Hollywood declara la guerra a la IA: quieren cobrar por cada guion

El WGA prepara una batalla histórica: que Hollywood pague cuando sus guiones se usen para entrenar inteligencia artificial.

✍🏻 Por Lucas Ferrer

marzo 13, 2026

• El Sindicato de Guionistas de Estados Unidos vuelve a negociar con los estudios y esta vez quieren cobrar cuando sus guiones se usen para entrenar inteligencia artificial.

• Las protecciones conseguidas en la huelga de 2023 funcionan bien, pero el sindicato sabe que si no monetizan ahora el uso de su trabajo en IA, después será imposible.

• Esta batalla va a marcar el futuro de toda la industria creativa: lo que pase aquí afectará a músicos, artistas, escritores y periodistas en todo el mundo.


La inteligencia artificial ha vuelto a Hollywood, pero esta vez no viene en forma de película de ciencia ficción. El Sindicato de Guionistas de Estados Unidos (WGA) se prepara para una nueva ronda de negociaciones con los estudios, y su objetivo principal es tan ambicioso como necesario: que les paguen cuando sus guiones se utilicen para entrenar modelos de IA.

Sí, habéis leído bien. No se trata solo de protegerse de que la IA les quite el trabajo (eso ya lo consiguieron en 2023), sino de monetizar el uso de su material creativo. Y aquí viene lo fascinante para los que nos gustan los números: ¿cómo se valora el trabajo creativo cuando se convierte en datos de entrenamiento? ¿Qué porcentaje de los beneficios generados por la IA debería ir a los creadores originales?

Son preguntas que van mucho más allá de Hollywood y que afectan a toda la economía creativa global.

Una victoria que necesita continuidad

Recordemos el contexto. En 2023, el WGA protagonizó una huelga de 148 días que paralizó Hollywood. El miedo entonces era que los estudios usaran IA para reemplazar directamente a los guionistas, generando guiones completos sin intervención humana.

La victoria fue rotunda: consiguieron protecciones que impedían a los estudios usar IA como sustituto de escritores de carne y hueso. Y según John August, copresidente del comité negociador del WGA, esas protecciones han funcionado sorprendentemente bien.

Los guionistas no están usando IA para hacer su trabajo, y los estudios no la están empleando de formas que amenacen directamente el empleo. Actualmente, el uso principal se centra en sistemas de recomendación de contenidos en plataformas de streaming y en efectos visuales durante la postproducción.

Pero que las protecciones actuales funcionen no significa que el problema esté resuelto. La tecnología avanza a una velocidad vertiginosa. El acuerdo de Disney con Sora en otoño de 2025, permitiendo que sus personajes aparezcan en vídeos generados por usuarios, es un ejemplo perfecto de cómo la IA sigue expandiéndose en territorios creativos.

Si no se establecen ahora las bases de compensación, será mucho más difícil hacerlo cuando la tecnología esté completamente integrada.

La lógica es cristalina: pagar por lo que se usa

El argumento del WGA es difícil de rebatir: si los estudios usan el material de los guionistas para crear productos derivados mediante IA, deberían compensarles igual que lo hacen con cualquier otro uso derivado de su trabajo.

Es el mismo principio que se aplica a las ventas de DVD, los derechos de emisión en televisión o las licencias de merchandising. ¿Por qué debería ser diferente con la IA?

Y aquí viene el dato que me fascina: August señala que los estudios ya saben exactamente qué material están usando para entrenar sus modelos de IA. No es un misterio ni una caja negra imposible de auditar.

Si pueden calcular pagos por residuales de DVD o por emisiones en streaming, pueden perfectamente calcular compensaciones por uso en entrenamiento de IA. Es una cuestión de voluntad, no de capacidad técnica.

Los estudios, por su parte, rechazaron esta demanda en 2023. Su postura fue clara: no aceptarían ninguna limitación sobre el uso de guiones para entrenar modelos de IA. Tres años después, el WGA vuelve a la carga con el mismo argumento, pero ahora con más datos sobre cómo se está usando realmente la tecnología.

Será interesante ver si los números de beneficios generados por productos relacionados con IA hacen que los estudios reconsideren su posición.

El elefante en la habitación: la crisis del fondo de salud

Aunque la IA acapara titulares, el problema más urgente para el WGA es otro: un déficit de ocho cifras en su fondo de salud. Este es el tipo de cifra que me hace saltar de la silla, porque refleja un problema estructural mucho más profundo.

El sindicato está solicitando aumentos significativos en las contribuciones de los estudios al fondo de salud. El programa de puntos de cobertura extendida, que permite a los guionistas mantener su seguro médico durante períodos de desempleo, ha estado bajo presión desde el fin de la era del «Peak TV».

Este programa existe desde el año 2000 y ha sido fundamental para una industria donde el trabajo freelance es la norma, no la excepción. La contracción de la industria desde los años dorados del streaming ha dejado a muchos guionistas en una situación precaria.

Menos proyectos significa menos trabajo, y menos trabajo significa más dificultad para mantener la cobertura sanitaria. Michele Mulroney, presidenta del WGA West, ha dejado claro que aunque puedan ser necesarias algunas reformas, este programa es esencial para la supervivencia de los profesionales del sector.

Residuales de streaming: un sistema que funciona

Mirad, aquí hay buenas noticias. El sistema de bonificaciones por contenido en streaming introducido en 2023 ha sido un éxito rotundo. Ha crecido año tras año y ha funcionado especialmente bien en Netflix, que sigue siendo el gigante indiscutible del streaming global.

Los números no mienten: cuando se diseña un sistema de compensación justo y transparente, funciona para todos.

El WGA planea ahora solicitar aumentos tanto en las cantidades de las bonificaciones como en el número de proyectos que califican para recibirlas. Es una petición lógica si consideramos que el streaming ha pasado de ser una novedad experimental a convertirse en el modelo dominante de distribución de contenidos.

Las cifras de audiencia y los beneficios de las plataformas justifican sobradamente una revisión al alza de estas compensaciones.

¿Debilita la contracción la posición del sindicato?

Actualmente hay menos guionistas trabajando debido a la contracción general de la industria. Podría pensarse que esto debilita la posición negociadora del WGA, pero la dirección del sindicato argumenta lo contrario: todo el entretenimiento con guion sigue siendo escrito por miembros del WGA.

Es un monopolio de facto del talento. Sí, hay menos trabajo disponible. Pero también es cierto que ese trabajo no puede hacerse sin los guionistas.

La industria puede contraerse, pero no puede prescindir de quienes crean las historias que luego se convierten en miles de millones de dólares en taquilla y suscripciones de streaming. Además, el WGA ha conseguido que el trabajo gratuito en largometrajes prácticamente desaparezca gracias a la garantía de un segundo paso obligatorio, aunque estas prácticas han migrado ahora a la televisión.

Una complicación adicional

Como si las negociaciones con los estudios no fueran suficientemente complicadas, el WGA se enfrenta a un problema interno: el sindicato del personal del propio WGA está en huelga. La ironía es deliciosa: el sindicato que lucha por proteger a los guionistas de la IA tiene a su propio personal luchando por lo mismo.


Lo que está en juego en estas negociaciones va mucho más allá de Hollywood. Estamos asistiendo a la definición de cómo se valorará el trabajo creativo en la era de la inteligencia artificial.

Si el WGA consigue establecer el principio de que los creadores deben ser compensados cuando su trabajo se usa para entrenar IA, sentará un precedente que resonará en todas las industrias creativas: música, literatura, arte visual, periodismo.

Los números que salgan de estas negociaciones no serán solo cifras en un contrato, serán el modelo que determinará cómo se reparte el valor en la economía digital del futuro.

Desde mi perspectiva como analista, creo que los estudios cometerían un error estratégico si rechazan nuevamente estas demandas. La IA va a seguir creciendo, y es mejor establecer ahora un sistema justo de compensación que enfrentarse a otra huelga de 148 días cuando la tecnología esté aún más integrada en sus operaciones.

Los números de la huelga de 2023 fueron devastadores para todos: miles de millones en pérdidas, proyectos cancelados, calendarios destrozados. A veces, pagar lo justo desde el principio sale más barato que resistirse hasta que no queda más remedio.

Veremos si esta vez los estudios han aprendido la lección.


Apasionado por los números que cuentan historias, llevo más de 12 años desentrañando qué hay detrás del éxito (o fracaso) en taquilla. Para mí, cada cifra es un reflejo del público y la industria, y me encanta traducir esos datos en análisis claros y sorprendentes.

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