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Kit Connor es oficialmente Cyclops (Scott Summers) en la nueva película de los X-Men del MCU, prevista para 2028, con un reparto de lujo: Sadie Sink como Jean Grey, Christopher Abbott como el Profesor Xavier, Samara Weaving como Emma Frost y Adam Driver como Mister Sinister.
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Mi opinión: Que sea precisamente Dafne Keen, que conoce a Connor de verdad, quien avale este casting le da un peso que ningún halago de rueda de prensa puede igualar.
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Relevante: Los rumores apuntan a que Keen podría volver como X-23, y la dinámica entre Laura y Scott Summers tiene un potencial narrativo enorme.
Hay castings que te llegan y piensas «bueno, ya veremos». Y luego hay castings que te hacen abrir el navegador a las once de la noche para releer cómics de los X-Men. El de Kit Connor como Scott Summers me cayó de lleno en la segunda categoría.
Y mira que soy exigente con esto. Recuerdo perfectamente la primera vez que leí a Cyclops en profundidad, en pleno arco de Astonishing X-Men de Whedon, y pensar: «vale, este tío no es el aburrido que todos dicen que es». Desde entonces le tengo un cariño especial. Así que cuando Marvel anunció que preparaba una nueva película de los X-Men para el MCU, la pregunta del millón era quién iba a ponerse ese visor rojo tan icónico. Y cuando se confirmó que sería él, el de Heartstopper, la conversación estalló por todas partes.
Lo curioso es que la persona que más me ha convencido de este casting no es ningún ejecutivo de Marvel. Es Dafne Keen. Sí, la misma que hizo de Laura en Logan —para mí, de lo mejor que ha dado el género, aunque entiendo que a estas alturas casi sea un tópico decirlo— y que volvió como X-23 en Deadpool & Wolverine. Ella conoce a Connor de verdad, y lo que tiene que decir merece que le prestemos atención.
Todo surgió en la Fan EXPO de Boston, donde Keen habló sobre el casting de su excompañero y no escatimó en elogios. Pero no elogios vacíos, de esos que se sueltan por compromiso. Los suyos tenían miga.
«Creo que es perfecto. Kit es un joven brillante, divertido, talentoso y carismático, y simplemente es perfecto. No tengo más que cosas maravillosas que decir de él», declaró Keen.
Hasta ahí, bonito pero esperable. Lo interesante vino después.
«Lo que tiene de especial Kit es que aporta una especie de fuerza masculina y fragilidad al mismo tiempo».
Y ahí está la clave. Porque Scott Summers no es un personaje fácil. En los cómics, Cyclops es uno de los líderes más complejos que ha tenido el universo Marvel: capaz de cargar con el peso de todo un equipo, de tomar decisiones imposibles, pero también de derrumbarse por dentro de una forma que pocos ven. No es solo el tío serio con gafas rojas. Es alguien que lleva décadas definiéndose entre el deber y el dolor.

Si alguien puede entender ese equilibrio, es Keen. Y si ella dice que Connor lo tiene, yo tiendo a creerla, aunque prefiero reservarme el veredicto hasta ver un fotograma con el traje puesto.
Lo que hace más curioso todo esto es cómo se conocen. Ambos coincidieron en His Dark Materials, la serie de HBO basada en las novelas de Philip Pullman. Keen interpretaba a Lyra Belacqua, y Connor ponía voz a Pantalaimon, el daimon de Lyra, que en la serie era un personaje digital. O sea: trabajaron juntos durante años en la misma serie, pero raramente estuvieron en el mismo set. Solo se vieron de verdad en la tercera temporada. Una relación curiosa que hace que el vínculo entre ellos sea, de alguna manera, bastante especial.
Y ahora los dos podrían coincidir de nuevo en el MCU, porque los rumores apuntan a que Keen podría repetir como X-23 en esta nueva etapa de los X-Men. Si eso ocurre, la relación entre Laura y Scott Summers tiene un potencial narrativo enorme. En los cómics, X-23 arrastra una historia complicada con los X-Men, con momentos de tensión, lealtad y una evolución personal preciosa: la niña arma que aprende a ser persona, guiada precisamente por figuras como Scott o Logan. Verlo materializarse en pantalla con estos dos actores, que además se conocen fuera del set, sería como mínimo muy jugoso.
El resto del reparto también apunta alto. Sadie Sink como Jean Grey tiene mucho sentido si pensamos en la profundidad emocional que el personaje necesita, y ojo, porque de la Fénix depende media mitología X-Men. Christopher Abbott como el Profesor Xavier es una apuesta atrevida y, para mí, fascinante. Samara Weaving como Emma Frost me da muy buena espina, aunque Emma es un personaje que se puede quedar en pura pose si no lo escriben con mala baba. Y Adam Driver como Mister Sinister… eso, directamente, es un regalo del universo.
Queda mucho por ver, claro. Hablamos de un estreno previsto para 2028, así que toca armarse de paciencia. Pero cada pequeña noticia que llega va sumando confianza.
Reconozco que soy de las que más sufrió con las últimas etapas del MCU. Ha habido momentos en los que Marvel parecía ir en piloto automático, produciendo contenido sin alma. Y los X-Men tienen una historia demasiado rica, demasiado profunda, como para que los traten con descuido.
Pero hay algo en todo lo que se está cociendo alrededor de esta película que me genera una ilusión que hacía tiempo que no sentía. Cuando las elecciones de casting empiezan a tener esta pinta, y cuando las personas implicadas hablan con este nivel de convicción y conocimiento del personaje, es difícil no ilusionarse. Kit Connor como Cyclops, con el aval de Dafne Keen, es exactamente el tipo de señal que me gusta ver. Ahora, Marvel, la pelota está en vuestro tejado. No la caguéis.

