- Robert Downey Jr. regresa al MCU, pero no como Tony Stark: esta vez dará vida a Doctor Doom, y Tom Holland lo supo de primera mano, en una llamada de teléfono del propio Downey.
- Marvel Studios mantiene a Holland deliberadamente al margen de los detalles de Avengers: Doomsday y Secret Wars para evitar que, una vez más, se le escape algún spoiler sin querer.
- Aunque Spider-Man no está confirmado oficialmente en Doomsday, la expectativa generalizada es que Peter Parker tenga un papel protagonista en Secret Wars.
- Opinión de Clara: Que Marvel recupere a Downey para convertirlo en su villano definitivo es la clase de jugada arriesgada que llevaba años echando de menos; si saben aprovechar el peso simbólico de esa cara, podríamos estar ante uno de sus arcos más memorables.
Hay momentos en la historia del MCU que te pillan desprevenida aunque lleves décadas siguiendo los cómics. El anuncio del regreso de Robert Downey Jr. al universo Marvel fue uno de esos momentos. No porque no pudieras imaginarlo, sino porque la forma en que lo hicieron —ese giro inesperado de convertirlo en Doctor Doom— es exactamente el tipo de jugada que, cuando funciona, te recuerda por qué sigues enganchada a esta franquicia después de más de quince años.
Y claro, en cuanto empiezas a tirar del hilo, la pregunta inevitable aparece: ¿qué pasa con Spider-Man? ¿Qué significa todo esto para Peter Parker, el chico que creció mirando a Tony Stark como si fuera su padre? Pues bien, Tom Holland también se está haciendo esa misma pregunta, y lo ha dicho con una honestidad que le da muchos puntos.
La llamada que nadie esperaba
Tom Holland se enteró de la vuelta de Robert Downey Jr. al MCU de la manera más directa posible: el propio Downey le llamó por teléfono.
Los dos actores mantienen una amistad tranquila desde que compartieron pantalla. No es una relación de apariciones en alfombras rojas y fotos de promoción, sino algo más genuino: se llaman de vez en cuando, se ponen al día, se cuentan qué están haciendo. Una de esas llamadas fue la que Holland recibió hace poco.
«Me llamó y hablamos hace un par de días por teléfono. Tenemos esas conversaciones informales de vez en cuando. Él me llama, me lo contó, y es muy emocionante», explicó Holland.
Esto tiene algo especial más allá de la anécdota. Tony Stark y Peter Parker tienen, dentro del universo Marvel, una de las relaciones más emocionalmente densas de todo el MCU. Stark le dio su primer traje avanzado, lo tuteló, lo cuestionó, lo protegió. Y cuando murió en Endgame, dejó un hueco que todavía se siente. Confieso que ese «y yo soy Iron Man» me dejó tocada en el cine durante un buen rato; salí de la sala sin saber muy bien qué decir, y eso no me pasa con cualquier película. Que el actor que lo interpretó le llame por teléfono para contarle que vuelve, pero esta vez como el villano, tiene una capa casi meta que resulta fascinante.
Marvel le tiene en modo ‘necesitas saber’
Si esperabais que Holland os diera algún detalle sobre cómo encaja Spider-Man en todo esto, lo siento. Marvel tampoco se lo ha contado a él.
Y es que Holland tiene fama —bien ganada, todo hay que decirlo— de ser un desastre filtrando información. Hay una razón por la que los fans llevan años bromeando con que es el peor guardián de secretos del MCU. Y parece que en los estudios han tomado nota.
«No sé mucho sobre esas películas, y es deliberado. Tengo fama de revelar ciertas cosas y creo que el estudio me mantiene alejado de los detalles jugosos. Pero cuando llegue al set, tengo mucha curiosidad por saber qué significa eso para Peter y cómo funciona. Estoy muy emocionado con lo que sea», reconoció el actor con una honestidad desarmante.
Tiene algo de gracioso, la verdad. Uno de los protagonistas del MCU enterándose de los plots por el mismo circuito que los fans: con cuentagotas y sin contexto.
El set que todavía no ha pisado
Otro detalle relevante: Holland no ha estado en el rodaje de Avengers: Doomsday. Durante esa producción estaba ocupado filmando The Odyssey, así que ni ha visto el set ni sabe lo que está pasando allí de primera mano.
Y aquí entra la pregunta que todos nos hacemos: ¿aparece Spider-Man en Doomsday? Marvel no lo ha confirmado oficialmente. Pero la lógica narrativa —y lo que apuntan todos los rumores— sitúa a Peter Parker como un jugador clave en Avengers: Secret Wars, que se perfila como el evento multiversal más ambicioso que ha intentado hacer el estudio hasta ahora.
Quien haya leído el Secret Wars de Jonathan Hickman sabe de lo que hablo: ese cómic nos dio un Doom prácticamente convertido en dios, remendando los restos del multiverso para construir Battleworld a su antojo. Si Marvel quiere acercarse aunque sea de lejos a esa versión de Victor, el listón está altísimo, y la elección de Downey solo tiene sentido si van a por todas. La fecha de estreno de Doomsday apunta al 18 de diciembre, así que tampoco queda tanto para empezar a tener respuestas.
La verdad es que lo que más me intriga de todo esto no es si Spider-Man aparece o no en Doomsday. Es cómo van a sostener el reto de tener a un Doom con semejante carga mitológica detrás sin que la nostalgia por Tony Stark se coma la función. Porque ahí está el equilibrio difícil: aprovechar el rostro de Downey como gancho emocional sin convertirlo en un truco barato. Bien medido, puede redefinir lo que entendemos por villano en el MCU. Mal medido, será un guiño caro y vacío. Marvel tiene la pelota en su tejado.
Y mientras tanto, Tom Holland espera su llamada, curioso como todos nosotros, intentando no soltar nada antes de tiempo. Algunos hábitos, supongo, son difíciles de cambiar.

