• Zack Snyder tenía planeada una secuela en solitario de Man of Steel con Brainiac como villano principal antes de que Warner le obligara a pivotar hacia Batman v Superman.
• Para Snyder, toda la saga de la Liga de la Justicia era en esencia una historia de Superman, el único héroe capaz de salvar ese universo.
• James Gunn usará también a Brainiac en su Superman de 2027, pero con Lex Luthor como aliado del Hombre de Acero, lo cual suena a traición absoluta a la visión original.
Hay cosas que duelen. Duelen de verdad. Y una de ellas es saber lo que pudo haber sido y nunca fue.
Zack Snyder acaba de confirmar lo que muchos sospechábamos desde hace años: tenía una secuela directa de Man of Steel lista para explotar en pantalla, con Brainiac como antagonista, antes de que Warner Bros decidiera meter la pata hasta el fondo y obligarle a acelerar todo hacia Batman v Superman.
Diez años después del estreno de Dawn of Justice, Snyder ha hablado claro en el podcast Happy Sad Confused, y sus palabras son pura gasolina para los que seguimos creyendo que el Snyderverso era la única visión coherente que DC ha tenido jamás en cine.
Lo más frustrante de todo esto no es solo que nos robaran esa película. Es que nos robaran la oportunidad de ver a Henry Cavill enfrentándose al villano más cerebral y amenazante del universo DC en una secuela que habría consolidado a Superman como el eje central de todo.
Porque eso es lo que Snyder siempre entendió y lo que Warner nunca quiso aceptar: que todo, absolutamente todo en ese universo, giraba alrededor del Hombre de Acero.
Pero claro, los ejecutivos con corbata prefirieron perseguir a Marvel en lugar de construir algo único.
La película que nunca veremos
Snyder lo ha dejado clarísimo en sus declaraciones. Su plan siempre fue establecer primero la línea temporal del universo DC y después ramificar hacia historias individuales.
Man of Steel 2 con Brainiac era la evolución natural. Una película en solitario que habría profundizado en el Superman de Cavill, explorando su papel como protector de la Tierra frente a una amenaza alienígena de nivel intelectual superior.
Pero Warner tenía otros planes. Planes cortoplacistas. Planes de estudio que mira las cifras de taquilla de Los Vengadores y entra en pánico.
Así que en lugar de dejar que Snyder construyera su catedral ladrillo a ladrillo, le obligaron a meter a Batman, a Wonder Woman y a acelerar todo hacia la Liga de la Justicia. El resultado ya lo conocemos: una visión mutilada, un montaje teatral de Justice League que era una burla, y años de lucha de los fans para conseguir el Snyder Cut.
Lo que me revienta es la ironía. Snyder siempre supo que estaba contando una historia de Superman.
Incluso cuando Batman v Superman metía al Caballero Oscuro en la ecuación, incluso cuando Wonder Woman aparecía en escena, el director nunca perdió de vista que todo era parte del viaje del Hombre de Acero.
«Mi opinión es que al final toda la saga de la Liga de la Justicia es una historia de Superman, independientemente de cuánto participe Batman», ha declarado. «Al final es una película de Superman. Cuando todo está dicho y hecho, Superman es el superviviente, es el salvador. Sin él no hay nada. Es un universo centrado en Superman».
La visión que Warner nunca entendió
Esas palabras deberían estar grabadas en piedra en las oficinas de Warner Bros.
Porque Snyder captó algo fundamental que los ejecutivos nunca pillaron: Superman no es solo otro superhéroe más. Es el arquetipo. Es el mito fundacional. Es el dios que elige ser humano.
Y Brainiac, con su frialdad alienígena y su superioridad intelectual, habría sido el contraste perfecto para explorar la humanidad de Clark Kent.
Me imagino esa película que nunca existió. Me la imagino con la fotografía de Larry Fong, con esos planos épicos que Snyder domina como nadie. Pensad en esa secuencia del primer vuelo en Man of Steel, donde Clark se eleva sobre las nubes mientras suena la música de Zimmer: pura épica visual.
Ahora imaginad eso aplicado a un enfrentamiento contra Brainiac. Me imagino a Cavill enfrentándose a un villano que no puede vencer solo con fuerza bruta, que le obliga a pensar, a evolucionar, a demostrar por qué es el héroe más grande del universo DC.
Pero no. En lugar de eso, Warner decidió que sabía más que el director que había devuelto a Superman al cine con Man of Steel.
El Brainiac de Gunn: una sombra de lo que pudo ser
Y ahora viene James Gunn con su Superman programado para julio de 2027, y resulta que también va a usar a Brainiac. Lars Eidinger interpretará al villano alienígena.
Pero aquí está el detalle que me hace rechinar los dientes: según los informes, Lex Luthor va a ayudar a Superman a luchar contra Brainiac.
¿En serio? ¿Lex Luthor como aliado?
Eso es exactamente el tipo de decisión que demuestra la diferencia entre una visión de autor y un producto de comité. Snyder habría usado a Brainiac para elevar a Superman, para mostrar su evolución, para profundizar en su mitología. Gunn parece más interesado en hacer una película simpática donde hasta los villanos pueden ser colegas si la trama lo requiere.
No digo que la película de Gunn vaya a ser mala. Puede que sea entretenida. Pero nunca será lo que Snyder tenía planeado. Nunca tendrá esa épica de verdad, esa narrativa visual que te golpea en el pecho, ese peso mitológico que convertía cada fotograma del Snyderverso en una pintura renacentista.
Lo más doloroso es que Man of Steel 2 estuvo brevemente en desarrollo en 2022. Brevemente. Como un espejismo en el desierto.
Y después Gunn y Safran tomaron el control de DC Studios y todo se fue al garete. Fin del Snyderverso. Fin de la única visión coherente que DC había tenido.
Diez años después de Batman v Superman, seguimos hablando de lo que pudo haber sido. Y eso dice mucho.
Dice que la visión de Snyder conectó con algo profundo, algo que va más allá de las cifras de taquilla y los focus groups. Pero Warner prefirió el camino fácil, y al final no les llevó a ninguna parte.
Porque en algún universo paralelo, existe una trilogía de Superman dirigida por Zack Snyder con Brainiac como villano. Y en ese universo, los fans de DC son mucho más felices que nosotros.

