• Kenneth Branagh, director del primer Thor de 2011, ha expresado su deseo de volver a dirigir una película del Dios del Trueno con un enfoque más maduro e introspectivo.
• El cineasta rechazó dirigir las secuelas no por desinterés, sino porque necesitaba un respiro tras la intensidad de las producciones Marvel.
• Como fan que vio cómo Thor evolucionó desde el shakespeariano inicio de Branagh hasta el caos cósmico de Waititi, me encantaría ver qué haría Kenneth con un Thor en su ocaso.
A veces me pregunto qué habría pasado si Kenneth Branagh hubiera seguido al mando de Thor más allá de aquella primera película de 2011. Ya sabéis, la que nos presentó a un Chris Hemsworth todavía sin el timing cómico que desarrollaría después, en un Asgard que parecía sacado directamente de una obra de Shakespeare.
Pues resulta que el propio director también se lo pregunta, y acaba de soltar una bomba en una entrevista que tiene a medio fandom soñando con posibilidades. Branagh ha confesado que le encantaría volver al MCU para cerrar su relación creativa con Thor. Y no estamos hablando de cualquier secuela: tiene en mente algo parecido a lo que James Mangold hizo con Logan. Un Thor maduro, introspectivo, en su «glorioso crepúsculo».
Por qué se fue (y por qué tiene todo el sentido del mundo)
Antes de que empecemos a especular salvajemente, conviene entender por qué Branagh no dirigió las secuelas. Y no fue porque Marvel le echara ni porque tuviera problemas creativos. La realidad es mucho más humana: el tío necesitaba un respiro.
En su entrevista con Business Insider, Branagh fue brutalmente honesto sobre lo que supone trabajar en una producción Marvel. «Los rodajes de Marvel son intensos. La postproducción de Marvel es más intensa todavía», explicó. Kevin Feige y el equipo lo entendieron. Le ofrecieron volver para las secuelas, pero respetaron su decisión de tomarse un descanso.
Esto es algo que me encanta de Marvel cuando funciona bien: entienden que los creativos son humanos, no máquinas de hacer contenido. Aunque últimamente con la Fase 4 y 5 parece que se les olvida eso con demasiada frecuencia.
La visión: un Thor al estilo Logan
Branagh no quiere volver para hacer más de lo mismo. Su idea es llevar a Thor y al resto del reparto original hacia algo mucho más maduro y definitivo. «Me encantaría ver a Chris Hemsworth y a los demás tener su propia historia final individual que lleve a Thor hacia un glorioso crepúsculo», declaró.
La comparación con Logan no es casual. Esa película demostró que los superhéroes pueden tener finales adultos, complejos y emocionalmente devastadores. Imagináoslo: un Thor envejecido, después de todo lo que ha vivido, enfrentándose a una última aventura que cierre su arco de forma definitiva.
Como fan de los cómics, sé que hay material de sobra para explorar esa dirección. Thor ha tenido arcos increíbles sobre mortalidad, legado y el peso de ser un dios. Branagh, con su formación shakespeariana, sería perfecto para explorar esos temas. El primer Thor ya tenía ese toque de tragedia clásica que las siguientes películas, aunque divertidísimas, dejaron un poco de lado.
Y sinceramente, después del desastre tonal que fue Love and Thunder, el MCU necesita recordar que Thor puede ser más que chistes y cabras que gritan.
La realidad del MCU actual
Claro que Branagh es consciente de que esto probablemente sea solo un sueño bonito. Como él mismo reconoce, Marvel seguramente ya tiene sus planes trazados para los próximos años. Y conociendo cómo funciona el estudio, es muy probable que sea así.
Aun así, el director ha expresado su orgullo por cómo Alan Taylor y especialmente Taika Waititi llevaron el personaje en direcciones completamente diferentes. Y tiene razón: Thor: Ragnarok revitalizó completamente al personaje cuando más lo necesitaba.
Lo que me fascina de esta declaración es que demuestra que hay gente con visión a largo plazo para estos personajes. No todo tiene que ser configurar la siguiente gran amenaza o meter cameos forzados. A veces, lo más valiente es saber cuándo y cómo decir adiós.
La idea de un Thor dirigido por Branagh en plan Logan me parece una de las cosas más emocionantes que he escuchado sobre el MCU en mucho tiempo. En una época donde parece que todo tiene que ser multiversal, con mil personajes y preparando tres películas futuras a la vez, la propuesta de una historia íntima y definitiva suena casi revolucionaria.
¿Pasará? Probablemente no. Marvel tiene sus planes y Chris Hemsworth no va a interpretar a Thor eternamente. Pero el simple hecho de que Branagh haya verbalizado esta idea ya es valioso. Nos recuerda que estos personajes merecen finales dignos, no solo más contenido infinito. Y si algún día Kevin Feige decide darle una oportunidad a Kenneth para cerrar el círculo que empezó en 2011, yo estaré en el cine el día del estreno. Porque algunas historias merecen un final épico.

