Pig Boy, Karg y Gygor regresan en la nueva película de Masters of the Universe

La nueva película de Masters of the Universe rescata villanos olvidados como Pig Boy, Karg y Gygor, según revela un set de construcción de Mattel. Una decisión que prioriza la autenticidad sobre la simplificación.

✍🏻 Por Alex Reyna

abril 8, 2026

• La nueva película de Masters of the Universe rescata villanos olvidados como Pig Boy, Karg y Gygor, confirmados a través de un set de construcción de Mattel que anticipa el contenido del film.

• Esta decisión representa una apuesta arriesgada por la autenticidad frente a la simplificación, eligiendo abrazar la rareza inherente de la franquicia en lugar de pulir sus aristas más extrañas.

• Me recuerda a cómo la ciencia ficción más valiente confía en la inteligencia del espectador: no todo necesita ser «accesible» para funcionar.


Hay algo fascinante en cómo una franquicia decide qué partes de su pasado merece rescatar. No hablo solo de nostalgia, sino de identidad.

Cuando una película elige recuperar personajes que la mayoría ha olvidado —o que nunca llegaron a existir del todo— está haciendo una declaración. Está diciendo: «Esto es lo que somos, con toda nuestra rareza incluida».

Y eso, en un panorama cinematográfico obsesionado con hacer todo más «accesible», es casi un acto de rebeldía.

La nueva película de Masters of the Universe parece haber entendido algo fundamental: que lo extraño no es un defecto, sino una característica. Y lo demuestra rescatando del olvido a tres villanos que nadie esperaba volver a ver.

Los villanos que el tiempo olvidó

Karg es quizá el más reconocible de los tres. Creado para la película de 1987, interpretado por Robert Towers, era ese esbirro de Skeletor con una mano de gancho y un aspecto salvaje. La nueva versión mantiene el gancho, pero adopta una estética más militar, más contenida. Es interesante ver cómo los diseñadores están traduciendo esa energía desatada de los ochenta a un lenguaje visual contemporáneo sin perder la esencia.

Gygor tiene una historia aún más peculiar. Fue un personaje concebido para la línea de juguetes vintage que nunca llegó a materializarse. Existió como concepto, como promesa. Años después resucitó en la línea Masters of the Universe Classics como un gorila gladiador con un trasfondo que incluía intentos fallidos de conquistar el Castillo Grayskull. Hay algo poético en darle vida finalmente a un personaje que nació como ausencia.

Pig Boy cierra el trío con la historia más inesperada. También de la película del 87, fue interpretado por Richard Szponder, un niño que ganó un concurso para conseguir el papel. Que este personaje regrese décadas después dice algo sobre la memoria colectiva y sobre cómo ciertos detalles, por absurdos que parezcan, forman parte del tejido de una mitología.

El set que lo reveló todo

La confirmación llegó a través del Masters of the Universe: Clash at Snake Mountain Building Set de Mattel Creations. Por 54 dólares, obtienes 12 figuras NanoWorld, efectos especiales y detalles auténticos de la película.

Es curioso cómo los juguetes siguen siendo el canal de revelación para estas franquicias. Como si el merchandising fuera el oráculo que anticipa lo que veremos en pantalla.

Lo que esto significa realmente

Ya sabíamos que la película incluiría personajes como Mekaneck, Ram Man, Fisto y Trap Jaw. Pero la inclusión de Karg, Gygor y Pig Boy va más allá de completar un roster. Es una señal.

En una época donde las adaptaciones tienden a simplificar, a quedarse con lo más reconocible, elegir personajes oscuros es arriesgado. Requiere confiar en que la audiencia está lista para algo más que referencias superficiales.

Me recuerda a cómo Dune de Villeneuve no intentó hacer la historia más «digerible», sino que confió en la inteligencia del espectador. O cómo Blade Runner 2049 se negó a explicar cada detalle, asumiendo que podíamos manejar la ambigüedad. Aquí hay una apuesta similar: que podemos manejar la rareza, que de hecho la anhelamos.

Porque al final, ¿qué es Masters of the Universe sin su extrañeza inherente? ¿Sin esos diseños imposibles, esos nombres ridículos, esa mezcla de fantasía y ciencia ficción que nunca debería funcionar pero funciona?

Eliminar eso sería como hacer Star Wars sin la Fuerza: técnicamente posible, pero fundamentalmente vacío.


Hay una conversación más amplia aquí sobre autenticidad versus accesibilidad. Durante años, Hollywood ha operado bajo la premisa de que lo extraño debe suavizarse, que las audiencias necesitan versiones más «realistas» de las historias que amaban.

Pero quizá estábamos equivocados. Quizá lo que realmente queremos es que nos tomen en serio precisamente en nuestra disposición a abrazar lo absurdo.

La decisión de incluir a Pig Boy, Gygor y Karg no es solo fan service. Es una declaración de principios. Es decir que Masters of the Universe puede ser exactamente lo que siempre fue: gloriosamente extraño, maravillosamente excesivo, y completamente consciente de ello.

Y si eso funciona, si la película logra equilibrar esa rareza con una narrativa coherente, podría estar mostrando un camino para otras franquicias atrapadas entre su pasado peculiar y un futuro incierto. A veces, la respuesta no es simplificar. Es abrazar la complejidad, por extraña que sea. Como la mejor ciencia ficción siempre ha hecho.


Sobre Alex Reyna

Mi primer recuerdo de infancia es ver El Imperio Contraataca en VHS. Desde entonces, la ciencia ficción ha sido mi lenguaje. He montado Legos, he visto Interstellar más veces de las que debería, y siempre estoy buscando la próxima historia que me vuele la cabeza. Star Wars, Star Trek, Dune, Nolan… si tiene naves o viajes temporales, cuenta conmigo.

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