Winona Ryder ficha por «Wednesday» para su tercera temporada

Winona Ryder se une a Wednesday y reabre la pregunta incómoda: ¿sigue existiendo el verdadero Tim Burton bajo las reglas de Netflix?

✍🏻 Por Tomas Velarde

febrero 24, 2026

• Winona Ryder se incorpora a la tercera temporada de «Wednesday», reuniéndose con Tim Burton tras décadas de colaboración artística que definió el cine gótico de los noventa.

• Este fichaje confirma que Netflix sigue apostando por una serie que, pese a su éxito comercial, aún debe demostrar si posee verdadera sustancia dramática más allá del entretenimiento adolescente.

• La alianza Burton-Ryder-Ortega representa un puente generacional entre el cine de autor y la televisión de plataforma, aunque queda por ver si el formato streaming permite la coherencia estética que caracterizó sus mejores trabajos.


Hay colaboraciones en el cine que trascienden lo profesional para convertirse en auténticas sociedades creativas. La relación entre Tim Burton y Winona Ryder pertenece a esa categoría privilegiada. Cuando en 1988 una jovencísima Ryder apareció en «Bitelchús» con ese aire de adolescente gótica y desencantada, estábamos presenciando el nacimiento de una de las parejas artísticas más fructíferas del cine contemporáneo.

Ahora, casi cuatro décadas después, esa alianza se renueva en el universo de «Wednesday».

La noticia de su incorporación a la tercera temporada de la serie de Netflix no es simplemente un fichaje más en el carrusel de cameos que tanto abundan en la televisión actual. Es, más bien, el cierre de un círculo que comenzó con aquella chica vestida de negro contemplando el mundo desde una perspectiva oblicua.

El regreso de una musa burtoniana

Tim Burton no ha escatimado en elogios al anunciar la incorporación de Ryder. «Estoy muy feliz de que Winona se haya unido a nosotros, encaja perfectamente en este mundo. Y es una querida amiga. Siempre me siento afortunado de trabajar con ella», declaró el director.

Palabras que, viniendo de alguien tan parco en manifestaciones públicas como Burton, adquieren un peso considerable.

La química entre ambos quedó demostrada no solo en «Bitelchús», sino también en «Eduardo Manostijeras», esa fábula gótica de 1990 que sigue siendo una de las obras más conmovedoras del realizador. Ryder aportó entonces una vulnerabilidad que elevaron lo que podría haber sido un simple cuento de hadas oscuro a la categoría de reflexión sobre la diferencia.

Aquella película mostraba a Burton en su mejor momento: cuando su estética gótica servía a una narrativa coherente, cuando la puesta en escena no era mero artificio sino expresión de conflictos internos. La paleta de colores pastel del vecindario suburbano contrastando con la oscuridad del castillo, los encuadres que aislaban a Eduardo en el centro del plano, la dirección de actores contenida y precisa. Todo ello conformaba un lenguaje cinematográfico que, me temo, se ha diluido en sus trabajos más recientes para las plataformas.

Su colaboración se extendió posteriormente a «Frankenweenie» en 2012, y el año pasado, con «Bitelchús Bitelchús», volvieron a encontrarse en ese territorio de lo macabro y lo cómico. En aquella secuela, Jenna Ortega interpretaba a su hija, estableciendo un puente generacional que ahora se materializa en «Wednesday».

Más que un simple cameo

Los creadores de la serie, Al Gough y Miles Millar —quienes escribieron el guion de «Bitelchús Bitelchús»— han sido claros en su entusiasmo. «Cuando se trata de outsiders, Winona Ryder es la mejor. Su legendaria colaboración con Tim Burton ha definido algunos de los personajes más inolvidables del cine», afirmaron.

Aunque el personaje específico que interpretará Ryder no ha sido revelado, resulta fascinante especular sobre las posibilidades. La incorporación de Eva Green como Ophelia, la hermana de Morticia Addams, sugiere que la tercera temporada explorará con mayor profundidad el árbol genealógico de la familia.

Lo que resulta indiscutible es que su presencia añade una capa de legitimidad artística a una serie que, pese a su éxito comercial, todavía debe demostrar que puede trascender el mero entretenimiento adolescente.

«Wednesday» ha funcionado admirablemente como producto de consumo masivo —la segunda temporada se convirtió en la quinta temporada de habla inglesa más vista de Netflix—, pero la verdadera prueba será si logra construir algo con peso dramático y coherencia narrativa. El formato de las plataformas, con sus exigencias de ritmo frenético y su tendencia al espectáculo visual constante, no siempre permite el tipo de desarrollo pausado que caracterizaba al mejor Burton.

Me pregunto si esta colaboración podrá recuperar algo de aquella magia que surgía cuando Burton trabajaba con mayor libertad creativa, antes de que el aparato de las grandes producciones —ya fueran estudios o plataformas— condicionara cada decisión estética.

El eterno retorno de la outsider

Ryder llega a «Wednesday» directamente desde otra de las grandes series de Netflix: «Stranger Things», cuya quinta y última temporada acaba de concluir su rodaje. Durante años, su interpretación de Joyce Byers demostró que conserva intacta esa capacidad para transmitir desesperación y determinación a partes iguales.

Nominada dos veces al Oscar —por «La edad de la inocencia» de Martin Scorsese y «Mujercitas» de Gillian Armstrong—, Ryder representa un tipo de actriz que escasea en el panorama actual: alguien capaz de habitar personajes complejos sin necesidad de aspavientos, con una intensidad contenida que resulta mucho más poderosa que cualquier exhibición histriónica.

Su trayectoria ha estado marcada por altibajos, es cierto, pero también por una coherencia en la elección de proyectos que dice mucho de su integridad artística. Nunca ha perseguido el estrellato por el estrellato, sino que ha buscado papeles que le permitieran explorar la condición humana desde sus márgenes.

En este sentido, su carrera me recuerda a las grandes actrices del cine europeo de autor, aquellas que trabajaban repetidamente con los mismos directores no por conveniencia comercial sino por afinidad estética. Pienso en Liv Ullmann con Bergman, en Anna Karina con Godard. Colaboraciones donde la confianza mutua permitía una exploración más profunda del personaje y de las posibilidades expresivas del medio.


La incorporación de Winona Ryder a «Wednesday» es, en definitiva, mucho más que un movimiento estratégico de casting. Es el reconocimiento de que ciertas alianzas creativas poseen una validez que trasciende modas y generaciones.

Burton, Ryder y ahora Ortega forman una trinidad de outsiders que entienden, desde dentro, qué significa no encajar en los moldes establecidos. Y esa comprensión visceral es precisamente lo que ha hecho grande el cine de Burton en sus mejores momentos.

Queda por ver si «Wednesday» sabrá aprovechar este regalo. La serie tiene todos los ingredientes para convertirse en algo más que un fenómeno de audiencias: un director con visión, una protagonista carismática y ahora una actriz que encarna como pocas el espíritu de inadaptación que supuestamente define la serie.

Solo falta que los guiones estén a la altura y que el formato permita el tipo de desarrollo que estos talentos merecen. Porque, al fin y al cabo, ni siquiera Winona Ryder puede salvar un material mediocre. Aunque, conociendo su trayectoria y su compromiso con el oficio, seguro que lo intentará con toda su alma.


Cinéfilo empedernido, coleccionista de vinilos de bandas sonoras y defensor de la sala de cine como templo cultural. Llevo más de una década escribiendo sobre cine clásico, directores de culto y el arte de la narrativa visual. Creo que no hay nada como un plano secuencia bien ejecutado y que el cine perdió algo cuando dejó de oler a celuloide.

Document

Ediciones Especiales

AL MEJOR PRECIO

books

SOLO EN

Ediciones Especiales

AL MEJOR PRECIO

SOLO EN

{"email":"Email address invalid","url":"Website address invalid","required":"Required field missing"}
>