• Un plano de efectos visuales en «The Punisher: One Last Kill» se ha convertido en viral por todas las razones equivocadas, acumulando millones de burlas en redes sociales.
• Lo más frustrante es que la escena fue rodada con un doble real, pero el CGI para intercambiar caras arruinó una acrobacia práctica perfectamente ejecutada.
• A pesar de este tropiezo viral, el especial tiene coreografías brutales y Jon Bernthal sigue siendo el Frank Castle perfecto que conocimos en Netflix.
Mirad, llevo defendiendo a Marvel desde que Tony Stark se puso la armadura en aquella cueva afgana. He estado ahí en las buenas (el chasquido de Thanos) y en las no tan buenas (ese CGI de Hulk en Infinity War que todos fingimos no ver). Pero cuando Marvel mete la pata, lo hace delante de millones de personas. Y «The Punisher: One Last Kill» acaba de demostrarlo.
El regreso de Jon Bernthal como Frank Castle tenía todos los ingredientes para triunfar: acción brutal, ese tono oscuro que tanto echábamos de menos desde la era Netflix, y coreografías que prometían dejarnos sin aliento. Y entonces llegó esa escena. La caída del tejado que ha conseguido más de seis millones de visualizaciones en X y ha convertido al Punisher en meme durante una semana entera.
El plano que rompió internet
Frank Castle está en un tejado. Le empujan. Cae y se estrella contra una estructura metálica. Suena a acción pura, ¿verdad?
Pues el resultado parece un muñeco de trapo flotando sin peso ni física real. Como esas cinemáticas de los primeros Assassin’s Creed donde los personajes caían de forma rarísima. La comparación con videojuegos de 2008 no tardó en llegar.
Y aquí viene lo que más rabia me da: según The Hollywood Reporter, la escena fue rodada de verdad. Un doble profesional hizo la caída prácticamente, con todo el riesgo que eso implica. El problema llegó en post-producción, cuando decidieron usar CGI para intercambiar la cara del doble por la de Bernthal.
Esta decisión, que sobre el papel tiene sentido, acabó siendo un desastre. El intercambio digital eliminó toda la sensación de peso y realismo que la acrobacia había conseguido. Es como si alguien hubiera cogido una escena perfectamente ejecutada y le hubiera aplicado el filtro «hazlo parecer falso».
Cuando «ya lo arreglamos en post» sale mal
Lo que más me molesta no es solo el resultado visual, sino lo que representa.
Marvel lleva años combinando acrobacias prácticas con efectos digitales de forma brillante. Pensad en las peleas de Capitán América en «El Soldado de Invierno» o en las secuencias de «Shang-Chi». Ahí el equilibrio era perfecto. Incluso en «Werewolf by Night», otro especial de Disney+, consiguieron un tono visual coherente de principio a fin.
Pero aquí alguien tomó una decisión equivocada. En lugar de rodar la caída ocultando naturalmente el rostro del doble (con ángulos inteligentes, iluminación, o la velocidad del movimiento), optaron por el «ya lo arreglamos después».
Y el resultado está ahí para que todos lo veamos.
La elección de mantener la cámara enfocada después del impacto tampoco ayudó. Ese plano prolongado, rodado a plena luz del día, expone cada defecto del efecto digital. Me recuerda al desastre del traje de CGI de Black Panther en la pelea final de su primera película, otro momento donde la tecnología traicionó al trabajo duro del equipo.
No todo es un desastre (pero internet solo recuerda lo malo)
Seamos justos: he visto el especial completo y el resto del trabajo de acción es realmente bueno.
Las coreografías de lucha son brutales y viscerales, exactamente lo que esperarías del Punisher. Bernthal sigue entendiendo a Frank Castle mejor que nadie, con esa intensidad que ya nos mostró en Daredevil y su propia serie de Netflix. Hay momentos de acción práctica que funcionan de maravilla.
Pero vivimos en la era de las redes sociales. Un solo momento desafortunado puede definir la percepción de todo un proyecto. No importa que el 95% esté bien ejecutado; ese 5% viral es lo que todo el mundo recordará.
Y esto me lleva a una reflexión más amplia sobre Marvel y su relación con los efectos visuales. Sabemos que el estudio ha estado bajo escrutinio por las condiciones de trabajo de los artistas de VFX, los plazos imposibles y la cantidad ingente de contenido que producen. Recordad los problemas de She-Hulk, o cómo Quantumania parecía rodada enteramente en pantalla verde.
¿Es este plano desafortunado un síntoma de un problema mayor? Probablemente.
«The Punisher: One Last Kill» merece la pena si eres fan del personaje o disfrutas de la acción bien coreografiada. Sí, tiene ese momento viral que te hará preguntarte qué pasó en la sala de edición, pero no dejes que un plano desafortunado te impida disfrutar del resto.
Lo que sí espero es que Marvel tome nota. No todo se puede arreglar en post-producción. A veces la solución más simple (un buen ángulo de cámara, una edición más rápida) es mejor que intentar parchear algo con CGI de última hora.
Porque al final, por muy avanzada que esté la tecnología, nada sustituye a una buena planificación desde el principio. Y si algo nos ha enseñado este viral desafortunado es que internet nunca olvida… especialmente cuando Marvel mete la pata.

