• The Marvels recaudó apenas 206 millones de dólares frente a un presupuesto de 270 millones, convirtiéndose en el mayor batacazo del MCU en toda su historia.
• Nia DaCosta mantiene una actitud sorprendentemente positiva sobre la experiencia, aunque admite que hubo problemas serios de guion durante la producción.
• Los números son brutales, pero detrás de este fracaso hay lecciones valiosas sobre lo que puede salir mal incluso en una maquinaria aparentemente infalible como Marvel.
Hay fracasos que duelen. Y luego está The Marvels.
Durante años, Marvel Studios parecía tener la fórmula mágica: cualquier cosa que tocaran se convertía en oro de taquilla. Pero en noviembre de 2023, esa racha se rompió de la forma más espectacular posible. Con solo 206 millones de dólares recaudados frente a un presupuesto de 270 millones, estamos ante el mayor desastre comercial de toda la franquicia. Y eso sin contar marketing, que probablemente añadió otros 100-150 millones a la ecuación.
Las matemáticas son despiadadas: esta película perdió dinero. Mucho dinero.
Pero dos años después, la directora Nia DaCosta ha hablado sobre la experiencia con una perspectiva que, cuanto menos, resulta inesperada. ¿Optimismo genuino? ¿Diplomacia de Hollywood? ¿O hay algo más que aprender de este batacazo? Vamos a desentrañar qué nos dicen realmente estos números.
206 millones: anatomía de un fracaso
Empecemos por lo obvio. 206 millones de dólares en taquilla mundial suena a mucho dinero. Pero cuando tu presupuesto es de 270 millones, estás en números rojos antes incluso de empezar.
Para ponerlo en perspectiva: incluso las películas «decepcionantes» del MCU hicieron mucho más. Eternals recaudó 402 millones. Ant-Man and the Wasp: Quantumania llegó a 476 millones. Ambas fueron consideradas fracasos relativos, pero duplicaron con creces lo que consiguió The Marvels.
Y aquí viene lo curioso: la recepción no fue tan catastrófica. En Rotten Tomatoes tiene un 63% de crítica positiva y un 79% de aprobación del público. Nada espectacular, pero tampoco un desastre. Entonces, ¿qué falló?
La respuesta está en algo que los números reflejan pero no explican: la desconexión total entre el producto y el momento del mercado.
Cuando el guion no está (y se nota)
En una entrevista reciente con Deadline, mientras promocionaba 28 Years Later: The Bone Temple, DaCosta fue preguntada sobre The Marvels. Su respuesta fue diplomática: destacó las relaciones profesionales que construyó, mencionó visitas al set de Avengers: Doomsday donde se reencontró con productores.
Todo muy bonito. Pero DaCosta ha sido más sincera en otras ocasiones.
En agosto de 2025, admitió ante The Hollywood Reporter que «la falta de un guion realmente sólido» fue un problema significativo. Y en declaraciones a ComicBookMovie.com, reveló que la película final se alejó sustancialmente de su propuesta original: «Esto no va a ser la película que propuse ni siquiera la primera versión que rodé».
Estas confesiones son oro puro para entender qué ocurre cuando pones en marcha una producción de 270 millones sin los cimientos narrativos adecuados.
DaCosta co-escribió el guion junto a Megan McDonnell y Elissa Karasik, pero está claro que el proceso creativo estuvo plagado de interferencias y cambios de rumbo. Y cuando eso pasa, los números lo reflejan sin piedad.
El momento importaba (y mucho)
Para ser justos, The Marvels no fracasó en el vacío.
Se estrenó el 10 de noviembre de 2023, cuando la fatiga del MCU era ya un tema recurrente. Tras la Saga del Infinito, Marvel ha luchado por encontrar una narrativa cohesiva que enganche al público general. La Saga del Multiverso, de la que esta película forma parte, ha sido criticada por su falta de dirección clara.
Además, la película tenía una tarea imposible: ser secuela de Capitana Marvel (que recaudó 1.128 millones en 2019), conectar con la serie de Disney+ Ms. Marvel y traer de vuelta a Monica Rambeau de WandaVision. Para el espectador casual, era demasiada tarea previa.
Y en taquilla, la tarea previa se traduce en barreras de entrada. Directamente.
Con solo 105 minutos de duración, The Marvels es también la película más corta del MCU. Cuando un blockbuster de superhéroes dura menos de dos horas, suele ser señal de recortes significativos en postproducción. De problemas que intentaron arreglar en el montaje.
Los números que sí importan
Hagamos cuentas reales. Para que una película de 270 millones de presupuesto sea rentable, necesita recaudar aproximadamente 675 millones en taquilla. Esa es la regla general: 2.5 veces el presupuesto de producción para cubrir costes de marketing y la parte que se quedan los cines.
The Marvels ni siquiera llegó a un tercio de esa cifra.
Comparemos con otros fracasos recientes de grandes franquicias: The Flash de DC recaudó 271 millones con un presupuesto de 220 millones. Indiana Jones y el dial del destino hizo 384 millones con un presupuesto de 300 millones. Todos perdieron dinero, pero ninguno tan dramáticamente como The Marvels en términos relativos.
¿Y qué queda entonces?
A pesar del batacazo, The Marvels cumplió una función narrativa: la escena post-créditos trajo de vuelta a Kelsey Grammer como Beast, preparando el terreno para Avengers: Doomsday. Es un pequeño consuelo, pero demuestra que incluso los fracasos pueden tener propósito dentro de una franquicia interconectada.
La perspectiva positiva de DaCosta, aunque suene a relaciones públicas cuidadas, también tiene su lógica. En sus propias palabras: «La maquinaria de Marvel generó mucho ruido a su alrededor. Pero cuando miro atrás, todos lo intentaron. Todos intentaban hacer una gran película».
Es un recordatorio de que detrás de cada cifra de taquilla hay cientos de profesionales dando lo mejor de sí mismos.
Los números de The Marvels son innegables: 206 millones frente a 270 millones de presupuesto. El mayor fracaso comercial del MCU, probablemente durante mucho tiempo.
Pero la historia completa es más matizada. Hubo problemas de guion, interferencias creativas, un momento de mercado complicado y expectativas desajustadas. DaCosta ha aprendido de la experiencia y ha seguido adelante, que es exactamente lo que debe hacer cualquier cineasta tras un tropiezo.
Me quedo con una reflexión: en una industria obsesionada con los números de apertura, a veces conviene recordar que el fracaso también enseña. The Marvels no será recordada como un triunfo, pero sus lecciones son valiosas. Sobre la importancia de un guion sólido. Sobre no sobrecargar al público con tarea previa. Sobre mantener una visión creativa clara.
Al final, 206 millones son 206 millones. Y ninguna escena post-créditos compensa eso. Pero si DaCosta puede mirar atrás con gratitud en lugar de amargura, quizás nosotros también podamos ver más allá de las cifras y entender que, a veces, lo que se construye en el proceso vale tanto como lo que se recauda en taquilla.
Aunque, seamos sinceros: Marvel preferiría los 675 millones.

