• Wonder Man podría ser la llave para presentar a los Vengadores de la Costa Oeste justo antes de Avengers: Doomsday, expandiendo el MCU más allá de Nueva York.
• Me encanta la idea de múltiples equipos enfrentándose a Doom, pero Marvel tiene que demostrar que puede gestionar esta complejidad sin saturarnos como ha pasado últimamente.
• La «Cláusula Doorman» que prohíbe superhéroes en Hollywood es brillante: sátira social y worldbuilding en uno, justo lo que el MCU necesita.
Cuando anunciaron Wonder Man para Disney+ (enero de 2026, por cierto), mi primera reacción fue un «vale, otro más». Pero cuanto más pienso en ello, más claro veo que esto va mucho más allá de Simon Williams consiguiendo sus poderes. Estamos ante la posible presentación de los Vengadores de la Costa Oeste, y el timing no puede ser más perfecto.
Marvel lleva años moviendo fichas. Ahora que Avengers: Doomsday está a la vuelta de la esquina (diciembre de 2026), empezamos a ver el tablero completo: múltiples equipos, múltiples frentes, un ejército de superhéroes contra Doctor Doom. Y Wonder Man podría ser la última pieza antes del gran enfrentamiento.
Hollywood prohíbe a los superhéroes (y es genial)
Lo mejor que hemos sabido de Wonder Man es esto: Hollywood implementará una prohibición de superhumanos en la industria del entretenimiento. Todo por culpa de un tal Doorman. Simon Williams (Yahya Abdul-Mateen II) tendrá que ocultar sus poderes mientras hace audiciones para papeles de superhéroes. La ironía me parece deliciosa.
Para los que conocemos los cómics, Doorman no es un personaje random. Es miembro fundacional de los Grandes Lagos Avengers, ese equipo que siempre ha sido más cómico pero entrañable. Puede crear portales de teletransportación fusionándose con materiales. Nada espectacular, pero útil.
Y aquí viene lo importante: tanto Doorman como Wonder Man están profundamente ligados a equipos específicos en los cómics. Simon Williams es un pilar de los Vengadores de la Costa Oeste desde 1984. Esa conexión no es casual. Marvel no elige personajes al azar.
El ejército de Doom necesita muchos frentes
Si algo nos enseñó Infinity War es que Marvel sabe orquestar batallas masivas con múltiples equipos. Y están repitiendo la fórmula. Ya tenemos a los Thunderbolts (ahora Nuevos Vengadores), los X-Men en camino, los Cuatro Fantásticos confirmados, guiños a los Jóvenes Vengadores…
¿Otro equipo de Vengadores? No solo tiene sentido, es inevitable.
El timing es perfecto: Wonder Man se estrena casi un año antes de Doomsday. Tiempo suficiente para presentar al equipo, desarrollar su dinámica y prepararnos para verlos en acción. Además, un equipo basado en Los Ángeles aportaría diversidad geográfica al MCU, que siempre ha estado demasiado centrado en Nueva York.
La rivalidad entre Vengadores Nuevos y Originales ya está confirmada. ¿Por qué no añadir una tercera facción?
Fusionando dos equipos en uno
Aquí es donde me emociono de verdad. En lugar de adaptar directamente a los West Coast Avengers, Marvel podría estar fusionando dos equipos: los Vengadores de la Costa Oeste y los Grandes Lagos Avengers. Muy propio de Feige optimizar recursos.
Doorman sería la pieza central por su papel en Wonder Man. Pero hay más candidatos perfectos ya en el MCU. She-Hulk, por ejemplo. Jennifer Walters fue presentada como Fiscal Adjunta del Distrito de Los Ángeles. Conexión geográfica perfecta. Mister Immortal también apareció en She-Hulk, y en los cómics es de los Grandes Lagos Avengers.
Wonder Man liderando este equipo tiene mucho más sentido que verlo simplemente unirse al roster de Sam Wilson. Su proximidad a Doorman, su base en LA, su historia en los cómics… todo encaja.
¿Pero no es demasiado?
Vale, sé que el MCU ha tenido problemas de saturación últimamente. La Fase 4 y 5 han sido… irregulares, por decirlo suavemente. Demasiados proyectos, poca cohesión, calidad inconsistente. Es legítimo preocuparse de que añadir otro equipo sea la gota que colma el vaso.
Pero si hay algo que Marvel demostró con Endgame es que pueden manejar un cast masivo cuando tienen un objetivo claro. Doctor Doom es ese objetivo. Y necesita una amenaza proporcional. En los cómics, Doom es de esos villanos que requieren que todos los héroes disponibles se unan. No es Thanos 2.0, es más calculador, más político, más peligroso.
Tener múltiples equipos con diferentes dinámicas no es excesivo si está bien ejecutado. El problema no es la cantidad, es la ejecución. Y ahí es donde Marvel tiene que demostrarnos que ha aprendido de sus errores recientes.
Lo que más me emociona no es solo ver a los Vengadores de la Costa Oeste en pantalla (aunque eso ya sería suficiente para la friki que llevo dentro desde que leía estos cómics en los 80). Es cómo Marvel está construyendo un universo genuinamente diverso en equipos y dinámicas. No todos los superhéroes tienen que estar en el mismo grupo, y no todas las historias tienen que pasar por Nueva York.
Wonder Man tiene la oportunidad de ser mucho más que una serie de origen. Puede expandir geográfica y narrativamente el MCU de forma orgánica. Si lo hacen bien, llegaremos a Doomsday con un ejército de héroes que se siente ganado, no forzado.
Y eso, amigos, es lo que separa una buena película de superhéroes de una épica. Crucemos los dedos para que la Cláusula Doorman sea solo el principio.

