• Epoch, el Señor del Tiempo, destroza a Superboy, Martian Manhunter, Mary Marvel y Booster Gold en Action Comics #1097, demostrando que es una amenaza de nivel cósmico.
• Este villano olvidado de los 60 ahora tiene un traje mecha y capacidades de manipulación temporal que lo convierten en rival directo de Darkseid.
• Warner y DC tienen oro puro entre las manos y no tienen ni idea de qué hacer con él, como siempre.
Llevamos décadas viendo a Superman enfrentarse a los mismos villanos. Doomsday, Darkseid, Brainiac… la lista es predecible, casi aburrida.
Mientras tanto, DC tiene en sus páginas personajes que podrían revolucionar el concepto de amenaza cósmica. Pero claro, hace falta visión para verlo.
Hace falta alguien que entienda que el poder no es solo fuerza bruta, sino control sobre la realidad misma. Que la manipulación del tiempo es el arma definitiva, más letal que cualquier rayo omega.
DC acaba de recordarnos que existe Epoch, el Señor del Tiempo. Y lo ha hecho machacando a medio universo DC como si fueran muñecos de trapo.
Y aquí estamos, preguntándonos por qué nadie ha pensado en darle a este tío el tratamiento visual que merece. Porque si hay algo que este personaje necesita es una narrativa épica, cámara lenta, contraste brutal y una dirección que entienda el peso de cada golpe.
Pero bueno, sigamos haciendo películas de superhéroes con chistes malos.
El regreso más brutal que nadie esperaba
En Action Comics #1097, DC ha decidido sacar a Epoch del olvido y convertirlo en una pesadilla andante.
La historia arranca con un joven Clark Kent descubriendo anomalías temporales que lo llevan a la Fortaleza de la Soledad antes de tiempo. Y ahí, en ese momento que debería ser de descubrimiento y maravilla, aparece Epoch para recordarnos que el tiempo es el verdadero villano.
Superboy se encuentra cara a cara con este monstruo y recibe un puñetazo que describe como «el golpe más duro que he recibido jamás».
Y no es una exageración poética.
El impacto lo convierte literalmente en «una bola de demolición roja y azul» que sale volando por los aires. Esto no es un villano de relleno, tíos. Esto es alguien que puede competir con Darkseid en términos de amenaza pura.
Cuando el tiempo es tu arma
Lo que hace a Epoch verdaderamente aterrador no es solo su fuerza física, que ya hemos visto que es descomunal.
Es su capacidad para manipular el tiempo mismo.
Después de ese puñetazo devastador, lanza un «rayo de inversión» que deja a Superboy completamente incapacitado. Y aquí viene lo interesante: Booster Gold sugiere que Clark solo sobrevive porque el destino no puede permitir que muera antes de convertirse en Superman.
Esa idea, esa tensión narrativa, es oro puro.
Es el tipo de concepto que en manos de un director con visión podría convertirse en una secuencia visual alucinante. Imagináoslo: cámara lenta, el tiempo fragmentándose, la realidad doblándose sobre sí misma mientras Superman lucha no solo contra un enemigo, sino contra el tejido mismo de la existencia.
Pero claro, para eso hace falta alguien que entienda el lenguaje visual del cómic. Alguien que sepa que la cámara lenta no es un truco, sino poesía.
De villano olvidado a amenaza definitiva
Epoch apareció en los años 60 como un villano bastante genérico. Su poder venía de un Chrono-Cubo que podía acceder a cuatro dimensiones.
Pero aquí está lo loco: este tío intentó borrar a Darkseid de la existencia.
Dejadme repetirlo: intentó BORRAR a Darkseid.
Y la gente sigue preguntándose por qué merece más atención. Es como si tuviéramos a un villano capaz de reescribir la realidad y decidiéramos ignorarlo porque no tiene el reconocimiento de nombre de Lex Luthor.
La versión actual de Epoch es otra bestia completamente diferente. Ahora viene equipado con tecnología avanzada y un traje de armadura tipo mecha que lo convierte en una máquina de guerra temporal.
Ha intentado reescribir la historia del Universo DC múltiples veces.
Y en su última aparición ha demostrado que puede con varios de los héroes más poderosos al mismo tiempo. Martian Manhunter, Mary Marvel, Booster Gold y Superboy. Todos derrotados o incapacitados.
Esto no es un villano de la semana. Esto es alguien que debería estar en el mismo nivel de amenaza que los grandes.
El villano que DC necesita
Lo que me fascina de Epoch es que representa todo lo que un villano de Superman debería ser: una amenaza que no se puede resolver solo con fuerza bruta.
Superman puede ser el hombre más fuerte del universo, pero ¿de qué sirve eso cuando tu enemigo puede retroceder en el tiempo y evitar que nazcas?
¿Cuando puede acelerar tu envejecimiento hasta convertirte en polvo?
¿Cuando puede congelar el momento de tu muerte y hacerlo eterno?
Estas son las preguntas que hacen grande a un villano. No los chistes, no las referencias meta, no las escenas de acción sin peso. Lo que necesitamos son amenazas que desafíen a nuestros héroes en niveles fundamentales.
Y Epoch hace exactamente eso.
Por qué esto importa
DC tiene en sus manos un villano que podría rivalizar con Darkseid, Doomsday o cualquier otra amenaza cósmica que se os ocurra.
Pero como siempre, hace falta visión para verlo.
Pensad en las secuencias que se podrían crear: realidades fragmentadas, líneas temporales colapsando, héroes luchando contra versiones de sí mismos de diferentes épocas. Todo esto con la fotografía adecuada, el contraste perfecto, la cámara lenta usada no como un truco sino como narrativa visual pura.
Pero claro, para eso hace falta un autor, no un director de estudio.
Epoch es la prueba de que DC sigue teniendo historias increíbles que contar en sus cómics, aunque luego no sepan qué hacer con ellas en la pantalla grande.
Un villano capaz de manipular el tiempo, de reescribir la historia, de derrotar a múltiples héroes de nivel S al mismo tiempo… y la mayoría de la gente ni siquiera sabe quién es.
Lo que necesitamos ahora es que alguien con verdadera visión cinematográfica se dé cuenta de lo que tienen entre manos. Alguien que entienda que un villano como Epoch no necesita chistes ni guiños al público, sino una narrativa visual que haga justicia a su poder.
Mientras tanto, seguiremos disfrutando de estas historias en viñetas, donde al menos todavía se respeta la épica de verdad.
Porque al final, los cómics siempre han sido más valientes que Hollywood.

