiguo pero esperanzado: «Nunca se sabe lo que puede traer el futuro. Ambos son muy buenos actores y grandes personajes.»
Traducción del lenguaje Feige: no hay nada cerrado, pero tampoco los están descartando. Que los mencione a los dos en la misma frase ya basta para que el fandom empiece a echar cuentas.
Y aquí me mojo: Gosling como Ghost Rider me parece de esas ideas que suenan raras hasta que las visualizas y de repente encajan demasiado bien. Pero es Erivo como Storm lo que me quita el sueño. Ororo es uno de mis personajes favoritos desde que la leía en las viejas colecciones de los X-Men, y siempre he sentido que el cine no le ha hecho justicia. Una actriz de su calibre y su presencia podría por fin dársela. Ojalá esa puerta entreabierta acabe abriéndose del todo.
El caso Blade: cinco años de promesas y ninguna película
Esta es la parte que más duele. En la San Diego Comic-Con de 2019, Mahershala Ali subió al escenario con la capucha puesta y el público enloqueció. Recuerdo perfectamente el escalofrío de ver a un doble ganador del Oscar anunciándose como el cazavampiros más icónico de Marvel: parecía una promesa irrechazable.
Han pasado más de cinco años. Varios guionistas, varios directores, ninguna película.
Feige lo reconoció abiertamente, con una honestidad que resultó casi incómoda: mientras celebraba haber traído de vuelta a Wesley Snipes en Deadpool & Wolverine, admitió sentirse «un fracasado gigantesco» por no haber sacado adelante el proyecto con Mahershala. Lo dijo con humor, pero la frustración era real.
Como alguien que lleva siguiendo esto desde el primer anuncio, lo entiendo perfectamente. Blade merece una película digna, y Mahershala Ali merece la oportunidad de darle vida. Que siga en el limbo es, sencillamente, una de las cuentas pendientes más grandes del MCU.
Secret Wars: una sola película, punto
Buenas noticias para quienes temían que Marvel estirara Secret Wars hasta partirla en dos: no va a ocurrir. Feige lo confirmó sin ambigüedades. Será una única película.
Las fechas ya están marcadas: Avengers: Doomsday llegará el 18 de diciembre de 2026, y Avengers: Secret Wars el 17 de diciembre de 2027.
Los X-Men: paciencia, mucha paciencia
Sobre el esperadísimo reboot de los X-Men, Feige reconoció que el equipo principal «no necesariamente» está ya elegido. Lo cual significa que los anuncios de casting todavía están lejos. Para quienes llevamos años especulando sobre quién interpretará a Cíclope o Jean Grey en el MCU, toca seguir esperando.
El roadmap de Hickman: la noticia más importante
Y aquí viene lo que más me ha llamado la atención de toda la entrevista. Feige aclaró que después de Secret Wars no habrá un reinicio completo del MCU. En cambio, Marvel seguirá la hoja de ruta trazada por el cómic de Jonathan Hickman de 2015, que reformuló el universo manteniendo su continuidad.
Para quien no lo conozca, aquella Secret Wars de Hickman fue una barbaridad narrativa: los universos Marvel colisionaban y sus restos se recomponían en Battleworld, un planeta hecho de retazos de realidades distintas gobernado por un Doctor Doom convertido casi en dios. De ahí, en lugar de un borrón y cuenta nueva, salía un universo unificado que conservaba lo esencial de lo anterior. Leerlo en su momento fue de esas experiencias que te recuerdan por qué te enganchaste a los cómics.
Trasladar esa filosofía al MCU significa reunir a los Cuatro Fantásticos, los X-Men y los Vengadores en una misma línea temporal. Sin resetear. Con todo lo construido hasta ahora como base.
Si conoces el trabajo de Hickman, sabes que su ambición narrativa es descomunal. Y si Marvel logra trasladar aunque sea una parte de esa complejidad a la pantalla, lo que viene podría ser realmente especial.
Kevin Feige lleva muchos años siendo la figura más importante del cine de superhéroes, y entrevistas como esta recuerdan por qué. Es capaz de reconocer sus errores sin escudarse en excusas, mantener viva la ilusión alrededor de proyectos que aún no existen y, al mismo tiempo, dar forma a un plan narrativo con ambición real. La referencia a Hickman no es un detalle menor: es una declaración de intenciones que, viniendo de él, hay que tomarse en serio.
Mientras esperamos noticias más concretas, lo que queda claro es que el MCU entra en una fase decisiva. Con Doomsday a poco más de un año y Secret Wars asomando al horizonte, cada confirmación, cada casting y cada decisión creativa va a importar más que nunca. Y aunque la historia del Blade maldito siga sin resolverse, hay razones de sobra para mantener la fe. O al menos, para seguir mirando.

