Matt Smith robó la frase del Joker para Morbius — y la cortaron del montaje

Matt Smith improvisó la frase del Joker de Jack Nicholson durante el rodaje de Morbius y la escena quedó fuera del montaje. Lo confesó en una entrevista reciente. No es la primera vez que alguien intenta colar ese guiño en el universo Marvel.

✍🏻 Por Mario Ortega

julio 21, 2026
  • Matt Smith improvisó la mítica frase del Joker de Jack Nicholson —*»¿Alguna vez has bailado con el diablo a la luz de la luna pálida?»*— durante el rodaje de Morbius, pero la escena acabó en la papelera del montaje.

  • La confesión llegó en una entrevista con Josh Horowitz mientras el actor promocionaba la tercera temporada de House of the Dragon, reconociendo que le había «robado» la línea directamente al Batman de Tim Burton de 1989.

  • En mi opinión, es la mayor tragedia oculta de la película: un guiño con más carisma en cinco segundos que buena parte de los 108 minutos que sí llegaron a los cines, y otra prueba de que Morbius siempre estuvo a un paso de ser algo más interesante de lo que fue.


Hay frases que dejan de pertenecer a una película para convertirse en patrimonio colectivo. «¿Alguna vez has bailado con el diablo a la luz de la luna pálida?» es una de esas líneas. Desde que Jack Nicholson la pronunció en el Batman de Tim Burton en 1989, lleva décadas grabada a fuego en la memoria de cualquier aficionado al género.

Por eso, cuando te enteras de que alguien intentó colarla de contrabando en otra película —y se la cortaron—, la reacción es inevitable: una mezcla de curiosidad, complicidad y, seamos sinceros, un puntito de pena.

Porque la anécdota que acaba de destapar Matt Smith no es solo divertida por sí misma. Es también un pequeño espejo de todo lo que envolvió a Morbius: buenas intenciones, chispazos de talento genuino y, al final, decisiones que dejaron la película más apagada de lo que pudo llegar a estar.

El actor, la frase y el «Big Jack»

Matt Smith estaba en una entrevista con Josh Horowitz, promocionando la nueva temporada de House of the Dragon, cuando la charla derivó casi por accidente hacia el Batman de Burton. Y ahí soltó la perla.

Smith explicó que, durante el rodaje de Morbius, decidió improvisar y meter la célebre frase del Joker de Nicholson en una de sus escenas como Milo. Sus palabras fueron de lo más gráficas:

«¿Cuál es esa frase? Es de Jack Nicholson. ‘¿Alguna vez has bailado con el diablo a la luz de la luna pálida?’ Esa frase la metí en Morbius, por cierto. Y la cortaron. La improvisé. Pensé: ‘Venga, róbale eso al Gran Jack’. Y la cortaron.»

Hay algo profundamente humano en el relato. Smith se lo estaba pasando bien, buscando inyectarle carisma y un guiño cómplice a su personaje. Y no es una elección al azar: Milo es un villano de energía caótica y teatral que, sobre el papel, encaja de maravilla con ese tipo de referencia.

Por qué tiene todo el sentido… y por qué lo cortaron

Entiendo la lógica de Smith al cien por cien. Milo es el reverso oscuro de Morbius, el que abraza justo lo que el protagonista rechaza. Y ahí late una dualidad muy jokeriana: el que disfruta del caos frente al que intenta contenerlo.

Conviene recordar por qué esa frase pesa tanto. El Joker de Nicholson no fue un villano más: fue la piedra angular de un Batman que en 1989 redefinió cómo Hollywood entendía el cine de superhéroes, alejándolo de la parodia camp de los sesenta y abriendo la puerta a todo lo que vino después. Aquella línea, entre lo galante y lo siniestro, condensa la esencia de un personaje que sigue resonando incluso hoy, en plena era Gunn. Que un actor la recite de memoria décadas más tarde dice mucho de su alcance.

Precisamente por eso, también entiendo por qué la tijera hizo su trabajo. Colar una frase icónica de DC en una película del universo Sony/Marvel es terreno resbaladizo. No solo por derechos y susceptibilidades corporativas, sino porque rompe la ilusión de forma demasiado evidente. Es el tipo de gesto que en un tono meta y autoconsciente —lo que un Deadpool se permite sin despeinarse— funciona de maravilla. En Morbius, empeñada en tomarse a sí misma en serio, habría chirriado un poco.

El problema de fondo: Morbius y sus fantasmas

Seamos directos: Morbius no es una buena película. Con un 15% de la crítica en Rotten Tomatoes sobre casi 300 reseñas y un 5,1 sobre 10 en IMDb entre más de 170.000 usuarios, los números cantan.

Y eso que recaudó unos 162 millones de dólares en todo el mundo frente a un presupuesto de 75, así que tampoco fue el naufragio comercial absoluto que la leyenda quiere vender. Pero la percepción popular es la que es: Morbius se convirtió a toda velocidad en sinónimo de oportunidad perdida, hasta el punto de generar sus propios memes («It’s Morbin’ time»).

Dirigida por Daniel Espinosa y estrenada el 1 de abril de 2022 —una fecha que más de uno consideró demasiado oportuna—, contaba con un reparto que sobre el papel prometía: Jared Leto de protagonista, Adria Arjona, Jared Harris, Al Madrigal y Tyrese Gibson. Talento había. Lo que falló fue la suma de las partes.

Aun así, y aquí va mi lectura sin apasionamientos, Morbius es un caso más interesante de lo que su reputación sugiere. No como película, sino como síntoma: es el ejemplo perfecto de un universo, el de los villanos de Spider-Man sin Spider-Man, construido sobre una premisa frágil y estirado más de lo que daba de sí. Que su escena más memorable sea justamente la que nunca llegó a las salas resume el problema mejor que cualquier reseña.


Al final, la anécdota de Matt Smith funciona como metáfora perfecta de todo el proyecto: hubo momentos de ingenio real, destellos de algo que pudo resultar estimulante, pero que por una razón u otra no cuajaron en el resultado final. Es uno de esos «¿y si…?» del cine de superhéroes que se quedan flotando en el aire, como tantos Easter eggs que uno descubre años después y desearía haber visto en pantalla.

Lo mejor es que Smith lo cuenta con una energía tan desenfadada que resulta imposible no cogerle un poco más de cariño. No hay amargura, solo la historia divertida de alguien que quiso rendir homenaje al Gran Jack Nicholson en mitad de un rodaje. Y admitámoslo: esa es exactamente la actitud que debería tener cualquiera que trabaje en una película sobre un vampiro científico de Marvel. A veces, lo mejor que puedes hacer es bailar con el diablo a la luz de la luna pálida… aunque luego te corten el baile en la sala de montaje.


Valenciano de corazón, fan de DC y de los desayunos largos. Me gusta el cine que emociona, pero más aún el que te deja pensando.

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